Lan Caihe
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
115
120
99
56
120
125
72
101
60
160
Año 16. Verano 40
Deja de ser un fantasma.
Dijeron.
Antes siquiera de pensarlo dos veces, simplemente acepté. Seguirles el ritmo de vida era algo que tenía que aceptar si quería compaginar bien con la tripulación, aunque durante meses seguí con mi vida hasta el día en el que viajamos a Samba.
¿Que era lo que me habían pedido?, cosas sencillas a las que una vez estuve acostumbrada y que hasta entonces no me daba el lujo de tener constantemente, solo en situaciones de emergencia que lo requirieran.
Dormir bajo un techo con ellos, en un hostal, compartir habitación y salir juntos. Unidad, compañerismo. Eso me habían pedido.
Al principio imaginé que de esa manera Cao podía saber si era leal. Pero de pronto no importó, porque me descubrí queriendo ser parte de ellos.
No me sentía sola tratando de integrarme, algunos compañeros y yo no éramos muy dados a socializar con demasiada gente, pues las ciudades y los poblados los usábamos para trabajar o dormir en las calles, apenas me mezclaba con lo que era llamado “sociedad”.
Y conforme partimos desde Sorbet, todo comenzó a ser diferente. Cao y Han un día aparecieron en los carteles de “Se busca”.
¿Qué me pareció?
Espléndido, si mi camino iba a conducir a enfrentarme a la marina así lo sería. Y así quería que fuese, aunque en mis planes no estaba que fuera pronto pues había cosas que hacer primero, como llegar a Amazon Lily. Así que decidí pasar desapercibida por el momento.
En aquel tiempo éramos siete miembros en La Mano Vacía.
En aquel tiempo, mi sueño comenzaba a forjarse.
— Paciencia en la forja, linda —solté hacia Kay mientras que soltaba el humo frente a la tienda.
Samba era un lugar pintoresco, aunque no coincidía con la separación de clases que había. Aunque el sistema ya era otra cosa pues, desde que comencé a viajar, había visto un mismo sistema adecuado a las islas en las que había estado y aqui, los pobres estaban en el río, abajo y los ricos pegados a la selva, arriba.
Mis ojos se endurecieron, pero no dije nada, Kay seguía revisando las perchas con vestidos.
No tenía idea de lo que me decía cuando señalaba las vitrinas, preguntándome si me gustaba este o aquel. Jamás había comprado ropa de aquel tipo, y tampoco compraba zapatos. Sin embargo, elegí lo que creí que se parecía más a la ropa que siempre usaba, y me gustó.
Al llegar al hostal, preparamos todo cómo colegialas, Kayseira se encargó de mi peinado y entonces, frente aquel espejo me sentí como si tuviera 15 años de nuevo, el día en el que mamá organizó para mi la fiesta más grande vi.
Una sonrisa atravesó la comisura de mis labios y se convirtió en una carcajada tan sonora y contagiosa, que las dos terminamos riéndonos hasta qué no pudimos más. Le invité una calada y ella se negó como siempre hacía, prendiendo su cigarro después.
Estaba sentada frente al tocador en la habitación del hostal que compartía con Kay y me giré para verla, dejando de admirar el hermoso peinado que me había hecho para verla. Estaba hermosa, llevaba puesto un traje blanco de seda y satín que casi la hacía parecer un hada de hielo. Por un momento casi olvidé que éramos parte de una banda criminal.
— ¿Estás lista? —me preguntó y no hizo falta más.
Nos reunimos con los demás y los siete comenzamos a caminar por la calle empedrada hasta llegar al lugar.
En el camino, hubo silbidos ajenos a los cuerpos de mis compañeras, miradas y bromas entre nosotras.
Pero mi mente no estaba en hombres, estaba en el follaje que se cernía sobre las casitas montaña arriba y en los sonidos que venían de él.
Un aullido grave retumbó entre los árboles, parecía un monstruo que amenazaba con salir a aterrorizar a la ciudad. Aunque esa afirmación, era mentira.
Se trataba de un llamado de apareamiento. Solté una risita. Definitivamente era una linda noche.
El cielo estaba estrellado, las luces amarillas por el fuego en las antorchas y algunos carteles en los comercios que iluminaba suavemente los adoquines y piedras, los puestos de comida desprendían olores sabrosos y yo caminaba detrás de mis compañeros relajada, expulsando una calada profunda que me hizo disociar, sin prestar atención a los murmullos que señalaban mi cara:
— Si tan solo fuera más bonita.
— No puedo ni verla —en mi cara había una sonrisa de oreja a oreja ajena a esos comentarios sin importancia, me sentía cómoda enbaquel vestido negro que provocaba miradas indiscretas hacia mis pechos y trasero.
El lugar era un edificio de dos pisos, desde afuera se podía escuchar la música, incluso entonces mi cuerpo ya estaba reaccionando, moviendo mis pies en el lugar y mis caderas que hacían rebotar la tela y el resto de mi cuerpo, Kay me miró cómplice y le devolví la mirada; había un guardia en la entrada sosteniendo una cadena que colgaba y descolgaba en un poste de metal color oro cuando entraba o salía gente.
Alguien en el primer piso abrió una ventana y la música se escapó como si invitara a todos a bailar, el olor a cigarro y marihuana se filtró también, la entrada estaba adornada con antorchas y luces artificiales que salían de varios den de mushi muy diferentes a los que antes había visto.
Durante un momento, me sentí fuera de lugar.
— Tranquila, estarás bien —me dijo la albina notando mi silencio, tomándome del brazo y metiéndome en el lugar una vez que el capitán logró entablar con el cadenero.
Al entrar, la música resonó en mi pecho, deslizándose por mi estómago, reverberando entre mis piernas y mis pies, una sensación de cosquilleo y euforia me invadió y sin saberlo, pronto ya estaba meneando mis caderas sin saber bien cómo se bailaba aquello, pero moviéndome de la manera en la que me provocaba la música.
Kay me dejó por un momento, yendo a sentarse con Cao al segundo piso, yo fui directo a la barra, moviendo las caderas al caminar, con una sonrisa en el rostro y llegando a la barra con toda la amabilidad que podía ofrecer en ese momento.
— Buenas noches, ¿Podría tener una piña colada por favor? —dije, pidiendo el único trago del que sabía.
Hablo #e82a1f | Pienso #E86E04 | Narro
• Poder oculto: Comienzas la aventura con un arma (engloba cualquier utensilio que utilices para el combate) enlazada a ti. A nivel 8 y 13, tu arma sube de nivel a T2 y T3, respectivamente de manera gratuita. A partir de ahí, al nivel 20 y 30 podrás actualizar al T4 y T5 respectivamente, pagando un 80% de su precio en tienda.
Karma: +5.
• Duro: Recibes un +20 de Resistencia puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Perezoso]
Karma: +5.
• Mente tranquila: Puedes ignorar el primer efecto negativo mental que sufras en un tema. [Incompatible con Colérico]
Karma: +4.
• Salud de hierro: Tu personaje no sufre enfermedades de forma natural.
Karma: +2.
• Valiente: Ante el Miedo y el Terror, tu voluntad se resiste, por lo que el efecto se reduce en un -5% en el caso del Miedo y un -10% en el caso del Terror. [Incompatible con Cobarde]
Karma: +5.
• Seductor: Los personajes o NPC cuya orientación sexual te favorezca, te darán un trato más amable y sus karmas negativos que te afecten se verán mitigados (por ejemplo: racismo, homofobia, rivalidad...)
Karma: +2.
• Voz temida: Tienes un tono de voz que tiende a intimidar ligeramente para que los NPCs se muestran amedrentados ante ti.
Karma: +2.
• Memoria eidética: Tienes una memoria visual extremadamente precisa que te permite recordar con sumo detalle imágenes, aunque no las hayas estudiado previamente con dedicación.
[Incompatible con Olvidadizo] Karma: +8.
• Adaptación ambiental: Mediante algún tipo de disfraz muy sencillo no desentonas en una isla o entorno nuevo.
Karma: +2.
• Paciente: No se te puede provocar verbalmente. [Incompatible con Colérico]
Karma: +1.
• Devoto: El personaje es creyente, su fe le ha llevado a pensar que él es especial hasta tal punto de que tiene un camino que seguir. Sentirá empatía por cualquier persona, da igual su facción. [Incompatible con Rivalidad y Rivalidad extrema]
Karma: +2.
• Mímico hábil: Tienes un gran talento para la imitación. Eres capaz de imitar a la perfección voces y gestos de los personajes con los que hayas tenido 3 temas.
Karma +3.
• Lector de labios: Posees la habilidad de leer los labios.
Karma +2.
• Dos voces: Tienes dos voces distintas y muy diferenciadas entre si, que puedes emplear cuando quieras y con total soltura. [Deberás escenificarlo con dos colores distintos] [Incompatible con Tono Invariable]
Karma +3.
• Presencia: Se siente un aura poderosa en ti al estar presente. Recibes un +50 de Voluntad una vez por tema [Funciona sólo si tienes mínimo 150 puntos de Voluntad]
Karma +10.
• Un par de razones: Tus atributos erógenos femeninos superan los estándares de tamaño habitual.
Karma +2.
• Reloj interno: Tienes una gran facilidad para saber la hora que es, incluso sin medios externos para ello.
Karma +2.
• Sentidos aumentados: Uno de tus sentidos a tu elección está potenciado. [Una vez por sentido. Incompatible con Sentidos atenuados en el caso del mismo sentido].
Karma: +2. (Oído: En determinadas situaciones puedes percatarte de si alguien te está acechando).
• Cuerpo ligero: Recibes un +20 de Agilidad puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Cuerpo pesado]
Karma: +5.
• Músculos de hierro: Recibes un +20 de Fuerza puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Esmirriado]
Karma: +5.
• Cámara lenta: Recibes un +20 de Reflejos puntual y momentáneamente para usarlo en un único turno. Una vez por tema. [Incompatible con Cámara rápida]
Karma: +5.
• Superdotado: Recibes un +20 de Inteligencia puntual en los enfrentamientos de atributo que impliquen ese atributo. Una vez por tema. [Incompatible con Lelo]
Karma: +5.
• Guía: Tienes una habilidad natural para guiarte a la hora de tomar direcciones. [Incompatible con Sin orientación]
Karma: +2.
• Última palabra: Tu personaje puede darle un último mensaje de máximo 10 palabras a otro que se esté yendo de su alcance.
Karma: +1.
• Carterista: Puedes esconder un objeto que tengas en la mano en tu bolsillo u otro lugar de tu ropa, de la vista de todo el mundo. Una vez por tema.
Karma: +2
• Lealtad: Te es imposible traicionar tu facción o grupo por voluntad propia y, en caso de verte obligado a ello por motivos externos a tus decisiones, recibes automáticamente el karma negativo Arrepentimiento.
Karma: -4.
• Tic: Tu personaje tiene un tic recurrente que tendrás que mostrarlo una vez por tema. Tienes que especificarlo.
Karma: -1 (Golpear el suelo con la pierna cada vez que piensa en algo)
• Muletilla: Tu personaje tiene una palabra o expresión que repite con mucha frecuencia. Debe decirla al menos una vez en cada post donde el personaje hable.
Karma: -1. (Paciencia en la Forja)
• Risa excéntrica: Tu personaje se ríe de una manera diferente y única.
Karma: -1. (HUHUHYYAAAHYYAAA KAKAKHUHUYAA HUHYYAA)
• Obsesión por la venganza: El personaje priorizará acabar con un personaje concreto antes que cualquier otra situación, orden y principio. Puede ser un usuario (de inicio) o un NPC con el que te encuentres en la historia y te dé motivos para ello. De ser un personaje (usuario del foro) tenéis que tener una parte de la historia en común acordada entre los dos. De ser un NPC será un rasgo que se va a adquirir a lo largo de la historia.
Karma: -2.
• Código de honor: El personaje se guía por unos actos muy concretos y unas reglas propias que no podrá quebrantar por nada del mundo. Hay que definirlo.
Karma: Desde -2. (Cree en la salvación, pero no en el perdón. Protege a quien lo merece, pero no duda en sacrificar a quien considera un obstáculo para el equilibrio. Cree que el sufrimiento revela la verdad, y que purgar el error —incluso con muerte— es un acto de compasión superior. No actúa con crueldad, pero tampoco con piedad: sus decisiones están regidas por un código espiritual que no hace excepciones. No mata por placer, pero jamás titubea si el destino lo exige. La moral es relativa, la disciplina es absoluta.)
• Secreto: Tu personaje guarda un secreto que le avergüenza, y lo ha compartido con alguien de confianza. Pero si se descubre más allá de eso, sufrirá un -20 permanente en su Voluntad. Tienes que especificar en el apartado de "Notas" de la ficha, qué secreto es y quién lo conoce.
Karma: -4.
• Mal pasado: Tu personaje tiene una vida pasada que volverá para complicarle las cosas en algún tema, o varios. Tienes que concretar dichos acontecimientos. [Sucederá de mano de la administración]
Karma: -4.
Sentidos atenuados: A tu elección, uno de tus sentidos está disminuido. [Una vez por sentido. Incompatible con Sentidos aumentados en el caso de elegir el mismo sentido].
Karma: -2. (Gusto: Si este sentido está atenuado se obtendrá una penalización de -10 puntos de atributo al tomar comida cocinada por cocineros.)
• Ruidoso: Sueles ser muy escandaloso, por lo que es más fácil que llames la atención y te detecten de manera sonora.
Karma: -2.
• Sueño profundo: A no ser que te toquen directamente, no te despertarás hasta haber pasado 3 posts onrol. Los efectos negativos del estado Sueño se incrementan en un 5%. [Incompatible con Sueño ligero]
Karma: -2.
• Fetichismo: El personaje siente excitación erótica a través de cosas específicas, como una parte del cuerpo, hacia un personaje del género que le atraiga. No incluye a personajes menores de edad. (Sonidos de jadeos/gemidos por cansancio o dolor)
Karma: -3.
• Vicio: Tienes una gran dependencia a una sustancia concreta y, si pasas más de un tema sin consumirla, recibes un -5 en todas las estadísticas que se acumula por cada turno posterior, hasta un máximo de -25 (5 turnos seguidos). Si vuelves a consumir dicha sustancia, tus atributos se recuperarán en 5 por turno, hasta un máximo de volver a la normalidad. Debes aclarar tu vicio en la ficha.
Karma: -1 (Fumar Marihuana)
• Aciago: Tienes tendencia a vivir situaciones más desfavorables en los eventos elegidas por la administración.
[Incompatible con Suertudo]. Karma: -5.
• Amante de los combates: Nunca puedes rechazar un desafío cuando te retan abiertamente, sea quien sea tu contrincante.
Karma -3.
• Beligerante: Independientemente del carácter que tengas, cuando llega el momento de pelear te enciendes y no das tregua a nadie con tus ataques. Incluso en entrenamientos, golpeas con toda tu fuerza y te resulta más complicado dejar el combate.
Karma -3.
• Trauma: Has vivido un episodio traumático que ha dejado huella en tu ser. Cada vez que ocurra algo que te haga recordar dicho trauma, sufrirás el efecto Terror hasta que dejes de estar expuesto a las causas que te reviven el trauma. Se deberá especificar tanto el trauma como las causas que te provocan terror.
Karma: -4. (Ver morir a sus seres queridos)
• Exhibicionista: Ya sea porque estás orgulloso de tu cuerpo, por alguna filia sexual o porque eres de lo más natural, te encanta andar en ropa interior. Una vez por tema deberás hacerlo. (Si muestras 1 pieza de ropa interior, pero llevas ropa aparte, como por ejemplo Franky, es -2. Si llevas únicamente ropa interior es -4)
Karma -2.
• Cotilla: Tienes la necesidad de escuchar conversaciones ajenas, siempre que estas estén en un radio de veinte metros de ti, aunque pueda suponer un riesgo.
Karma -1.
• Valor sentimental: Tienes un objeto de gran valor que debes rolear que llevas siempre contigo. En caso de perderlo sufres una penalización permanente de -20 a tu Voluntad.
Karma -6. (Arma, del Karma "Poder Oculto")
• Cleptómano: Sientes la necesidad de robar cualquier cosa, por poco valor que tenga, y no puedes evitar hacerlo una vez por tema.
Karma -1.
• Fanático: Tu lealtad va a otro nivel. Estás dispuesto a poner en riesgo tu vida y tus intereses por el bienestar de otra persona y por protegerlo de toda afrenta física o verbal. [Tienes que especificar a quién o qué en notas.]
Karma -5.
• Protector: Sientes la necesidad de proteger a los demás de los peligros, independientemente de la situación o de quién se trate.
Karma -5.
• Honesto: Te es imposible mentir.
Karma: -2.
• Herida permanente: Tienes una herida permanente que suma un 10% de daño a los ataques físicos que impacten en la zona. (En medio de la espalda)
Karma: -3.
• Difícil de mirar: Recibes un trato aún más desfavorable por parte de los NPCs.
Requiere el karma Feo. [Incompatible con Belleza y Toque divino]
Karma: -4.
• Oloroso: Tu cuerpo desprende más olor de lo normal (bueno o malo), por lo que es más fácil que te rastreen y detecten por este medio.
Karma: -2. (Fuerte pero no apestoso, es naturalmente Dulce)
• Friolero: Ves aumentados en un 50% los efectos negativos sufridos bajo el efecto Frío. [Incompatible con Tenacidad glaciar]
Karma: -2.
• Flagelante: Tu personaje encuentra la gloria en el dolor y lo busca en todos los temas (no puedes esquivar los ataques o bloquear con algo que no sea tu propio cuerpo).
Karma: -10.
Kael Omuyaga
Fuerza
Resistencia
Destreza
Precisión
Agilidad
Reflejos
Inteligencia
Voluntad
C. de Haki
C. de Akuma
82
150
30
30
36
30
76
150
10
195
Hace aproximadamente un año, un momento en su vida en el que apenas conocía a la mitad de la que ahora conforma su tripulación en tiempos estándares, no es sino otro peón en la larga cadena de Marines que, como muchos otros, buscan una forma de escalar socialmente. Él es uno de esos pocos que se consideran reemplazables, un eslabón sin importancia del que pueden deshacerse con facilidad en honor de, por supuesto, aquella gloriosa institución bajo las ordenes del Gobierno Mundial...
Y eso él lo sabe bien.
No es un hombre dado a destacar como persona, sino como figura. No tiene un nombre, sino un aspecto. Es un chico guapo, hermoso y...para el resto de sus compañeros, nada más que eso. Si hablan de sus facciones, es fácil que cualquiera en las inmediaciones le reconozca, sepa interpretar de quién se está haciendo mención, y por sobre todo, soltar algún pequeño comentario despectivo, producto de la envidia de no haber nacido con tales rasgos atractivos con el toque de los dioses en sus facciones. ¿Y que culpa tiene él de querer cuidarse?
Samba es un territorio adecuado para él, un lugar en el que la Marina tiene poca, casi nula influencia, y que los únicos agentes que se mueven por ese territorio, son aquellos con mejores capacidades de pasar encubierto, o en su descaro, algunos que pueden permitirse estar ahí representando a la Marina para lo que sea que consideren que necesitan una cara reconocible. Kael, por su parte, no lleva puesto su característico uniforme, y en su lugar, se ha dispuesto con una de sus mejores galas para salir a festejar. No hay nada por lo que merezca, realmente, salir al exterior a bailar, beber, y pasarlo bien con tranquilidad, sino todo lo contrario.
El negro siempre ha sido su mejor amigo. Su chaqueta de traje no solo combina con el color de su cabello y realza el color de sus ojos, sino también le permite ocultarse mejor en la noche, y la gente, por su forma de ser, no le darán mayor importancia a un joven encantador que decide salir por su cuenta a pasarlo bien en un ambiente siempre festivo.
Camina con paso seguro, reloj en su muñeca izquierda, recordándole a cada momento su origen y procedencia, lo que desea hacer y lo que busca rememorar. Marca la hora de salida, la búsqueda de su objetivo, un espacio seguro entre lo que marca como lógico, y el tiempo en el que peligra su exposición al terreno bajo las estrellas. Está solo, camina sin nadie más, y eso es todo lo que necesita. Sabe trabajar en equipo, la vida le ha enseñado a ello, pero desde pequeño, su campo le ha preparado para ser especialista en solitario.
Y como un lobo solitario, se siente envalentonado cuando ve a su presa.
Tras un par de susurros, un par de palabras intercambiadas en el aire, una moneda "perdida" por las manos adecuadas, y una pequeña caminata, finalmente encontraría a la persona que con tanto interés ha venido a buscar...y aquella a la que dejan de lado. Llama la atención, tanto en el bueno como en el mal sentido. Se deja apreciar, a pesar de ser consciente de lo que la gente opina. Ese cabello rojizo, esa musculatura...si lo observas desde otro prisma, ¿Quién sabe si hay quién puede encontrarlo encantador?
Kael busca esa perspectiva, esa valentía para seguir adelante con pensamiento seguro, positivo, y carente de una emoción que lo pudiese hacer retroceder.
Para el de cabello azabache, esa mujer se vería como la más atractiva de toda la fiesta, porque así se lo quiere hacer reflejar en sus ojos.
— Que sean dos, si es tan amable.—Tardó tan solo un segundo en aparecer tan pronto escuchó lo que iba a tomar, y antes de ofrecerse a su vista, con un pequeño y sutil gesto, pediría que cortasen el alcohol de su bebida, pues debe evitar beber a toda costa.— Si le parece bien a la señorita, esta ronda la invito yo.
Se sentaría a su lado sobre una banqueta, apoyando el codo sobre la barra para poder observarla, semi erguido, sin formalidad, mostrándose con picardía, una pequeña sonrisa en su rostro que no busca ocultar ni un solo ápice.
No importa lo que los demás puedan pensar, así cómo tampoco las caras de asombro entre los que comparan los dos extremos con el rostro del hombre y el de la mujer. Observa de reojo esas expresiones, y aún así, las evita como si valieran menos que el polvo y la suciedad. A sus ojos quería que ella se viese reflejado, que sintiera que alguien la mira diferente, que no todo es discriminación ni juicio negativo. Es él quién debe ganarse su atención, y con tan sólo un primer movimiento, hace todo lo posible por alejar esas emociones negativas que por dentro, a toda mujer deben herir su orgullo.
— Ese vestido es precioso, si me permitís el atrevimiento. Creo que tienes muy buen gusto.—Cortes y directo, sin pecar de adulador, decide con tranquilidad dar una pequeña pincelada de lo que con palabras y sin ellas, desea poder expresar al final de la velada, durase lo que durase la misma con la mujer que busca acompañar— ¿Os importa si me quedo? No quisiera molestaros, pero...no quisiera perder la oportunidad de acercarme a quién ha conseguido llamar mi atención.
Empieza a colocar cartas sobre la mesa, jugando con calma, poco a poco, paso a paso, y es ahora cuando debe comprobar si la contraria lo recibe con agrado, o si considera que todo esto no es más que una simple molestia para ella. Cualquiera que fuera su respuesta, él espera, con una sonrisa sencilla en su rostro, y una mirada posada sobre los iris de la contraria, sin miedo a nada, y mucho menos...a ella.
|