La fortaleza revolucionaria de Báltigo enmudecía paulatinamente según la medianoche se acercaba. La luna, casi llena en todo su esplendor, iluminaba a través de los ventanales el pabellón de entrenamiento número 8, donde a estas avanzadas horas de la noche no había nadie. Nadie, claro, excepto una persona.
Don Bambú no era un mink trasnochador, pero de un tiempo a esta parte le había estado agobiando el bullicio de la fortaleza. Había mucha gente, demasiada, y aunque todos ellos eran revolucionarios de buen corazón uno necesitaba su propio espacio. O por lo menos su propia cama. Los catres estaban a rebosar aquella noche y aunque el mariscal podría tirar fácilmente de galones para hacerse con una cama para él solo, no le parecía justo privar a un pobre recluta de su sueño reparador en propio beneficio. Tampoco tenía sueño. La cercanía de una luna llena se lo arrancaba despiadadamente, dejándole una sensación de intranquilidad sobrenatural. El sulong le llamaba, pero no era el momento ni el lugar de dejarse llevar por sus instintos más salvajes. Debía guardar las formas y la compostura si no quería dejar en mal lugar al Ejército. Había, además, otras formas más productivas de liberar el estrés. En aquellos momentos Don Bambú se encontraba entrenando. Era tarde, sí, y los pabellones estarían normalmente cerrados, pero hacer uso de su elevado rango en aquella ocasión no podía causarle daño a nadie, ¿verdad?
El sonido del hierro contra el hierro inundaba la extensa sala. En cada brazo, Bambú portaba enormes barras de metal rebosantes de discos de hierro con cifras absurdas escritas donde debía indicarse el peso. El sufrido metal se combaba al soportar la pesada carga de 800 kilogramos que llevaba cada una. Dejar caer una de aquellas barras causaría tal estruendo que despertaría a media base revolucionaria sin lugar a dudas. Pero el panda no las iba a dejar caer. Las levantaba con ligereza, a penas estresando los músculos de sus brazos y sin resollar siquiera ante la falta de esfuerzo por su parte. Aquello era más bien un calentamiento, si era digno de tal nombre. —Podría ir al pabellón de al lado a por otro juego de discos... —Se lo planteaba, de verdad que sí. Sin embargo, no quería importunar una segunda vez al mozo de las llaves. —Bueno, mejor no, me apañaré con esto. —Cerró los ojos suspirando, llevando su mente por otros derroteros para no pensar en el ejercicio que estaba haciendo con el fin de no aburrirse.
Datos
—El pabellón de entrenamiento número 8 es una habitación rectangular grande, de 70 metros de ancho x 100 de largo.
—Me encuentro en estos momentos a 25 metros de la puerta de entrada sobre una esterilla de 15x15.
—En esta ocasión, sólo llevo unos pantalones de tejido elástico azules. Por lo demás no llevo nada. Excepto quizás ropa interior, pero ese hide no lo revelaré hasta el final del tema.
Contenido Oculto
Sí, para desgracia de todos los ávidos lectores, sí que llevo ropa interior.
80 FUE
40 RES
54 DES
21 PRE
55 AGI
59 REF
24 INT
97 VOL
50 CH
50 CA
Vitalidad: 1035 / 1035
Energía: 878 / 928
Espirítu: 441 / 441
Nivel: 5
Era una noche bastante triste para el niño, pues justamente hacia no demasiado había tenido que resignarse a dejar marchar a su compañeros, en parte estaba tranquilo puesto que sabía que se iban con personas muchísimo más fuertes, además de que su deseo de proteger a su compañera Shirohime iba a estar mucho mejor cuidado que con el, aún así, era confuso para el infante que las únicas personas por las que tenía sentimientos de cercanía fueran a estar tan lejos, su hermano mayor…¿Dónde estaría ese hombre? Solo lo lograba ver en fotos de recompensa y sus nuevos Nakamas los cuales quería tener bajo su protección…seguramente la próxima vez que les viera ya no sería un niño y la pubertad lo habría atacado.
En fin, no le quedaba de otra más que aceptar la situación, realmente no era tan mala, de hecho lo había dejado bien parado, lo que había dicho de ser el líder de un escuadrón se había cumplido, ahí se dio cuenta de él poder que tenía la palabra y la ley de atracción.
-(seré muy fuerte!)
Pensó el joven pues sabía que las situaciones no estaban bajo su control debido a su falta de capacidades actual. Eso, lo ponía realmente incómodo.
El joven ya había testeado al nuevo capitán de sus compañeros, de hecho tenía un par de vendas y tiritas por el cuerpo por lo mismo, él no era consciente de la magnitud y el peso que tenía su situación, de hecho era una persona con muy dichosa de hallarse en ese lugar y haber tenido la oportunidad de conocer a las grandes ligas.
El infante, no obstante, no estaba del todo conforme, por ello, en una de sus paranoias decidió indagar más, por ello, observaría al hombre panda (el cual le parecía fascinante pues siempre tuvo una debilidad por los seres extraordinarios animaloides y más teniendo en cuenta que era un panda) con una leve sonrisa, justo lo pensó hacia un par de días “que era mejor que un hombre cerdito? Solo un hombre panda” y si, existía.
El niño arqueó su ceja derecha para luego arquear la izquierda. Le habría robado al amo de llaves las llaves, por lo que estaría observándole des de la ranura de la puerta.
El niño vio al tipo mover como si nada aquellos pesos. ¿Realmente estaba moviendo el peso que ponía? Eso era increíble, seguramente el niño no sería capaz ni de oler ese peso sin hacerse una hernia.
El joven empezó a analizar el terreno. Una sala de 70 metros de ancho x 100 de largo. Muy espaciosa…habían máquinas de ejercicio, pesas, esterillas, también habían muchas muchas cajas, al parecer todo este material acababa de llegar para que los presentes de la reunión pudieran aprovechar el tiempo pero…mucho de esto se lo iban a llevar. La luz era tenue…las cajas oscuras. Aquel sitio era agradable para el niño. Además, habían espejos pero no demasiados, eso era interesante.
El niño realmente quería entrenar con el panda...pero era tímido y le daba mucha vergüenza pedírselo, no quería que lo confundiera con un fan.
Resumen
Kasui se roba las llaves y espía a Bambú mientras entrena, quiere entrenar con el pero teme que lo confunda con un fan.
Datos
Puesto que mencionaste el tamaño de la sala pero no el interior me tome la libertad de adornarlo con varios objetos de entrenamiento y utensilios, cajas enormes y iluminación tenue.
Bambú se había abandonado a sus ensoñaciones más profundas. Con los ojos cerrados, en aquel pabellón de entrenamiento, levantaba sin pensarlo aquellas pesas improvisadas una y otra y otra vez. Por su cabeza pasaban las caras de los miembros más recientes del escuadrón al que él pertenecía. Berry, Shirohime, Dean y Kelvin. Hacía ya día y medio que había revisado todos los informes con Kisuke y habían concluido que eran los más adecuados, aunque a decir verdad, había muchos candidatos con un enorme potencial. El secreto era que no había una decisión incorrecta y que en manos del comandante y del mariscal, cualquier joven promesa podría convertirse en una figura relevante para el Ejército. Una sonrisa cruzó su rostro ante la mera idea de haber llegado tan lejos. Se vio a sí mismo, un joven panda con unas ideas muy claras pero poco más que eso en su primera misión. Aquel fue el día que obtuvo su misterioso poder, el cual había estado descuidando últimamente en pos de potenciar sus atributos espirituales. Se acercaba el momento, sin embargo, en el que tendría que volver a dedicarse en cuerpo y alma a potenciar los poderes de su fruta del diablo: la Oshi Oshi no mi.
Pero aquel no era el momento. No quería causar estragos en la base revolucionaria sin necesidad. —Bueno, con esto no hago nada más. —Dobló su espalda ligeramente, flexionando sus enorme piernas para bajar poco a poco las barras de metal que llevaba en sus manos. El suelo hizo un sonido preocupante cuando el panda depositó las pesas en el suelo, pero por suerte no se cargó la tarima y pudo proceder a desmontar las pesas de la barra y a ordenarlas por tamaños y peso en el suelo al lado de las barras, ahora desnudas. Una vez todas estuvieron ordenadas, el panda las fue llevando por grupos a sus respectivos hogares, no muy lejos de la puerta desde la que le espiaba un jovenzuelo al cual no podía ver ni sentir. No se imaginaba siquiera que alguien pudiera estar espiándole a esas horas de la noche, de modo que no se molestó en activar el Kenbunshoku. Una vez las pesas y las barras estuvieron colocadas donde debían, el panda regresó a su esterilla y empezó a hacer abdominales, ejercitando el vientre sobre el que tenía una terrorífica cicatriz relampagueante, recuerdo de su pelea con Nottingham.
Tal vez si seguía así, podría empezar a sudar un poco.
Datos
—Tienes el karma de infiltrado y yo no tengo el haki activado ni ningún karma que me posibilite detectarte, de modo que no noto tu presencia.
—Por un momento, mientras dejo las pesas en su sitio cerca de la puerta, estamos a unos cinco metros el uno del otro, pero cuando regreso a la esterilla volvemos a estar a 25.
El niño no sabia como podía pedirle un entrenamiento al joven panda, este, no se había percatado de su presencia lo cual le hacia sentirse orgulloso de si mismo. Cuando vio que el panda se acercaba lo entendió, lo mejor era la terapia de choque. Así mismo, el niño, en cuanto el panda dio la espalda estando as la distancia mas próximo (5m) el infante se desplazo lo mas rápido que pudo a por el mismo, mientras se abalanzaba a el mismo tras abrir la puerta sin hacer ruido buscando que el único ruido que se escuchase fuera el golpe en su pierna, el niño desenvaino su mangual de manera ascendente, buscando impactar al oso panda en su pierna mas próxima (al estar de espaldas seria la izquierda) el niño estaba testeando, el panda seria capaz de prevenir su ataque? o debido al despiste lo lograría impactar? el niño siempre fue muy chismoso por lo que sabia perfectamente de las hazañas que aquel hombre había logrado, si lograba si quiera tocarlo seria un honor para el.
Impactaba o no, el joven trataría de tomar algo de distancia, aquel ataque sorpresa fue su saludo. El niño lo miro sin ninguna expresión en su rostro, tenia fe de que entendiera que lo que quería era entrenar con el, esperaba que no se lo tomara como un atentado sorpresa por que era obvio que no era un traidor ya que los habían investigado lo suficiente como para saberlo. Esta toma de distancia puede variar en función de lo que haga el contrario, pues, si era atacado probablemente el comportamiento fuera otro.
Resumen
El infante ataca por sorpresa al señor oso como saludo e invitación de entrenamiento debido a su falta de capacidades sociales.
belico
Kaui ataca a Bambu con su mangual buscando darle en la pierna izquierda con 116 de fuerza y una agilidad de 55.
Desglose
(si no entendí mal debo poner esto acá) Desglose — calculadora
Modo de daño: Normal
· Arma principal (o única) — Mangual Tier 1
· Daño base ficha del arma: 20
· Escalado arma:
Código:
1 FUE
→ 1 × Fuerza (80) = 80
· Escalado arma:
Código:
0,3 DES
→ 0.3 × Destreza (54) = 16.2
· Subtotal arma (Arma principal (o única)): 116.2
· Selecciona una técnica.
12-06-2026, 01:14 PM (Última modificación: 12-06-2026, 01:17 PM por Max D. Bambú.)
Completamente centrado en sí mismo, el panda ni siquiera se percató de que la puerta se había abierto sigilosamente mientras él colocaba los discos en su sitio. Tampoco se dio cuenta de que un niño se aproximaba a él con plena intención de sorprenderle con un ataque el cual Zorak podría llegar a halagar, siendo como era su personalidad. Las cadenas del mangual emitieron un tintineo al final de su viaje, cuando habiendo favorecido la propulsión de la esfera metálica que sujetaban en su extremo, descansaron como descansó el hierro sobre la parte anterior de la pierna izquierda de Bambú. El enorme mink panda, la víctima de este brutal ataque, ni siquiera sintió el golpe. Para él fue como si una mano se depositara con gentileza sobre su pierna, tratando de llamar su atención. Sorprendido por esta circunstancia, se dio la vuelta para encontrar a Kasui con las manos en la masa, tratando de alejarse del mink tras el crimen perpetrado. —Te vas a hacer daño con eso, pequeño asaltante, honhonhonhon. —Se reía a pesar de todo. No era el tipo de persona que por su cargo considerase que los demás le debían rendir pleitesía o siquiera tenerle miedo. Tenían que llamarle mariscal, eso sí, que para algo se había ganado el rango. Mariscal Bambú. Qué bien sonaba. Sólo Kisuke podía llamarle peluchito.
—Observo que te alejas de mí. ¿Intentas tomar distancia? Es una decisión sabia por tu parte, pero te mueves muy lento. Digamos, sin embargo, que tu enemigo es más lento que tú. Ahora te está mirando directamente y tú, joven observador, te habrás dado cuenta de que tiene algún que otro punto débil. —Se acercó un paso hacia el muchacho, acortando la distancia que los separaba a un metro, más que suficiente como para que el muchacho tuviera al alcance su objetivo. Sus manos se apoyaron sobre sus caderas y descansaron sobre ellas dejando los brazos flexionados en posición de asa de jarra. Ambas piernas se flexionaron tímidamente, bajando un poco la altura del vientre del panda para que el muchacho pudiera alcanzar con mayor facilidad su punto débil. Una tímida invitación a continuar golpeando, a darle con su mejor ataque y a demostrar lo que sabía hacer.
¿Qué sabía hacer?
Datos
Resumen
Recibo tu ataque, que no me hace daño y te invito a volver a intentarlo con amabilidad.
Bélico
El daño de la calculadora está bien. En alguna ocasión tendrás que corroborarlo para asegurarte de que no hay ningún cálculo erróneo, por si acaso, sobre todo mientras todavía está en fase de pruebas. Los decimales se redondean hacia abajo a no ser que llegue a .5, en cuyo caso hacia arriba, de modo que tu daño final es de 116.
Ahora entra en juego mi resistencia pasiva. Tal y como dice la guía de combate avanzada, la resistencia, a partir de 400 o más, mitiga 300 de daño de manera pasiva. Por lo tanto tu ataque no me hace daño.
Para finalizar mi turno, como te has alejado un metro y ahora estás a dos metros de mí, decido acortar la distancia de nuevo a un metro para darte la oportunidad de atacar de nuevo. Si te fijas en mi post hablo de un par de puntos débiles. Explora mi ficha y mis karmas para ver de qué karma negativo puedes aprovecharte en esta ocasión para hacerme más daño.
*Pista: está en Desajuste de la balanza.
Detalles
—Tu desplazamiento se realiza con agilidad, que es 55. Tal y como se expresa en la guía bélica básica, puedes moverte un metro por cada 10 puntos de agilidad (esto sí que no se redondea hasta donde yo sé, cada 10 puntos es un metro). Como yo soy muy grande y el mangual es un arma que podría golpear a 1 metro de distancia o más incluso, asumo que te desplazas 4 metros hacia delante para golpearme y entonces usas el resto de tu movimiento para alejarte otro metro. No podrías desplazarte más distancia este turno a no ser que efectuaras un salto, lo cual no has hecho.
—Si bien tu velocidad de movimiento se calcula con agilidad, tu ataque con un arma de cuerpo a cuerpo va por destreza. La diferencia es mínima, 54 en lugar de 55, pero es un concepto que tienes que aprenderte bien de cara al futuro. Esta información está disponible en la guía de combate avanzada.
—Cuando uses tu arma, adjunta sus datos con el código del objeto para que todo el mundo pueda acceder a ellos cómodamente y tener en cuenta lo que se deba tener en cuenta.
Extras
Te adjunto las guías que menciono para que las puedas ir consultando:
12-06-2026, 03:58 PM (Última modificación: 12-06-2026, 07:59 PM por Kasui.
Razón: Sin querer metí algo de el otro texto ya que lo usé para poner los spoilers (estoy des del móvil estos días)
)
El infante lo habría logrado, había impactado. No le había hecho nada de daño pero lo había alcanzado por sorpresa, a un hombre como el…instantáneamente lo pensó, si alguien de su nivel, prácticamente una leyenda Víva, un mariscal, un ejemplo para el resto de revolucionarios no había visto venir su ataque…la gente de su mar lo iba a tener muy complicado con el, aquello despertó cierta llamita en su pecho, cierta fuerza de voluntad. Des de que había salido de aquella reunión notaba que su voluntad estaba encendida en fuego…¿quizá por ello se sentía más fuerte que nunca? ¿Acaso gente externa le estaba empezando a servir de motivación? A decir verdad todo esto era demasiado trato social para el joven, no estaba entendiendo mucho pero de momento no le desagradaba tanto.
El niño, vio que el mariscal había contemplado bien sus intenciones, al parecer ambos salíamos ganando, yo entrenaba con uno de los seres más fuertes que había visto nunca y él entrenaba a un pececito de los blues lleno de talento.
Para cuando el oso le había dicho aquello, el niño ya lo estaba analizándo, de hecho ya había visto su cicatriz, pero no esperaba que le diera pie y invitación a usarla en su favor. El niño asintió con la cabeza y se movilizó nuevamente hacia el oso, con su mano izquierda en el mango de su mangual este dirigió un movimiento descendiente hacia sus pies, en el último momento, justo antes de llegar, aprovechó su pie izquierdo para que al dar un paso este fuera a la derecha, un tranco distanciado de la anchura de su hombro derecho, esto lo haría para coger impulso con otro paso de su pie derecho el cual lo colocaría y de frente tras acompañarlo con un movimiento de cadera, movimiento el cual, aprovecharía la rotación de sí mismo para llevar aquel mangual hacía el ojo del hombre panda, ojo el cual tenía una cicatriz y podía ser el punto débil al que se refería. Conocía de alguno que era débil en sus cicatrices pues dicen que las cicatrices son 3 veces más sensibles que la piel normal. ¿Era verdad? Ni idea. Pero probaría la teoría, de todas formas parecía que el mariscal estaba dispuesto a recibir golpes, de todas formas no le iba a hacer mucho daño.
A todo esto el niño no nombraría una sola palabra, le daba mucha vergüenza, más sabiendo que lo primero que iba a decir era un insulto y no quería ser desagradecido y insultar a su superior cuando este le está dejando entrenar con él a pesar de la diferencia de capacidades.
resumen
El infante entiende las indicaciones del hombre panda y las efectúa de manera callada atacando con un amague a su rostro
belico
Kaui ataca a Bambu con su mangual buscando darle en su ojo cicatrizado haciendo un amague. Ataque 116 velocidad (destreza) 54 días rancia recorrida (4 metros)
Desglose
Desglose — calculadora
Modo de daño: Normal
· Arma principal (o única) — Mangual Tier 1
· Daño base ficha del arma: 20
· Escalado arma:
Código:
1 FUE
→ 1 × Fuerza (80) = 80
· Escalado arma:
Código:
0,3 DES
→ 0.3 × Destreza (54) = 16.2
· Subtotal arma (Arma principal (o única)): 116
· Selecciona una técnica.
El muchacho parecía entender las palabras de Bambú, pero se negaba a corresponder con una respuesta verbal. ¿Sería mudo? ¿Cómo se llamaría? Lentamente, a ojos del panda, el niño empezó a realizar complejos movimientos con el mangual. Verdaderamente debía de sentirse cómodo utilizando aquella pesada bola de hierro enganchada en una cadena. Lo movía como si formase parte de su naturaleza, pero no lo hacía rápido ni con excesiva finura. No le costaba seguir sus movimientos, pero no se movió para evitarlos. El niño había identificado que uno de los puntos débiles del panda se encontraba en la cicatriz de su ojo, aunque le hubiera resultado más sencillo impactarle en el vientre si lo que quería era aprovecharse de una herida del pasado. De nuevo, el metal del mangual impactó contra la piel del panda, puesto que este no se apartó. Un agudo tañido inundó la sala en la que se encontraban y cuando la esfera se retiró, el panda seguía intacto. —Te falta fuerza, chico. ¿No tienes ningún movimiento especial? —Podrían parecer duras palabras, pero eran honestas. —Una técnica, una habilidad única. Algo que te haga apretar las nalgas y gritar a toda voz, como suelen hacer algunos, y te de fuerzas al hacerlo. —Esperaba que el muchacho reaccionase a sus palabras. Quizás fuera demasiado joven como para haberse desarrollado a ese nivel, pero quería saber si podía dar más de sí.
—Y no hagas movimientos tan complicados, que te ven venir. Tienes otro punto débil aquí, mira. —Se señaló el vientre, donde la cicatriz que le dejó Nottingham se dejaba ver por entre el pelaje natural del mink. —Golpéame aquí con todas tus fuerzas y, de paso, preséntate o algo. Yo soy el mariscal Bambú. ¿Y tú quién eres? —Hablaba con claridad y de forma directa con la intención de espabilar al infante, a ver si así se animaba a responder.
Datos
Resumen
Recibo el impacto y te animo a seguir, quizás con una técnica, si es que tienes.
Bélico
Percibo todos tus movimientos con nitidez con mis 341 - 20 (cámara rápida) = 321 de reflejos, pero no esquivo.
Cuando atacas una zona sensible del rival donde haces un porcentaje mayor de daño deberías calcularlo en tus posts.
En este caso, como vuelves a hacerme 116 hay que sumarle un 10% por la herida en cuestión, quedando en 127,6 que se redondea en 128. En narraciones oficiales, si no presentas los cálculos enteros pueden llegar a no tenerlos en cuenta.
Como me haces menos de 300 de daño, vuelvo a salir indemne.
12-06-2026, 11:54 PM (Última modificación: 13-06-2026, 01:35 PM por Kasui.)
El golpe había impactado, sus cálculos habían fallado pero el hombre no se apartó, el joven atónito, observó que no le había hecho Ni un solo rasguño a su oponente de entrenamiento. Aquello era increíble, nunca había golpeado a alguien con todas sus fuerzas y se la había pelado tanto.
El joven miró al mariscal y escuchó todo lo que dijo, entendiendo perfectamente lo que este le decía y asintiendo. Al parecer, estaba obligado a hablar. Por ello dio un par de pasos hacia atrás retomando 2m de distancia. No sin antes, darle un breve toque con su dedo índice derecho en la zona más próxima de su cuerpo, esto para notar el tacto de su piel pues, sería tan dura como el acero? O por que no le hacía nada? Un poco más y se rompía su arma.
El niño se alejó y miró a su superior, el joven escuchó todas sus palabras y suspiro pues sabía lo que se venía.
El niño quería contestarle sin insultarle pero, su síndrome de tourrete siempre estaba activo para hacer las cosas más incómodas. El niño agitó si brazo derecho como si fuera un pollo intentando despegar, sacudió su cabeza involuntariamente y tras una crujidita de cuello tontorrona movió su cabeza de un lado a otro y acabó iniciando su respuesta con un insulto.
~~ajá. Pu-puto peluche. ¡MPH!
Tras decir aquellas palabras el infante usó su mano derecha para taparse la boca con un notorio sonrojo en aquella pálida piel dejando salir un pequeño ruido que denotaba que había sido en contra de su voluntad.
Tras aquello él niño suspiró y dijo.
~~Di-disculpa… no quería insultarlo señor mariscal, ajá. Si, se hablar. No, no tengo ninguna técnica desarrollada aún…estoy planteándome alguna.
El niño se acordó de su poder de su fruta y dijo
-Ajá! Ah si, tengo un poder súper chuli.
El niño, tras esto, guardó su mangual y hizo la metamorfosis de su fruta para acceder a su forma híbrida de spinosaurio. Pasando a medir tres metros de alto, esto le llevaría un buen rato, de hecho seguramente para el mariscal era lentiiiisimo. El infante, tras acabar de transformarse, como seguramente no sería para nada interrumpido, aprovecharía para decir lo siguiente.
~~También puedo hacer esto! Ajá!
El joven niño dinosaurio se llevó la mano a su larga y potente cola (de dinosaurio) y la arrancó empleando su fuerza, ante esto no mostró ni una sola señal de dolor, independientemente de si lo sentía o no, aun que la imagen podía ser algo grotesca.
El niño sacó su cola pasando esta a ser una especie de espada/abanico de 6 metros de diámetro la cual empuñaría para alzarla en frente de su superior con una notoria expresión de curiosidad.
~~Pero esto aprendí a hacerlo ayer… por eso no sé usarlo todavía jeje, ¡ajá!
El niño frunciría el ceño pues no sabía si el mariscal lo iba a juzgar por sus tics nerviosos, esa sería una situación donde pensaría “a veces me gustaría ser un niño normal para no quedar así” pero, no era conciente de que al igual que tuvo mala suerte por un lado tenía muy buena por otra.
Resumen
El niño responde insultando al mariscal por culpa de su karma negativo gruñón. Activa su forma híbrida durante todo el turno y si el mariscal lo permite saca su espada abanico cola esperando que el mariscal le diga cómo usarla.
Karmas
•introvertido
•tímido
•Gruñón
Akuma y gasto
El niño usa la forma híbrida de su fruta Ryu Ryu no mi modelo spinosaurio, gastando 70 de ENG y recuperando 15 por lo que el gasto total sería de -55ENG
Ryu Ryu no mi: Modelo Spinosaurio
Zoan Prehistórica
3
La Ryu Ryu: Modelo Spinosaurio es una fruta del diablo que permite a su consumidor transformarse parcial o completamente en un spinosaurio.
Especificaciones
El spinosaurio en su forma completa mide catorce metros de largo y dos de ancho, alzándose un total de un metro y setenta centímetros del suelo. Su peso será de seis toneladas. En forma híbrida el usuario camina a dos patas, ve incrementada su altura un 75% más y aumentará su peso en un 75% de su peso habitual. La parte superior de su cabeza, hasta la nariz (incluida), será sustituida por la forma del animal, cambiando su morfología y sustituyendo su piel por la de un Spinosaurio a excepción de la mandíbula y la boca, el pecho y el vientre. Le brotará una cola musculosa de tres metros rematada por una aleta ósea recubierta por una membrana a la de su espalda, pero en forma de corazón y de apenas treinta centímetros de diámetro. Tanto en forma híbrida como completa, obtendrá una gran aleta dorsal ósea recubierta por una membrana que cubrirá la espalda, desde la base de los omóplatos hasta la base de la rabadilla en forma híbrida, y desde la base del cráneo hasta la base de la cola en forma completa.
Se tarda un turno completo en cambiar de una forma a otra, a menos que se tenga 155 puntos en CA, cuando se puede realizar una transformación inmediata. Nunca se puede usar la transformación para esquivar un ataque de forma pasiva solo por haber cambiado de tamaño. Para la transformación híbrida se necesitan 50 CA y para la completa 135 CA. La transformación cuesta 70 de energía y después, 20 de energía por turno.
Control de Akuma: 50 CA: Híbrida 135 CA: Completa 155 CA: Transformación inmediata
Ventajas: Te otorga 3 habilidades raciales y un bono mientras estés en forma híbrida de +20 a la fuerza y +20 a la agilidad y +15 a la resistencia.
Debilidades: Las habituales en las akuma no mi.
Código: spinosaurio
Cuerpo Extinto
Pasiva
Tienes la morfología de uno de los antiguos gobernantes del planeta, y por tanto, posees una habilidad muy extraña única de tu especie. En concreto por ser un Spinosaurio tienes la capacidad de extraer la aleta de tu espalda y usarla como una hoja afilada gigante, semicircular, de seis metros de diámetro. Esta hoja podrá ser utilizada como arma cortante y te permitirá hacer técnicas de esta índole con ella sin necesidad de tener la maestría bélica. Para poder extraer esta hoja de tu espalda, deberás tirar de tu cola con fuerza igual o superior a 100 puntos.
Antes de alejarse, el niño tocó con su dedo índice una de las piernas del panda, cuya covertira de pelaje propio de su especie la hacía más blanda de lo que parecía, aunque luego a la hora de golpearla se endureciera como el mismísimo acero. El chaval era raro, para qué mentir. Empezó a agitar su brazo como si fuera un pollo, a mover su cabeza de un lado a otro y por encima llamó puto peluche al mariscal. —Oe oe, eso sólo lo puede hacer el comandante, honhonhon. —No se lo tomó a mal porque estaba hablando con un jovenzuelo que probablemente llevase menos de un año metido en el Ejército. Algún día se toparía con un sargento menos paciente y entonces se llevaría una buena azotaina, pero Bambú no era tan estricto. Al parecer el muchacho recuperó la compostura (debía de tener algún tic nervioso o algo) y se disculpó por la ofensiva cometida. Al parecer, como muchas veces le había pasado al propio mink, el muchacho estaba todavía planteándose sus posibilidades. —Lo comprendo, yo también estuve en esa fase y, de hecho, nunca se termina de salir del todo de ella. Aún a día de hoy tengo que pensar mucho para elaborar movimientos complejos con los que sorprender y derribar a mis oponentes, honhonhon. —Pero el muchacho sí que tenía un as bajo la manga. Mencionó "un poder" que tenía. El panda arqueó una ceja, curioso ante lo que estaba a punto de ver y se quedó boquiabierto al comprobar que el muchacho empezaba a transformarse muy lentamente en una criatura prehistórica. Poco a poco el niño fue incrementando su tamaño hasta llegar a una altura cercana a los tres metros, sólo unas cuantas cabezas por debajo de la estatura del panda. Dejó que la transformación se sucediera sin interrupción porque quería ver más. Poco a poco, los patrones de la fruta se hicieron aparentes para una persona con tantos estudios como Bambú.
—Oooh, ya veo. Has consumido una zoan prehistórica, ¿verdad? Tan joven y ya con una akuma no mi en su estómago. —Se agachó ligeramente, observando los detalles de la transformación. La zona posterior del torso permanecía con piel humana, al igual que la mandíbula y la boca, pero el resto del cuerpo había adquirido una textura curtida y densa propia de los legendarios espinosaurios. —Ryu ryu no mi: modelo espinosaurio. Si mis conocimientos en la materia no me fallan. —Y no le fallaban, porque Don Bambú era un experto en la materia. En Mogaro había libros verdaderamente interesantes al respecto. Acto seguido, porque la demostración todavía no había terminado, el muchacho se llevó las zarpas a la cola y empezó a tirar con fuerza ante la atenta mirada del panda. —¿Oh? —Y tras un tirón con lo que parecían ser todas sus fuerzas, arrancó la cola y la empuñó en sus manos como si de un enorme sable se tratara. —¡Oh! Seguro que se te ocurre alguna técnica con eso, honhonhon. Sin embargo has sido muy rápido a la hora de guardar tu mangual. Vuelve a empuñarlo y emplea todas tus fuerzas en golpearme ahora, a ver qué eres capaz de lograr. —Se levantó cuan grande era y extendió sus brazos hacia los laterales, dejando una apertura bastante evidente para que el muchacho pudiera volver a utilizarle como muñeco de entrenamiento.
Datos
Resumen
Observo la transformación, hago comentarios y vuelvo a proponerte que me pegues.
Detalles
Gracias a mi oficio de Erudito en su nivel 3, poseo información sobre las frutas del diablo en general, por lo que tras estudiarla atentamente identifico tu fruta.
Bélico
No hago nada más allá de quedarme quieto e invitarte a pegarme. Por lo general las transformaciones con tan poco CA tardan un turno completo. Esto quiere decir que debes estar todo el turno transformándote y no podrías arrancarte la cola después, porque eso tendría que ser el siguiente turno. Sin embargo, como no hago nada y espero, podemos dejarlo así creo yo.
14-06-2026, 12:42 AM (Última modificación: 14-06-2026, 12:43 AM por Kasui.)
El joven muchacho-dino asintió ante las palabras del mariscal dándole la razón en todo, volvió a colocar su cola en su lugar algo confundido, esperaba que el mariscal lo sacara de dudas pero hasta a él le pareció que era mejor usar su mangual que la espada por lo pronto, usaría ambas cosas, pero no es ambidiestro, quizá con el tiempo lo lograría…por lo pronto, no.
Agarró su mangual con su mano izquierda y tras sacudir dos veces la cola con el fin de ver que había conectado bien con su cuerpo, el joven se abalanzó nuevamente a por aquel tipo, su velocidad de movimiento se había incrementado, su fuerza también y su resistencia lo mismo, aún que bueno, eso no lo iban a notar pues por lo pronto el panda estaba siendo un bloque más duro que El Hierro el cual golpeaba, en cierta parte agradecía que fuera su mangual el que recibiera el impacto en vez de su mano.
Eso, le generó curiosidad. El niño atacó más de una vez, ya que el contrario no iba a reaccionar empezó a lanzar diversos ataques, golpeó con su mangual, dando vueltas con este y impactando en distintas zonas, rodillas, estómago, mandíbula, nariz incluso en uno de los giros aprovechó su cola para dirigir un corte hacia el cuello del panda. Por suerte para ambos, el panda era inmune a todo (literal el puto superman) por lo que todo lo que hacía era inútil. Más, si fuera alguien normal, seguramente ya estaría muerto, de hecho, el ataque al cuello fue con intenciones mortales pues el niño no sabía pelear sin ir a matar ya que le habían educado para eso mismo.
Tras golpear incansablemente al hombre panda, el muchacho retomó su distancia, habia gastado algo de energías? Si, lo estaba dando todo? Si. Cualquier otro estaría hioervebtilando, pero el niño era un maestro en esconder sus emociones y situaciones de estados, él controlaba su respiración. A pesar de que sus palpitaciones estaban brutalmente aceleradas en el no se podía notar nada de cansancio a simple vista.
~~Tsk! Es inútil…supongo que tengo que conformarme con haberte alcanzado por sorpresa señor mariscal. Es usted un hueso duro de roer…ajá.
Resumen
El joven guarda su cola golpea seis veces a su contrincante buscando romper esa defensa inquebrantable
Belico
5 golpes de 136 de ataque y uno de 100 en el cuello con efecto cortante. Moviéndose con 75 de agilidad y atacando con 54 de velocidad pues tiene 54 de destreza.
Desglose — calculadora
Modo de daño: Normal
· Arma principal (o única) — Mangual Tier 1
· Daño base ficha del arma: 20
· Escalado arma:
Código:
1 FUE
→ 1 × Fuerza (100) = 100
· Escalado arma:
Código:
0,3 DES
→ 0.3 × Destreza (54) = 16.2
· Subtotal arma (Arma principal (o única)): 136
· Selecciona una técnica.