29 FUE
85 RES
25 DES
70 PRE
25 AGI
110 REF
27 INT
60 VOL
21 CH
175 CA
Vitalidad: 793 / 979
Energía: 915 / 1087
Espirítu: 102 / 243
Nivel: 8
Isla Toko, Zona Exterior - Mañana del día 80 de Primavera
El día de ayer fue una auténtica locura, así que hoy tenía intención de tomárselo con algo más de calma.
Entre la caza con Aurora y Ariel, y su altercada noche, estaba un poco cansado, pero nada con lo que no pudiera lidiar. Hoy, en cambio, iba a ser un día distinto, justo como les había dicho al resto de la tripulación, su intención era ir a ver si podía hacer uso de sus habilidades de negociación y comprar lo que les hiciera falta.
Salió de su ya adjudicado "camarote" preparado para salir, no sin antes avisar de su despedida, por si acaso:
- ¡Me voy a comprar! Si alguien quiere venir, es bienvenido - Le resultaba extraño invitar a alguien a acompañarle, pero tenía que acostumbrarse a dejar su soledad de lado y abrazar la compañía de la que ahora era la tripulación a la que pertenecía.
Pensar en todo eso le llenaba de nostalgia, y con tantos cambios de actitud como había sufrido últimamente, tener gente que apreciaba a su alrededor le ayudaba bastante a lidiar con el resto.
Le hacía cierta ilusión ir a ocuparse de las compras de la tripulación, parecía que esta podía ser su función en este grupo, ser una especie de comerciante para ellos, aparte de claro, protegerles de cualquier peligro.
Saltó del barco hasta la orilla, y esperó un momento por si alguien se unía a su pequeña misión.
Aclaraciones
Resumen
Kuraku va a comprar y espera por posible compaía.
Inventario
- Todo su dinero
Objeto ID: Katana001 Nombre de objeto: Katana de Nekah Categoría: Objetos bélicos Calidad: 1 Resistencia: - Daño: 20 Requisitos: 20 FUE / 30 DES Escala: 1 FUE / 0,3 DES Berries: 5000 Unidades de peso: 2 Cantidad máxima: 99 Descripción:Una espada con hoja curva y un solo filo afilado. Famosa por su nitidez y técnica de corte, ha sido una parte integral de la cultura samurái. Porta una pluma negra colgando en la empuñadura.
Mientras acababa de preparar el desayuno, escuche a Kuraku decir que se iba a comprar sin siquiera haber desayunado. "Este hombre no tiene remedio" pensé para mis adentros, mientras agarraba seis trozos de pan tostado y restregaba tomate por ellos, añadiéndoles algo de carne molida previamente cocinada de la presa de ayer, aunque aún me costaba un poco mover los dedos de la mano izquierda, aunque debía reconocer que Ariel era muy diestra aplicando vendajes, salí a cubierta y me asome por el lateral del barco, Kuraku aún estaba a la vista, así que agarre aire y grite a pleno pulmón.
-KURAKUUUUUUUUUUUUUUUU-KUUUUUUUUUUUUUN. Puse la bolsa con las tostadas en mi boca y salte del barco pasando a mi forma de águila para ir a posarme en el hombro de Kuraku. -No puedes irte sin desayunar algo, es la comida más importante del día sabes? Por cierto, mira a ver si puedes comprar especias, de las que sea yo les daré buen uso. Apreté cariñosamente mis garras en el hombro del lunaria y antes de alzar el vuelo le dije. - Ves con cuidado y no busques peleas. Esto último con una cara de sorna mientras media sonrisa se escapaba de mi rostro.
-Nos vemos luego. Y alce el vuelo hacia el barco de nuevo, debía preparar algo para el resto.
Tras el combate que mantuvimos Aurora y yo el día anterior fuimos, acompañadas por Kuraku, al barco que servía de base para el variopinto grupo al que pertenecían esos dos, lo reconocí rápidamente como el barco al que subí para echarme una siesta reparadora el día que llegué a la isla. Antes de separarnos sugerí a Aurora que me dejase inspeccionar su mano, durante el derrumbe algunos escombros dañaron su mano y, a cambio de salvarme la vida, curarla me parecía lo mínimo que podía hacer para devolver, aunque fuera en parte, el favor. Tras ello ambos subieron al barco pero yo no me sentía cómoda con la idea de formar parte de un grupo más grande, demasiado tiempo en soledad me había malacostumbrado a ser una loba solitaria, sin embargo tampoco quería apartarme demasiado de ellos, no hasta sentir que mi deuda estaba saldada del todo. Me lancé al agua y quedé bajo el barco, estiré mis brazos y piernas, allí me quedaría al menos durante esa noche.
A la mañana siguiente el sol tardó en despertarme, pues el barco bloqueaba los rayos directamente, pero si pude despertar a tiempo para escuchar a Kuraku avisando de su marcha, invitaba al resto a acompañarle, nadé hasta poder asomar la cabeza por encima del agua, y vi como Aurora le daba una bolsa y se marchaba. Si bien mi deuda no era con él, directamente, era innegable que sin su intervención también habría acabado muerta en aquella gruta, así que me propulsé hasta la orilla y de un salto salí del agua para quedar a su lado. — Hey... — lo mejor que se me ocurrió para saludar. Ladeé mi cuello para secar mi pelo lo más lejos posible de él, y no salpicarle. — Esto... ¿Vas a ir a algún lado? ¿Necesitas ayuda? — era visible en mi rostro que no estaba cómoda haciendo estas preguntas, habría preferido simplemente acompañarlo en silencio y ayudarlo si necesitaba algo, pero algo del moreno me resultaba familiar, no parecía tan abierto como Aurora, si no que se parecía más a mi. — Aún estoy en deuda contigo y con... — señalé con la cabeza al barco, me refería al águila que hacía escasos momentos había estado allí. — … la pájara. Y no me gusta dejar mis deudas sin saldar. — expliqué, esperando que al menos entendiera el motivo por el que lo hacía.
165 FUE
106 RES
36 DES
31 PRE
110 AGI
110 REF
55 INT
60 VOL
61 CH
0 CA
Vitalidad: 2096 / 2213
Energía: 1101 / 2202
Espirítu: 182 / 363
Nivel: 10
Tras salir de visitar el trono como cada mañana después del desayuno, Gronn escuchó que Kuraku iba a ir de compras, y decidió acompañarlo y ver los poblados de aquella isla al menos, pero tenía que darse prisa en ponerse su maravilloso, y totalmente para pasar desapercibido, outfit.
Outfit de Gronn
Salió del barco cuando regresaba Aurora volando, suponía el bueno de Gronn, de pedirle algo para sus labores como cocinera, algún ingrediente o algo por el estilo. Bajo del barco y se encontró en la playa a Kuraku que estaba junto a la chica gyojin que había estado durmiendo en su cubierta la noche que el fue a nadar alrededor de la isla. En realidad, estaba sorprendido, no tenía muy claro que fuese a volver a verla.
-¡Qué grata sorpresa! No esperaba verte de nuevo. Espero que estés mejor de la herida que tenías.-dijo a la chica tendiéndole una mano con una sonrisa.-Yo soy Gronn, el navegante de los Shogun Gari, y, por si lo recuerdas y te causa alguna intriga, fui yo quien te arropó cuando te dormiste en la cubierta de nuestro barco. Por cierto, ¿cuál es tu nombre?
Mirando a Kuraku le dio un golpe en el hombro con la palma de su mano de manera amistosa mientras le decía:
-Bueno, Kuraku, déjame que te acompañe, Sasha ha pasado olímpicamente de mi estos días de atrás y no ha hecho nada de lo que le pedí, así que iré yo mismo, contigo, y así puedo conseguir lo que necesito.
Escuchó un grito proveniente del barco, y cuando se quiso dar cuenta, una águila se acercaba a él portando un paquetito que desprendía bastante buen olor. Se trataba de Aurora, en su forma animal, que se posó en el hombro del Lunarian mientras le decía que no debía marcharse sin desayunar, y que le agradecería que le comprase algunas especias para cocinar. - Claro, veré que puedo encontrar - Apretándole el hombro, le dijo que no se metiese en líos y se marchó dejándole con el desayuno en la mano. - ¡Gracias por el desayuno, Aurora! - Con un tono amable, Kuraku agradeció a la muchacha el gesto que había tenido con él. No se acostumbraba a que gente recién conocida fuera así de amable con él, la verdad es que se sentía bastante bien que no te odiasen sin razón.
En el momento que Aurora despegó desde su hombro, algo salió del agua y se dirigió hacia él; Se trataba de Ariel, y cuando se acercó tímidamente, le dijo que le ayudaría en su paseo para saldar su deuda. - No creo que tengamos ninguna deuda pendiente, pero no me parece mal que vengas, además si te hace falta algo, te puedo ayudar con el precio, quizá unos guantes nuevos después de la pelea de ayer... - Tras hablar, se aceró a ellos Gronn, el cual por sus palabras parecía haber conocido a la Gyojinn con anterioridad. También le pidió a Kuraku si le podía acompañar, a lo que el lunarian respondió con un movimiento de asentimiento con la cabeza.
Adelante entonces, ¿Sabéis en qué pueblo había más tiendas? Yo solo fui anoche a Goruden y tampoco pude ver mucha cosa... - Tras su tórrida noche con cierto marine, la verdad es que no había tenido demasiado tiempo de buscar tiendas interesantes. Así que en cuanto uno de sus compañeros sugirió un destino, se dirigieron hacia allí sin demorarse más. Empezaron a andar hacia el norte, pues los dos pueblos estaban en direcciones opuestas, pero desde cierto punto podrían elegir el camino hacia uno de ellos sin problema.
Pensaba en ganarse un poco la amistad con Gronn aprovechando este paseo, así que empezó a intentar sacar tema de conversación. -¿Qué necesitas comprar, Gronn? Por curiosidad... - Kuraku lo preguntaba con cierta inseguridad, no es que tuvieran una relación muy cercana, pero quería cambiar eso, al final todos sus compañeros eran igual de importantes para él.
Que Kuraku no viera, o no entendiera, mi posición respecto a la deuda moral me generó una amarga sensación de disconformidad, aunque se alejó rápidamente cuando escuché sus propuestas. Miré los guantes que cubrían mis manos, el pasar de los años y el uso prácticamente diario que habían sufrido sin dudas hacía que el deterioro se viera claramente en ellos. Comencé a aflojarlos para quitármelos, descubriendo mis manos después de mucho tiempo, tanto que se hacía raro, el tacto del aire en la piel, el calor del sol en mis escamas, todo sensaciones que hacía mucho que no experimentaba en esa zona de mi cuerpo. Los guantes fueron un regalo de padre, hacía ya años de aquello, y nunca me los quité porque, según él, "siempre había que estar preparado para el combate", pero ahora que ya era libre podía permitirme relajarme. Con la mirada puesta en el par de guantes, uno en cada mano, decidí que enterrarlos junto con el pasado sería lo mejor, por lo que los lancé al mar. — Si, unos nuevos guantes suenan bien. Y tal vez algo por si Aurora vuelve a hacerse daño en el futuro, es un poco inconsciente y seguramente necesitéis algo para tratarla cuando se hiera. —
La repentina aparición de otro gyojin me sorprendió, aunque no tanto como su elección de vestimenta, se presentó y me explicó que tras mi movida llegada a la isla, enfrentándome a un monstruo marino, fui a descansar a su barco, y él fue quien se ocupó de echarme la manta que llevaba por encima cuando desperté, estaba bien ponerle cara a esa persona al fin. Tendí mi brazo para corresponder el saludo del contrario, tomándolo por el antebrazo para ello. — Ariel, un placer, Gronn. — de nuevo, no socializar estaba claro que no era mi fuerte, mi presentación fue seca y fría, pero así había sido siempre. — ¿Vosotros dos viajáis juntos con Aurora? Parece un barco muy grande para tan poca gente. — me giré para mirar el barco, era bastante grande para llevar solo a tres personas, sin embargo no conseguía escuchar el gentío que uno esperaría de haber más tripulantes a bordo. — Yo no he llegado a visitar ninguno de los dos, suelo evitar ir a pueblos o ciudades humanas. Pero no creo que nos lleve demasiado ir a ambos, ¿O si? — era una pregunta nacida de la más genuina ignorancia, no sabía la localización de los pueblos ni la distancia que los separaba, todo lo que conocía de la isla era la zona barrancosa donde no cacé el día anterior y la playa en la que estábamos.
Respondiendo al lunarian, Gronn sacó un papel en el que tenía una lista con algunos utensilios de dibujo técnico, como reglas, compás, plumas, tinta, y demás, en la que por detras Sasha había hecho un dibujito de sí misma con un pequeño texto de "Lo siento".
-Esta mañana al levantarme me he encontrado esto debajo de mi puerta... Evidentemente, Sasha no llevó a cabo los recados que le pedí ayer, y anteayer, así que hoy iré yo mismo.
Aquel gesto de la joven semioni lo había dividido entre la irritación porque no le hubiese hecho aquel favor y la diversión de ver que se comportaba como una chiquilla que sabe que ha obrado mal; al final le había acabado por sacar una sonrisa al ver el dibujito que la propia Sasha había hecho.
Reverso de la lista de Gronn
Gronn no se sorprendió de la sequedad y pragmatismo de la presentación de Ariel. Dijo su nombre, un "encantada" de cortesía y no había nada más que añadir. Sonrió agarrando su antebrazo a modo de saludo y, acto seguido, respondiendo a la pregunta de Kuraku sobre los pueblos, Gronn sacó su mapa de la isla y les mostró a ambos.
Mapa de Toko
-Este es un mapa que elaboré investigando un poco la isla. Como podéis ver los pueblos están en lados opuestos de la isla. No es demasiado grande pero si creo que lo más conveniente es, si queremos ir a los dos pueblos, es ir primero a uno, regresar aquí al barco, y luego ir al otro, porque la mina que hay en el centro-norte de la isla tiene un muro perimetral y además las mayores altitudes están en la zona norte de la isla.
Mientras decía todo esto les iba señalando a ambos por donde estaba cada cosa que iba comentando para que no se perdiesen y entendieran lo mejor posible lo que quería decir, así que una vez terminada la explicación y mirando a sus compañeros le dijo:
Ariel aceptó de buen grado la sugerencia de unos guantes nuevos, y les preguntó si viajaban con Aurora, ya que consideraba que era un barco grande solo para tan poca gente. - Somos unos cuantos más, cuando volvamos si quieres te los presentamos. Gronn le enseñó un dibujo que había hecho sasha lo cual hizo sonreír al Lunarian, también le enseñó la lista de lo que tenía que comprar, eran utensilios para poder hacer sus mapas. El gyojinn mostró un mapa que había hecho de la isla. El detalle que había en este, era increíble.- Gronn, es espectacular... - Como era obvio, el lunarian se quedó asombrado al ver el trabajo que había hecho su compañero. Gronn preguntó también a donde ir, ya que deberían volver al barco de todas formas antes de ir de un pueblo a otro, así que Kuraku sacó uno berry del bolsillo y lo lanzó al aire <Cara Goruden, Cruz Kakutasu> Agarro la moneda cuando llego a la altura de sus brazos, y la puso en el dorso de la mano. Levantó su otra mano mostrando que la moneda había caído en el lado que correspondería a cruz, así que en alto contestó - ¡Primero a Kakutasu!
Se esperó a que sus dos acompañantes aceptasen, y empezaron a andar juntos hacia dicho pueblo.
Ante la invitación de Kuraku de conocer al resto de la banda solo pude responder con un tímido — Si, claro... — ¿Qué debería haber respondido en esa situación? Bueno, sea como fuere tampoco me haría daño, al menos, conocer a la gente del barco, ¿Verdad?
Gronn desplegó un mapa que él mismo había hecho y comenzó a explicar que, dada la distancia de ambos pueblos y la posición entre ellos y el barco, lo mejor sería ir a uno de los dos, volver al barco para descargar la mercancía, y repetir en el otro pueblo de la isla, cosa que yo no había pensado, pero tenía todo el sentido viendo como lo explicaba el gyojin. A la pregunta de a dónde ir la respuesta, al menos para mi, estaba clara. — Da igual, ¿No? Ni siquiera nos tenemos que acercar a la mina esa, podemos pasar por aquí... — llevé mi dedo al mapa, remontó la corriente del río hasta llegar a la zona en que la llanura acababa, indicando que ese era el punto clave. — … y en esta zona podemos ir en cualquiera de las dos direcciones, los dos pueblos están a la misma distancia y solo habría que atravesar el páramo que hay en medio, ¿No? — me giré para mirar a Gronn, esperando que confirmase si mi plan era tan viable como yo creía.
Paralelamente Kuraku sacó de su bolsillo una moneda que lanzó al aire y atrapó cuando empezó a caer, sentenciando el destino del trío hacia el Pueblo Kakatsu. Rápidamente volví a mirar el mapa, para saber cuál de los dos era Kakatsu, pero tras un segundo mirando el mapa me di cuenta de que no sabía leerlo, veía esas líneas dibujadas en el suelo y no sabía interpretarlas, y tampoco conocía los pueblos así que era inútil pensar si íbamos a uno o a otro, si decidían ir al Pueblo Kakatsu pues allí iríamos.
El gyojin asintió cuando Kuraku anunció que irían a pueblo Kakutasu y se puso en dirección oeste, iniciando el ascenso de la colina que flanqueaba en la margen occidental el cañón del río. Era un sendero muy trillado y pedregoso, con múltiples piedras sueltas por el camino y, según observó Gronn, también bastante basura de origen antrópico, como era habitual allí donde hubiese humanos.
-Tened cuidado, el camino está bastante mal.
Siguió ascendiendo, hasta coronar el cerro y mirando hacia el oeste vieron el pueblo. Ciertamente el paisaje era bastante desolador. Tenían ante sí una bajada en varios niveles, rocosa, polvorienta, en la que soplaba bastante el viento que arrastraba matojos rodando de un sitio para otro, con algún que otro cactus y otro tipo de plantas desérticas. No se veía ni un alma, solo la arenilla y el polvo que arrastraba el viento junto a aquellas bolas espinosas.
-Desde luego no es ninguna maravilla esta isla.
Mientras decía esto, sacó un odre de agua y le ofreció a sus compañeros un trago mientras observaba con atención la mejor ruta para descender del cerro. Un poquito al norte vio una pequeña vaguada por la que podrían descender sin mucha dificultad, aunque sí darían un poco de rodeo pero quizá era mejor eso a descalabrarse bajando por donde estaban en ese momento.
-Vayamos hacia allí para descender. Parece lo más seguro y además es posible que encontremos algo interesante-dijo señalando hacia la vaguada.