[FIC][PASADO] EL CONCURSO DE COMIDA
#1
Karlglass se había prometido experimentar todo lo que pudiera mientras estuviese viva y tenía varios sueños que vivir, le apasionaba comer y había oído que el mejor y más exclusivo restaurante del mundo se hallaba en el East Blue y aunque su especialidad era la alta cocina, una vez cada 4 años organizaba un concurso de comida, donde quien más comiera podría comer siempre que quisiera allí ¡¡GRATIS!! No tenía dinero para la inscripción, pero una semana después del concurso la destinarían al Grand Line con el resto de su división y sería la última oportunidad para probar la deliciosa comida del Barolé. Pidió un permiso especial para poder ir al concurso y degustar la comida y le lloró todos los días durante un mes a Mou para que le dejara el dinero de la inscripción con la promesa de devolvérselo en cuanto pudiera, el marine cedió al instante con una gran sonrisa, algo que sorprendió gratamente a Karl y además, le dijo que no tenía que devolverle nada, que esta vez él invitaba. Cada día que pasaba, Karl admiraba más a su superior.

Ahí estaba el Barolé, era incluso más grande e impresionante de lo que se había imaginado, su comedor era lujoso y a pesar de la altura de la Oni, el barco estaba preparado para albergar en su comedor a todo tipo de seres, había Onis, gigantes, Gyojins y todo tipo de personas, gente con pinta de pirata, marines, nobles y granjeros. Todo estaba preparado para la gran fiesta y allí todos eran simplemente comensales, sin importar su raza, procedencia, sexo, religión y solo el día de hoy, el tamaño de su cartera. Pronto un camarero la llevó a una mesa donde se sentó junto con otros comensales de tamaño parecido al de ella, era la mesa número 25 de 30 que había, y estaba adaptada para que gente de la altura de Karlglass pudieran sentirse cómodos, en la mesa cabían otras ocho personas y junto a ellos y de pie había un camarero. Cuando todo el mundo estuvo en sus posiciones, se apagaron las luces menos una, que alumbró hacia un presentador con un tupé bastante cutre y un micrófono.

¡Bienvenidos todos a la décima edición de los juegos del hambre del restaurante Barole!! Aunque entiendo que todos los comensales estáis al tanto, me dispondré a enumerar el procedimiento y las normas del concurso, quien no pueda comer más, levantará la mano y se le acompañará a la salida, os iremos trayendo de uno en unos platos de distintas regiones y sabores realizados en exclusiva por los mejores chefs de todos los Blues, si alguien vomita, será descalificado, si dejas algo en el plato, serás descalificado, si se te cae comida al suelo, no solo serás descalificado, sino que se te prohibirá la entrada en el restaurante de por vida. Básicamente, eso es todo, el último en pie tendrá el privilegio de venir a comer aquí siempre que quiera. Tendréis un camarero contemplando que estas normas se cumplan en todo momento, sin más dilación… ¡¡¡QUE EMPIECE EL SHOW!!

Un montón de carros llenos de comida empezaron a salir de la cocina entonces y ser llevados a las mesas de forma elegante, ordenada y casi perfecta y se empezaron a servir en las 30 mesas habilitadas a tal evento, el primer plato fue una sopa de marisco que Karlglass se bebió mientras algunos comensales aún no había ni empezado, seguido por una lubina al horno donde ya cayó algún gyojin negándose a comerla y armando algún espectáculo que fue sofocado rápidamente por la seguridad del barco, un tartar de salmón, uramaki de atún rojo, un jabalí entero asado, los platos iban saliendo a toda velocidad y los concursantes poco a poco iban cayendo, Karl devoraba cada plato sin problema e incluso aquellos profesionales se las veían y se las deseaban para poder dar de comer a nuestra querida semioni. Cuando Karl se comió su plato número 35, sólo quedaban tres comensales en pie, un gigante gordo de una tonelada llamado Tony Randal, actual campeón del concurso, un humano de unos 13 años con pinta de no haber comido en un mes y la propia Karl. Sonó un silbato y juntaron a los tres en una sola mesa central, mientras eran observados atentamente por público y cocineros, que estaban solamente para ellos. En el plato número 45 al pequeño humano se le cayó el tenedor con un poco de comida al suelo, se escucharon murmullos y el camarero más próximo a él le susurró que tenía que abandonar el evento. El pequeño no podría volver a comer en el restaurante en toda su vida, Karl paró entonces de comer al escuchar el llanto de aquel crío, mientras el gigante seguía comiendo sin parar. Pobre chiquillo, pero antes de que volviera a poder decir nada, volvió a sonar un fuerte pitido y el presentador volvió a hablar

Y LLEGAMOS POR FIN A LOS DOS ÚLTIMOS CONCURSANTES!!! TONY RANDAL ¡ EL GIGANTE PROVENIENTE DEL LEJANO ELBAF Y ACTUAL CAMPEÓN!!! Y KARMELITA EL DEMONIO O ALGO ASÍ, A QUIÉN LE IMPORTA!!! QUE COMIENCE LA FINAL DEL CONCURSO!!!

continuará...


[Imagen: 9GdOzk1.png]
  Responder
#2
Para la parte final del concurso, el barco tenía preparado algo especial, sabia cuál era el plato favorito de ambos comensales y la había preparado para los dos, eso ya era un premio como tal. En el caso de Tony Randall, le pusieron un jabalí entero asado, en el caso de Karl, un bol enorme de ramen gigante. ¿Cómo lo sabían? Karl no tenía ni idea, pero los bols empezaron a caer y a caer mientras Tony comía impasible un jabalí tras otro mientras el público aplaudía. Ninguno de los dos iba a parar, eran insaciables, jamás se había visto algo así en ese concurso, tímidos gritos de ánimo se escuchaban entre el público, "vamos Karl" o "tú puedes Tony, demuestra quién es el campeón", unos gritos que se fueron apagando con el tiempo, lo que antes era una emocionante batalla empezaba a cansar a público y cocineros, tras horas de intensa batalla. Los dos comensales, sin embargo, no desfallecían, aunque poco a poco empezaban a comer más y más despacio y cuando el restaurante temía por su estabilidad económica y su despensa, de repente el gigante cayó desplomado encima de su plato. Karl había vencido. Era la ganadora del concurso.

-Y por fin tenemos ganadora, dijo un desganado presentador, ante ningún público más que los propios organizadores, pues después de horas y horas de comer, la gente había abandonado el restaurante.  -Dime joven, ¿cómo te sientes?

-estoy un poco llena la verdad

-dinos ¿que vas a hacer con el premio? 

-Desgraciadamente, no puedo aceptarlo, solo quería participar y comer aquí, nunca pensé que podría ganar, en pocos días partiré al Grand Line por mi trabajo y no creo que pueda volver aquí en mucho tiempo, así que me gustaría donar el premio, quiero que personas como el pequeño participante que habéis expulsado, siempre pueda comer aquí, quiero que cualquier persona hambrienta de este blue tenga siempre la puerta abierta en este maravilloso restaurante barco, sé que es mucho pedir, pero yo no voy a poder disfrutar de este maravilloso premio.

De repente alguien rio. a carcajadas. El chef principal, un tipo alto y con pinta de vikingo, se dirigió a Karl y dijo

Hija mía, desde que funde este restaurante, esa ha sido mi filosofía, nunca, nadie, jamás este restaurante ha dejado que nadie pasara hambre, al igual que tampoco ha perdonado el no comerse su comida, siempre perfecta, no es necesario lo que pides. Sin embargo, me has conmovido, necesitarás muchas fuerzas para ese viaje tuyo y yo llevo tiempo deseando alguien digno para probar un plato único, creo que tu eres esa persona, permíteme que tu premio, sea compartir contigo mi creación más difícil. Espérame aquí. 

El cocinero se fue, y tras media hora volvió con este plato. 

[Imagen: OIG.kogvLhok9bmeTmVsEaPT?pid=ImgGn&w=1024&h=1024&rs=1]


Te lo advierto, es un regalo envenenado, si decides comerlo, tienes que saber que nunca más podrás nadar, si caes en el mar, morirás, sin embargo, mi padre fue quien me regalo este tesoro y me dijo que es capaz de convertirte en alguien inmortal y sanar todas tus heridas. En tu mano queda el aceptar o no este premio. Dicen que sabe a rayos y tras años de investigación, creo que he conseguido que esta cosa, sepa bien. ¿Y bien? ¿Aceptas mi premio? 

El plato tenia una pinta exquisita y Karlach no era muy reflexiva que digamos, vio el plato, escucho que podia sanar cualquier herida y hacerte inmortal y no dudo un segundo en hincarle el diente. Empezó a comerse esa fruta entera mientras el cocinero la contemplaba con expectacion esperando un veredicto del plato ¿y bien?  pregunto este

Lo siento señor, esto está malísimo, lo he comido por educación y por admiración a su trabajo, además de las propiedades que me ha dicho que contiene, pero es la cosa mas asquerosa que he comido en mi vida, lo he podido aceptar porque la guarnición es buenísima, pero es lo peor que he comido hoy.

Mientras decía todo esto, Karlach empezó a convertirse en un Fenix y la gente asustada o huyo o quiso atacarla, el cocinero estaba llorando por sus palabras y la seguridad del barco se dispuso a atacarla, Karl no entendió nada y creyó que se había convertido en un pollo gigante, a base de picotazos y empujones se abrió paso como pudo entre guardias y gente aterrorizada hasta el hangar del restaurante y por primera vez en su vida echo a volar, hasta encontrar un barco de la marina donde casualmente estaba Sephirot, al que más tarde le contó todo lo ocurrido y volver a la base en Logue Town, él le explicó que había comido una fruta del diablo y que ahora era una usuaria.


[Imagen: 9GdOzk1.png]
  Responder


Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)