Día 76 de invierno, año 16
Playa bajo el faro blanco, Isla Mystoria, Nuevo Mundo
10:07 AM
Rokushiki, el arte de los seis estilos. Una disciplina marcial capaz de romper los límites del cuerpo humano y convertir a un simple recluta en un superhombre: controlar tu propio cuerpo con la flexibilidad de una hoja de papel; endurecer los músculos hasta alcanzar el nivel del hierro; correr a velocidades casi imperceptibles para el ojo perezoso; poder lograr a través de patadas el saltar sobre la nada o incluso comprimir el propio aire, convirtiéndolo en cuchillas cortantes; atravesar al objetivo con fuerza y velocidad en los dedos, convirtiéndolos en balas de corto alcance. Cualquiera que dominase esas seis habilidades se le podría catalogar como maestro del rokushiki y, por supuesto, yo era uno de ellos.
A diferencia de mis compañeros, yo siempre había delegado toda mi confianza en mis capacidades elementales, siendo dependiente de mi propia akuma no mi. Sin embargo a las malas aprendí que eso no me podría salvar siempre. En la Marina acostumbraban a entrenar a los reclutas con este arte marcial, dependiendo de sus capacidades a la hora de escalar rangos. Quizás por pereza o por confianza, nunca presté atención a estas habilidades y siempre me escaqueé a la hora de entrenarlas, al fin y al cabo siempre fui intocable... hasta que dejé de serlo. Durante estos dos años en Marineford me dediqué a fortalecerme tanto física, como mentalmente. Presté atención a los entrenamientos y traté de emularlos por mi propia cuenta, hasta que poco a poco fui incorporando estas técnicas a mi repertorio, algo que a día de hoy debería ser mínimo para alguien perteneciente al vicealmirantazgo. Parte del rokushiki lo consideré bastante fácil de aprender, más que el haki, aunque por otro lado había técnicas que requerían de más esfuerzo.
Esa mañana me encontraba en la playa bajo el faro blanco, la cual servía como muelle improvisado para el O Redentor y el Eidfrost, mientras tratábamos de convertir que nuestro trozo de tierra volcánica sobre el mar fuese medianamente habitable. Había bajado a entrenar temprano, puesto que a pesar de que estábamos en invierno, el calor de la isla seguía apretando cuando el sol estaba en lo alto del cielo. Me encontraba sobre la arena, en silencio tras haber estado unos minutos meditando y vestido únicamente con el pantalón de mi uniforme y mi media máscara. Sobre mi espalda podía verse el tatuaje que la ocupaba de forma entera, un dibujo tradicional a tinta en la que se mostraba la picardía y astucia de un zorro rojo, junto a unas ramas de cerezo y un par de mariposas. Una marca que no solía enseñar pero que siempre me acompañaría. Mi capa de vicealmirante y mis botas estaban al final del camino ascendente que separaba la playa con la cordillera del faro. Respiraba pensativo, mientras movía los pies y los dedos notando el contacto de la arena volcánica hasta que con mi mano diestra comencé a emitir mi elemento, tornándolo en un cubo de tres metros, a diez de distancia respecto a mí. Una vez preparado, empecé la danza con los pasos de ginga, agachado y moviéndome de un lado a otro llevando el ritmo en mi cabeza. Con cada paso empecé a lanzar patadas circulares con las piernas totalmente estiradas, acelerando más y más. Torné mis piernas completamente en arena y, girando a mi izquierda sobre mi propio eje usando mi pierna derecha como apoyo, lancé mi zurda — Rankyaku — dije mientras notaba cómo pateaba el aire de una forma rápida, fuerte y firme, comprimiéndolo y desplazándolo hacia adelante. El aire se convirtió en una cuchilla diagonal que empezó a viajar a toda velocidad hacia el cubo de arena que había creado. Una vez lo golpeó, éste se dividió en dos con un corte limpio, haciendo que la división superior patinase sobre la inferior y cayese sobre la arena de la playa, deshaciéndose. Sin embargo negué con la cabeza, ya que había visto cómo en medio del viaje de la cuchilla, una explosión arenosa lo rodeó como si algo se hubiese desprendido de ella. Necesitaba trabajar en el equilibrio de ambas para lograr evolucionar la técnica.
Bélico
Suna Suna no mi
Logia
5
La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.
Especificaciones
La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar 80 Puntos en Control de Akuma (CA), esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de 25 de energía por turno. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de 70 de energía. La velocidad de expansión del viento es igual al 80% del CA del usuario.
Control de Akuma: • 80 CA: El usuario puede transformar partes de su cuerpo por 25 de energía. •240 CA: El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de 70 de energía y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".
Ventajas:
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado "deshidratación" si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de 4 puntos de energía por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado 2 puntos de energía.
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de 45 de energía cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.
Código: suna
— Utilizo la akuma no mi para crear el cubo de arena y transformar mis piernas en mi elemento
Es una técnica de proyectil de gran alcance, en el que los usuarios pueden dar patadas a gran velocidad y fuerza, enviando una hoja afilada de aire comprimido que puede cortar objetos y dañar en gran medida un cuerpo humano. Esta onda avanzará un máximo de 25 metros de distancia y será de un largo de 4 metros.
Código: roku004
— Al ser puramente narrativo, es irrelevante calcular los daños y velocidades al cubo jajaja
Gastos
— Transformar mis piernas en arena: -50 de energía
— Rankyaku: -400 de energía
— Regeneración pasiva: +36 de energía
26-12-2025, 09:50 AM (Última modificación: 27-12-2025, 06:13 PM por Viktor.)
Había algo extraño en Mystoria. No, en la División 9.
Pese a que durante muchos años siempre quise mejorar mis habilidades, me centré exclusivamente en aquellas que podía desarrollar por mi cuenta. Los años viajados con mi jefe y el gremio magna. Me habían dejado claro que si quería sobrevivir tenía que perfeccionar y desarrollar habilidades útiles para el combate. Quizá por eso siempre había delegado tanto mi capacidad de combate en mi espada y en mi facultad del diablo. Al final tenía una ventaja competitiva sobre otros luchadores de mi misma categoría. Sin embargo, la división 9 tenía el extraño poder oculto de sacar de mí facetas que pensaba que no existían. De intentar hacerme mejorar por medios diferentes.
Después de desayunar, de tomar mi café diario, decidí dar un paseo por la playa y pasar por el barco Eidfrost. Até mis botas y me enfundé mi abrigo azul para acto seguido salir del faro para acto seguido salir del faro con ambas katanas en el cinturón, una a cada lado. Kraven acostumbraba a salir a la isla y divertirse por su cuenta. Ya me había dado cuenta de que era un hombre bastante solitario, y eso en mi boca ya era decir, por lo que realmente solo lo hacía por esa necesidad de control que tenía sobre aquello que estaba bajo mi mando o cuidado. Sin embargo, esta mañana encontré algo que me hizo sorprenderme. Desde el momento en el que comencé la bajada desde el faro hacia la playa, donde los barcos marines y cazador estaban atracados. Pude observar a lo lejos una figura en la playa. Gracias a mi afilada vista pude percatarme de qué se trataba de Apolo Bahia, el navegante de la división 9. No había entablado demasiada conversación con él y apenas teníamos relación, pero me pareció interesante ver que hasta ellos entrenaban en aquella isla. Apolo me producía cierta simpatía después de preguntar por mi amigo Shoto, y como me pasó con Fuguwu, me pareció una buena oportunidad para entablar relaciones. Comencé bajando la enorme y empinada cuesta hacia la playa.
El marine estaba sin capa ni botas, cosa que tampoco hacía demasiada falta pese a estar en invierno, ya que la isla tenía un clima bastante peculiar, y esto permitía ver con claridad un enorme tatuaje en su espalda que comúnmente iba oculto por ella. Un zorro al lado de unas ramas de árbol. — Curioso. — murmuré aún a veinte metros del marine mientras me acercaba despacio y en silencio. Apolo estaba practicando utilizando su fruta del diablo, que ya sabía que era una logia - concretamente la de arena - y tras generar un cubo de la misma delante de él lanzó una patada con su técnica del rokushiki, cortándola en dos. Sin embargo, parecía descontento por alguna razón. — Para mi, ¡lo has clavado! — dije tratando de animarle tras posicionarme justo detrás de él a escaso un metro. — Ya quisiera yo poder cortar cosas sin una espada. — argumenté mientras me movía hacía una piedra cercana y me sentaba resignado mirando al marine esperando no haberlo sorprendido en exceso. — De hecho, me conformaría con saber moverme como vosotros. Así no tendría que apoyarme en un dial para no ser un tronco con patas. — dije con ironía para, después , hacer una pequeña pausa — ¿Tú me enseñarías lo básico? Normalmente molestaría a Joe, pero si lo hago en secreto la próxima vez que peleemos le podría sorprender, JAJAJA. — solicité al rubio riéndome a carcajadas pensando en la cara de Joe al verme hacer un Soru.
— ¡Buenos días, vicealmirante! — finalicé alegremente mirando a Apolo, esperando a ver si mi petición tenía respuesta.
Resumen
Viktor llega a la playa y pide a Apolo que lo entrene en el Rokushiki.
off
Muchas gracias por ofrecerte a enseñarme el Rokushiki. Sabiendo que Víktor es un palo y prácticamente un negado a nivel físico, esto puede ser divertido. Bailemos samba.
Por cierto, espero que te haya gustado lo de acercarme sin hacer ruido por detrás, con mi karma de Infiltrado y tus karmas adquiridos no pude evitar la tentación.
Frustrado tras haber sido incapaz de lograr el equilibrio entre mi arena y mi rankyaku, me acuclillé sobre la arena pensativo, mientras jugaba con el control sobre mi elemento del cacho de cubo que había quedado en pie. Tornando la construcción improvisada en dos esferas, las hacía girar sobre el aire como si se tratase de una danza entre aves, o como si de esta forma pudiese evadirme en mis pensamientos para concentrarme, permaneciendo ajeno a todo. Sin embargo y para mi sorpresa, escuché una voz muy cercana en mi espalda que me sobresaltó — ¡Copacabana! — grité mientras perdía la concentración y me caía de culo acabando con mi espalda sobre la arena, haciendo que las esferas de arena con las que jugaba se desplomasen sobre la playa.
Mirando el mundo al revés y escuchando a la voz, fui alzando la mirada poco a poco, desde unas botas hasta ver un abrigo azul imposible de no reconocer. Viktor se había acercado a la playa y había observado mi rankyaku, alabando la habilidad que teníamos los Marines más diestros de poder cortar cosas sin utilizar el acero mientras se dirigía a una roca cercana para ponerse más cómodo. A su vez parecía interesado en aprender nuestra arte marcial, ya que aludía al hecho de depender de algo llamado "dial" para poder moverse — ¿Un dial? — dije desconociendo a qué se refería. Lo único cercano a esa palabra que conocía era el tone dial que me acompañaba desde hace años, pero dudaba de que un aparato de música pudiese ayudarle a moverse. Seguía escuchándole, hasta que al nombrar a Joe hizo que esbozase una sonrisa. Me parecía divertida la idea de poder aportar a que nuestro líder se llevase un susto y a su vez me enorgullecía el hecho de que alguien acudiese a mí para aprender algo, ya que dentro del grupo la única maestría que llevé a cabo había sido la de ser el maestro de ceremonias.
Finalmente y tras darme los buenos días, me puse en pie, mientras sacudía la arena de la playa de mi pantalón y mi pelo, peinándolo a su vez hacia atrás con mi mano diestra. — ¡Kakahaha! — me reí al volver a ser consciente de lo ridícula que había sido la escena en la que yo perdía el equilibrio y me caía sobre la arena. — Buenos días Viktor, perdona que no te haya oído llegar pero... — aparté a un lado mi media máscara, mostrando las secuelas de haber perdido un ojo y la oreja — aún no he encontrado a nadie que arregle este estropicio y hay cosas que se me complican, ¿me sigues? — volví a recolocarme la media máscara, pensando en sus palabras — Será un placer enseñarte lo que sé... sobre todo si eso sirve para asustar a Joe — dije con una sonrisa ladina. — Justo me encontraba intentando darle mi toque especial al Rokushiki, algo más estiloso y distintivo... no ser igual que el resto — volví a patear el aire de forma diagonal hacia el lugar en el que se encontraba el cubo, sin usar el rankyaku pero sí lanzando arena con mi movimiento — pero mantener el equilibrio de dos cosas a la vez es complicado — pronto volví a darme cuenta de que estaba volviendo a caer en mi manía de hablar demasiado, yéndome del tema. — Pero sobre el rokushiki... — empecé a observarle de una forma analítica — Con las katanas no te hace falta el rankyaku, ni el shigan... tampoco creo que quieras bloquear algo con tu cuerpo si ya tienes tu propio acero... también es verdad que me has dicho que quieres mejorar tu movilidad ¡kakahaha! — volvía a irme por las ramas sin darme cuenta — ¿Conoces de qué va el rokushiki? ... ahora que lo pienso, si has mencionado lo de querer moverte mejor sólo viendo un rankyaku, supongo que sí conocerás algo... qué extraño es hacer de maestro — posé mis manos sobre mi cintura, en forma de jarra. — Céntrate Apolo. — me di una palmada en la mejilla con mi diestra — Normalmente a los reclutas se les enseña un orden concreto de habilidades para que vayan familiarizándose pero con tu nivel creo que podremos ir más rápido. Bien... esquivar, caminar por el aire y propulsarse, ¿por cuál de estas tres técnicas quieres empezar? Estamos en un territorio especial y creo que nos será de utilidad — moviendo los dedos de los pies, notaba el contacto de la arena de la playa. Se me empezaban a ocurrir algunas ideas.
Resumen
Cayendo en su manía de hablar demasiado, Apolo accede a enseñarle a Viktor el rokushiki
Gastos
— Regeneración pasiva: +72 de energía
Karmas aplicados
— Charlatán
— Tic
— Muletilla
— Risa excéntrica
Off
Vamos con ello. Trataré de llevar la samba al entrenamiento para que se haga más llevadero que simplemente aprender técnicas. Ahora sin fiestas podré acelerar el ritmo jajaja
El rubio se alertó. Y con razón.
Ya me había percatado de su carencia de audición y de que estaba, como decía mi padre cuando hablaba sin cagarse en nadie, “teniente coronel”. Dichosas expresiones de un borracho. Tras el susto, Apolo cayó hacia atrás quedando tumbado boca arriba y haciendo que sus bolas de arena se desmoronasen. El rubio parecía algo confuso sobre mi dial, aunque bien era cierto, no todo el mundo poseía mis conocimientos y por supuesto, no todo el mundo tenía a Shoto para explicarle lo que no sabía. Entonces se puso en pie sacudiéndose la arena de playa -cosa que me pareció la mar de anecdótico teniendo en cuenta que él mismo era de arena- y saludó de vuelta. Apolo era un hombre agradable. Quizá muy caótico pero, me caía bien. Incluso con la que se llevó en Sabaody y su estado actual, había podido ascender y tenía un poder reseñable. Se permitía bromear sobre su audición, mientras me explicaba que era complicado pillar cosas en su estado. — Te sigo. — dije con una sonrisa auténtica. Me hizo gracia, ¿qué le vamos a hacer?.
Tras recolocar su máscara el Marine se ofreció a enseñarme sus técnicas. Sobre todo si eso servía para darle un susto a Joe, con el que era claro tenía algún tipo de fijación por fastidiar de alguna manera. Quería profundizar en esto, comprender qué separa al “Héroe de los Cabos Gemelos” de Apolo Bahía. El joven pilló rápidamente mis necesidades, preguntando sobre si quería aprender las técnicas ofensivas y descartando la idea automáticamente. Tras esto y darse una palmada en la mejilla, divagando un poco sobre cómo sé cosas sobre el Rokushiki, preguntó si quería aprender alguna técnica concreta. — Pues ahora que lo dices, sí. — dije mientras me cruzaba de brazos. — Conozco la base, sé sus técnicas, al menos las más “conocidas” para gente que tiene la costumbre de leer como yo. Sé que tiene unas técnicas de movilidad y otras de combate. — expliqué al rubio — Sin embargo las ofensivas no me interesan. No soy especialmente bueno peleando mano a mano y realmente, me apaño con mis espadas. Pero aunque el dial — me giré un poco enseñando mi espalda y apuntando con el pulgar izquierdo al dispositivo entre mis escápulas — es un buen apaño para poder hacer un desplazamiento rápido, tiene que cargarse. Y no me gusta depender de la tecnología… ¿me sigues? — dije guiñando un ojo al Marine mientras usaba su frase. — Así que creo que me interesan dos técnicas especialmente: El geppo y el Soru. Poder evitar el agua, como usuario de akuma no mi es una necesidad y un par de saltos extras suenan bien. Y siempre viene bien poder pegar un sprint sorpresivo y combinarlo con mi desenvaine. — dije gesticulando como saltaba y como corría mientras explicaba. — ¿Por donde empezamos? —
Escuchaba con atención el discurso de Viktor. Cada vez que hablaba demostraba ser una persona cultivada, con unos vastos conocimientos que me sorprendían puesto que no estaba acostumbrado a tratar con gente así. Nuestra División no era famosa por proceder usando el cerebro, sino más el corazón o la pasión, a veces de una forma un tanto temeraria. Cuando me enseñó sus ropajes y con él, a lo que llamaba dial, pude ver como efectivamente era un aparato que jamás había visto y que tampoco sabía cómo funcionaba. Quizás podría ser una invención del joven que les acompañaba, aquel que hace dos años se ofreció a solucionar mi problema de vista y oído, provocando la ira de su jefe que parecía molesto con la idea, como si de un ataque de celos o un ataque a su orgullo supusiese.
En cuanto Viktor mencionó el interés en concreto por el geppo y el soru me alivié. El hecho de que conociese el nombre de las técnicas, así como la base de su funcionamiento, facilitaría mucho el trabajo. Al fin y al cabo no estaba tratando con un recluta de bajo rango en la Marina que empezaba a dar sus primeros pasos, estaba hablando con un Ouka Shichibukai, uno que hace dos años mi haki detectó como alguien que estaba por encima de nuestra División. — Bien — dije estirando las piernas mientras pensaba. — empezaremos por lo más rápido y sencillo, el geppo. No puedo ofrecerte lo que te ofrece un libro pero a veces una imagen vale más que mil palabras. — Flexioné las rodillas levemente para dar un pequeño salto sobre la arena. — Geppo — suspendido en el aire lancé un pisotón seco con mi pierna derecha, provocando un sonido sordo como si golpease el vacío. — La clave es golpear la propia esencia del aire y usarlo como impulso, ¿me sigues? — Repetí el mismo pisotón pero con mi zurda, suspendiéndome en el aire a un metro del suelo. — Podría resumirse como una sensación parecida a la hora de golpear a un logia con haki... pero no usamos el haki, no sabría ni cómo explicarlo ¡kakahaha! — Seguía suspendiéndome sobre la nada, pisando con una fuerza leve y de forma rítmica, alternando ambas piernas para mantener la misma distancia y no caer al suelo. — Diría que la clave es la técnica al golpear y no usar la fuerza sin sentido, supongo que como espadachín sabrás de lo que hablo. Aunque por supuesto la fuerza también es importante... y una vez combinas ambas.... — Con un nuevo pisotón seco con mi diestra, esta vez mucho más fuerte y sonando como un trueno seco que retumbó en forma de eco contra la cordillera que limitaba la playa, salí disparado ascendiendo treinta metros. Con un movimiento ágil giré en el aire ciento ochenta grados en vertical para, con otro pisotón con mi zurda, propulsarme y descender nuevamente aterrizando sobre la arena de la playa, apoyando mi mano derecha. — ... puedes hacer movimientos más rápidos y ágiles. Eras un usuario zoan, ¿verdad? — dije intentando recordar los momentos críticos de Sabaody. — O la bala del yonko y el estar preocupado por no desangrarme me hizo alucinar, o juraría haberte visto transformado en una bestia... como sea... he visto que cuando Karl y Joe se transforman sus capacidades físicas aumentan, así que intenta replicar el geppo en tu forma humana. Si eres capaz de hacerlo así, con tu fruta te será más sencillo todavía. — Me agaché flexionando mis rodillas y posé mi mano derecha sobre la arena de la playa. De mi propia palma comencé a generar dos corrientes arenosas que, tras viajar de forma subterránea, aparecieron debajo de Viktor para rodear sus tobillos. — y como tú no eres un simple soldado novato, vamos a hacerlo más divertido. — No tenía intención de inmovilizarlo completamente contra la arena, simplemente añadirle dificultad al salto como si de lastre se tratase, tirando de él hacia abajo. Si conseguía aprender en las peores condiciones, en sus plenas capacidades el rokushiki le saldría tan natural como respirar.
Resumen
Tras hacerle una demostración del geppo, le pido que intente impulsarle en el aire usando su forma humana, mientras agarro sus tobillos con la arena
Bélico
Suna Suna no mi
Logia
5
La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.
Especificaciones
La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar 80 Puntos en Control de Akuma (CA), esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de 25 de energía por turno. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de 70 de energía. La velocidad de expansión del viento es igual al 80% del CA del usuario.
Control de Akuma: • 80 CA: El usuario puede transformar partes de su cuerpo por 25 de energía. •240 CA: El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de 70 de energía y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".
Ventajas:
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado "deshidratación" si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de 4 puntos de energía por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado 2 puntos de energía.
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de 45 de energía cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.
Código: suna
— Generando y expandiendo mi arena, la uso de forma pasiva para sostener los tobillos de Viktor. No es una inmovilización completa, sino algo más narrativo para lastrar el salto, tirando hacia abajo.
Efecto:
Te permite tener un máximo de dos impulsos desde los pies, sin necesidad de tener un punto de apoyo, en el aire. Puedes avanzar con cada impulso lo mismo que en un salto en tierra.
Enfriamiento:
Un turno.
Esta técnica permite a los usuarios saltar en el propio aire, lo que les permite permanecer flotando en el aire durante mucho más tiempo de lo habitual. Se puede utilizar esta técnica para recorrer grandes distancias sin tener que tocar el suelo, o lanzarse para hacer ataques rápidos y aéreos.
Código: roku002
— Uso el geppo para hacer una demostración, con un primer salto vertical ascendente de 30 metros y un segundo descendente. Mi capacidad de salto es de 32 metros.
Gastos
— Geppo: -100 de energía
— Regeneración pasiva: +36 de energía
Total: -64 de energía
14-06-2026, 12:22 PM (Última modificación: 19-06-2026, 09:06 PM por Viktor.)
Apolo captó la idea de inmediato.
No tuve más que mencionar qué quería aprender de él y se puso manos a la obra. No daba la sensación de ser un maestro experto, pero el rubio demostraba que más allá de la coraza que mostraba con sus actos, si no que había mucho más debajo. Decidió que comenzáramos con el Geppo que en sus palabras era más sencillo de aprender -más tarde descubriría que no tanto como él decía- y comenzó demostrando la técnica ejecutándola él mismo porque “no es lo mismo un libro que una imagen”. — He visto el Geppo antes… — pensé riendo un poco pero entendía su punto. Apolo decía que la idea era “golpear la esencia del aire” más que solo dar una patada. Casi como golpear a una Logia con Haki, pero sin Haki. Parecía no estar seguro de su explicación pero, para mí era bastante descriptivo. Daba la sensación de que el Rokushiki era, de alguna manera, un precursor del uso del Haki. Y eso jugaba a mi favor pues era -humildemente- bastante bueno en eso. Tras su explicación de no golpear sin sentido si no con estrategia y usando bien la fuerza, aterrizó y comentó si yo era un usuario de Zoan. — Correcto. — afirmé. — Te estabas desangrando pero lo viste correctamente. — dije entre risas. Me indicó que debía intentarlo primero en forma humana y, después de eso, en mi forma de lobo sería más simple. Tenía lógica. — No te falta razón Apolo… no te sobra razón. —
El rubio, para darle más intensidad al entrenamiento, decidió usar su propia fuerza de arena para retenerme. Arrodillándose y tocando la arena de la playa, el navegante de la División 9 lanzó varias corrientes a mis piernas que se arremolinaron en mis tobillos, sujetándolos con firmeza hasta la altura del gemelo impidiendo mi movimiento. Estaba claro que Apolo se había decidido a enseñarme y usaría todas las herramientas de que dispusiera para ello. Miré a mis pies y me rasqué la coronilla con la diestra. — Vale, vamos a probar. — dije flexionando mis rodillas y tratando de saltar. El tirón solo hizo que se dañaran mis tobillos y mi ego. Pues me quedé clavado en el sitio. Miré a Apolo con cara de circunstancia y traté de contener mis ganas de reír. — Bien, V, máximo esfuerzo... — me dije a mi mismo mientras me quitaba el abrigo y lo lanzaba a unos metros de distancia hacia la isla para después hacer lo propio con mis katanas, quedando solo con mi chaleco interior y mis pantalones. Volví a intentarlo varias veces, cada vez flexionando más mis piernas y ayudándome con mis brazos pero, parecía que el sello de arena sobre mis piernas era imposible de romper. — Capto la idea, ¿sabes? Pero creo que no tengo la fuerza suficiente para esto. ¿Probamos directamente con los pies enterrados sin que tu me sujetes de manera activa? ¿O usando mi transformación? Quizás algo más progresivo… como te dije, no soy un especialista del cuerpo a cuerpo. — dije mientras comenzaba a adoptar la forma híbrida del Lobo Blanco.
Resumen
Esguince de tobillo grado 2, me arremango e intento saltar.
Bélico
Adopto la forma híbrida.
Inu Inu no mi: Modelo Okuchi no Makami
Zoan Mitológica
4
La Inu Inu "Perro": Modelo Okuchi no Makami es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse a voluntad en una deidad lupina
Especificaciones
El Okuchi no Makami en su forma completa mide un metro y medio hasta la cruz, y dos metros de largo hasta la cola, con unos cincuenta centímetros más con su cola. Su peso será de ochenta kilos. Es completamente de color blanco.
En forma híbrida el usuario camina a dos patas, que se han convertido en las patas con garras del animal, ve incrementada su altura en +1/2 de la que posea y doblará su peso. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz, será sustituida por la forma del animal, incluyendo la nariz por el hocico, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por pelaje blanco a excepción de la mandíbula y la boca, el pecho y el vientre. Sus manos ganarán unas afiladas garras que permiten al usuario sujetar herramientas y objetos con ellas. Le brotará una cola característica del animal desde la rabadilla, que tendrá una longitud de 1/2 de su altura total.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 230 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva sólo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 100 CA y para la completa 190 CA. La transformación cuesta 140 de energía y después, 45 de energía por turno.
Control de Akuma: 100 CA: Híbrida | 190 CA: Completa | 230 CA: Transformación inmediata.
Ventajas: Te otorga 4 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +20 a la fuerza, +20 a la resistencia, +30 a la agilidad.
A pesar de los años, Viktor aún recordaba perfectamente entre risas el momento del incidente de Sabaody. Yo no pude hacer más que reírme con él. Por un lado podría ser bochornoso el espectáculo que dimos, por el otro, fue un momento bastante crítico tanto para mis ideales respecto a nuestro grupo y organización, como para mi persona. Pero el pasado no podía cambiarse, así que tampoco tenía sentido darle más vueltas. Lo sano era recordarlo como un momento más y mantener la alegría, quitándole hierro al asunto. Ojalá el disparo me hubiese alcanzado con menos hierro, por otra parte.
Con mi arena ya preparada para lastrar su salto fijándolo al suelo, llevé mi mirada en el Shichibukai viendo cómo éste se preparaba para llevar a cabo un primer salto flexionando sus piernas. El primer intento fue en vano, seguía fijado al suelo. Tras el primero siguieron un par más, después de que Viktor se despojase de su abrigo de modo que parecía que se lo estaba tomando en serio. Yo me había criado prácticamente en una playa, así que sabía de primera mano lo molesto que era moverse a través de la arena ya que en ella te hundes, te ralentiza y te agota rápidamente. Estaba convencido de que si lograba desenvolverse así, en un terreno firme todo le resultaría natural como caminar.
Viktor me sugirió cambiar la estrategia al estar familiarizado con otras artes, así que deshice mi control sobre sus piernas. Siguiendo arrodillado sobre la arena, enterré también mi mano izquierda para que, sumada a mi diestra, comenzase a emitir arena mezclándola con la de la playa para elevar el terreno y hundirnos más. Podía ver cómo el Shichibukai estaba aumentando su tamaño y un manto de pelo blanco crecía en él, como si de un espectáculo níveo se tratase. Estaba familiarizado con ese tipo de poderes al tener a Karl y a Joe en mi equipo, sólo que en esta ocasión podría ver la transformación de Viktor de forma clara, sin tener una cortina de sangre sobre mi rostro o estando bajo un delirio que me mantenía en un limbro entre la vida o la muerte. — "Así que ese es el famoso lobo blanco". — pensé sonriendo de medio lado, terminando de preparar el terreno. — Bien... mi tipo logia no provoca huracanes como Gukuro. — Dije mientras me erguía en pie. — Ni tampoco quema cosas, ni las congela, ni las electrocuta. ni... — empecé a pensar en lo que estaba diciendo, intentando no reírme al darme cuenta de que no me estaba vendiendo de la mejor manera posible. — Vamos, que la arena... es arena. Y la arena molesta, así que supongo que mi ventaja está en molestar, ¿me sigues?. — ya tenía el terreno preparado cubriéndome por encima de las rodillas. Cuanta más arena seca hubiese, más difícil sería desplazarse. — Intenta el geppo ahora. — Había cambiado mi agarre activo por simplemente modificar el terreno. Estaba seguro de que teniendo unos poderes similares a los de Karl, Viktor podría dominar el rokushiki sin problemas.
Resumen
Mucha arena
Bélico
Suna Suna no mi
Logia
5
La Suna Suna no mi es una fruta del diablo tipo logia que permite al consumidor transformarse de manera total o parcial en arena.
Especificaciones
La fruta Suna Suna no mi otorga a su consumidor un gran poder ofensivo y práctico, además de las características comunes a todas las logias, esta fruta cuenta con la peculiaridad de poder absorber la humedad de todo cuanto toca. El usuario no podrá dominar sus poderes básicos hasta alcanzar 80 Puntos en Control de Akuma (CA), esto implica que cualquier contacto con su cuerpo acabará con este transformado en arena, ni si quiera será capaz de darle la mano a alguien sin transformarse. Una vez el usuario llegue a 80 Puntos en Control de Akuma, el personaje adquirirá control de su cuerpo y será capaz de no transformarse con el contacto físico. Se podrán transformar extremidades o partes del cuerpo por un coste de 25 de energía por turno. Con 240 puntos en Control de Akuma el usuario la dominará por completo y podrá transformar parte de su cuerpo o su cuerpo entero por un coste de 70 de energía. La velocidad de expansión del viento es igual al 80% del CA del usuario.
Control de Akuma: • 80 CA: El usuario puede transformar partes de su cuerpo por 25 de energía. •240 CA: El usuario puede transformarse parcial o totalmente por un coste de 70 de energía y puede acceder al efecto "deshidratación" con sus requisitos y costes correspondientes indicados en el apartado "Ventajas".
Ventajas:
• El usuario es inmune a todo tipo de daños físicos no imbuidos en haki.
• El usuario tendrá una reducción del 10% en su coste de energía en técnicas de akuma siempre que esté en un área con efecto calor
• El usuario puede aplicar un estado especial propio llamado "deshidratación" si mantiene contacto físico con una de sus manos por dos turnos completos sobre un objetivo. Este estado daña la energía a razón de 4 puntos de energía por cada punto que se use, pudiendo emplear tantos como puntos se tenga en Control de Akuma y gastará por cada punto usado 2 puntos de energía.
• El usuario podrá transformar la parte inferior de su cuerpo para propulsarse en el aire con un coste de 45 de energía cada turno volando. Podrá moverse 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de akuma.
• El usuario puede generar y expandir su arena, y controlarla o modificarla una vez creada, a razón de 1 metro por cada 20 puntos de Control de Akuma, a una velocidad del 80% del Control de Akuma.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Usuarios empapados por un dial de agua, o una técnica de Karate Gyojin pueden ignorar su intangibilidad.
Código: suna
— Aumento la cantidad de arena sobre el terreno con mi generación y control pasivo sobre el elemento.