28-08-2025, 06:01 AM
Creí que ya todo había pasado, que no quedaban mas sorpresas ni peligros que afrontar, a fin de cuentas, ese agente, Ugubugu, había muerto sin nadie saber donde estaba o que había pasado, pero no, esto solo empezaba. Tanto Cao como yo salíamos del callejón cuando escuchamos griterío y vimos movimientos agitados por las calles, al parecer una casa cedió ante el aguacero que caía del cielo y la gente corría para intentar salvarlo, al menos esa era la intención, pues había mas gente corriendo y gritando que verdaderamente ayudando.
Cao al ver todo ese vorágine de locura sonrió y me miró "Ay... no... Ya empezamos otra vez" Pensé mientras mi compañero me contaba su... por decirlo de alguna manera, su extravagante plan. "¿Pero a qué maldito tarado he jurado lealtad?" pensé mientras escuchaba su idea, mi rostro habría mostrado incredulidad de no ser porque apenas podía mover un músculo del rostro sin que me doliera.
Seguí al antiguo noble de manera disimulada hasta el barrio residencial donde el derrumbamiento había dado lugar, personas corrían hacia el lugar del accidente, otros corrían en dirección contraria pidiendo ayuda para que el máximo numero de personas pudieran rescatar a la persona que se encontraba en medio del desastre, los que estaban allí estaban intentando quitar los escombros torpemente y con prisa. Una vez estábamos en el lugar idóneo Cao me miró con una mirada cómplice en sus ojos, al parecer empezaba el espectáculo, así que cogí mi flauta y comencé a tocar lo más alto que pude con notas solemnes y apacibles.
Cao hablaba con una voz algo ominosa intentando parecer un dios y yo, simplemente estaba a su lado intentando ignorar sus palabras y concentrándome en mi melodía hasta que este me hizo una señal con la cabeza, ese fue el momento en que dejé de tocar y saqué la bolsa de oro con cuarenta mil berries, la cual dejé en el suelo a unos pasos de nosotros.
Volví de nuevo a mi posición, al lado del "Dios del fango" y volví a tocar otra vez la misma canción "No pueden ser tan tontos de picar" me decía a mi mismo, sin embargo, en el fondo, quería que saliera bien. No era de mi devoción que la gente se ayudase por mero miedo, pero pocas mas opciones teníamos en este momento, no podíamos vencer a cada mafioso uno por uno.
Cao al ver todo ese vorágine de locura sonrió y me miró "Ay... no... Ya empezamos otra vez" Pensé mientras mi compañero me contaba su... por decirlo de alguna manera, su extravagante plan. "¿Pero a qué maldito tarado he jurado lealtad?" pensé mientras escuchaba su idea, mi rostro habría mostrado incredulidad de no ser porque apenas podía mover un músculo del rostro sin que me doliera.
Seguí al antiguo noble de manera disimulada hasta el barrio residencial donde el derrumbamiento había dado lugar, personas corrían hacia el lugar del accidente, otros corrían en dirección contraria pidiendo ayuda para que el máximo numero de personas pudieran rescatar a la persona que se encontraba en medio del desastre, los que estaban allí estaban intentando quitar los escombros torpemente y con prisa. Una vez estábamos en el lugar idóneo Cao me miró con una mirada cómplice en sus ojos, al parecer empezaba el espectáculo, así que cogí mi flauta y comencé a tocar lo más alto que pude con notas solemnes y apacibles.
Cao hablaba con una voz algo ominosa intentando parecer un dios y yo, simplemente estaba a su lado intentando ignorar sus palabras y concentrándome en mi melodía hasta que este me hizo una señal con la cabeza, ese fue el momento en que dejé de tocar y saqué la bolsa de oro con cuarenta mil berries, la cual dejé en el suelo a unos pasos de nosotros.
Volví de nuevo a mi posición, al lado del "Dios del fango" y volví a tocar otra vez la misma canción "No pueden ser tan tontos de picar" me decía a mi mismo, sin embargo, en el fondo, quería que saliera bien. No era de mi devoción que la gente se ayudase por mero miedo, pero pocas mas opciones teníamos en este momento, no podíamos vencer a cada mafioso uno por uno.
resumen

![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)