06-01-2024, 02:37 AM
Día 16 del año 11, Otoño - 9:30 a.m.
West Blue - Isla Toroa - Ciudad Murkhold -
West Blue - Isla Toroa - Ciudad Murkhold -
Tras un duro y, poco productivo, verano, el otoño finalmente llegaba y, con él, se iba el poco buen tiempo que había acompañado a la Isla de Toroa días atrás. Los días de niebla, lluvia y olor a humedad volvían a estar a la orden del día, aunque, después de estar tanto tiempo viviendo allí, le había encontrado su encanto al aire misterioso y enigmático que emanaban las estructuras, calzadas y calles de la Ciudad Murkhold. En parte, se debía a que el hombre trajeado gracias estaba empezando a enfocar la vida de otro modo. Ser cazarrecompensas era complicado, sobre todo al inicio o si no te desplazabas por el Grand Line, o eso quería creer Kevin. Por más que buscaban información sobre la existencia de piratas, que tuvieran una recompensa que fuera asequible para el nivel del trío, no encontraban nada. Quizás el West Blue era un mar con menos criminalidad de la que uno podía esperar... ¿Debían partir entonces a la Gran Ruta Marítima? El plan era ese, desde luego, pero necesitaban el capital suficiente para agenciarse con un buen barco y las provisiones necesarias para el viaje... Por no hablar de su nivel de fuerza, que seguramente dejaba muchísimo que desear... En fin, su situación resultaba ser como la pescadilla que se muerde la boca. Y es por esto mismo, que el joven Fojobs, durante todo este tiempo, para ir recaudando fondos, aunque sea poco a poco, iba realizando pequeños recados que pedían algunos de los vecinos y conciudadanos.-Kevin, ¡necesito que le lleves este paquete a fulanito!-¡Eh tú, esmirriado! ¿Puedes buscar a mi gato?- Cualquier berrie que pudiera ganar, por poco que fuera, era un paso más que daban hacia el Grand Line. Intentó aconsejarles a Siri y Gideon de que hicieran lo mismo... Pero no parecían estar tan dispuestas como él. Preferían enfocar el tiempo que no estaban recopilando información para acercarse más a su faceta de artistas, cosa que el empresario entendía a la perfección.
Y ahí se encontraba el señorito, caminando por las calles de la ciudad, en busca de algún pobre desdichado que requiriera de sus servicios, como si de una especie de misionario se tratara. Caminó justo por al lado de la terraza del pequeño bar que solía frecuentar en los desayunos, cuando vio algo que le llamó la atención. Había un hombre, de mediana edad, sentado en una de las mesas, fuera del establecimiento, leyendo un periódico del World Economy Newspaper. ¿Se trataba de una nueva edición de la gaceta? En ese caso, ¿cómo era posible que se le pasara leerla, con el afán que tenía por mantenerse informado de todo? Prudentemente, se acercó hasta la mesa del señor. Iba en traje de color gris, y sobre su pelo corto de color grisáceo, descansaba un bombín del mismo color que su vestimenta. Desde luego, que esa persona sabía ser elegante. El hombre estaba tan ensimismado en la lectura que no se había percatado de la presencia de Fojobs, el cuál se ajustó su corbata con ambas manos.- Bu-buenos días señor, dis-disculpe que le moleste...- El hombre del bombín, dejó reposar el montón de papeles sobre la mesa, mirando con algo de molestia a Kevin. Parecía que le había molestado que le interrumpieran su lectura, cosa que puso más nervioso al joven Fojobs.- ...D-d-de, ¿de cuándo es esa edición del periódico, señor?- Titubeó, a lo que el señor, volvió a agarrar el periódico, prosiguiendo con su lectura informativa.- Es de hace cuatro días joven.- Arqueó su ceja izquierda y fijó su mirada en Kevin.- ¿Por?- La expresión de aquel hombre reflejaba hostilidad, como si la mera presencia del trajeado le hubiera amargado por completo la mañana.- Bu-bueno... Quería saber, si fuera posible claro...- Comenzó a rascarse las mejilla derecha con el índice de su diestra, mientras su párpado izquierdo comentaba a temblar de manera indiscriminada debido a su tic.- ...S-si, cuando acabara, podría tener la oportunidad de leer el contenido del periódico.- Y como si su vida dependiera de ello, Kevin se puso de rodillas, frente aquel señor, e hizo a una reverencia.- P-por favor.- La cara de la persona del bombín era un claro poema. Se levantó repentinamente de la silla.- Anda toma, aquí tienes el estúpido periódico.- Lo tiró molesto hacia la mesa en la que estaba sentado. Indignado, mientras Kevin se levantaba del suelo, el señor se alejó del lugar sin mediar ni una palabra. El pobre Fojobs no podía evitar sentirse mal por haberle chafado su momento, pero por otro lado, estaba contento de poder disfrutar él de una buena dosis de "ponerse al día con el mundo".- A ver que nos cuenta esta vez Intha...-
Kevin se sentó en el mismo sitio donde estaba ubicado el hombre del bombín. Un camarero fue a atenderle, a lo que el joven trajeado se negó a pedir nada. Al contrario que otras veces, iba a intentar repasar, rápidamente las noticias del día para, seguidamente echarle un ojo a los cárteles de "Se Busca" que suele venir con cada edición. Sentado, cruzó sus piernas y apoyó el periódico sobre ellas. Comenzaba la lectura, con un desastroso titular sobre la Isla Toko, que no estaba pasando por su mejor momento debido al ataque de diversas bandas de piratas, que si los Dalton, los Alas Negras y los Shogun Gari. Kevin tragó saliva.- Así que este es el pan de cada día en el Grand Line, ¿nos enfrentaremos a piratas de este calibre?- Un escalofrío recorrió su cuerpo. Prosiguió leyendo.
La siguiente noticia, era algo más esperanzadora, al menos para la paz mundial, aunque no tanto para su trabajo, ya que Aoyagi, un almirante de la marina, ni más ni menos, había conseguido menguar el poder de la banda capitaneada por Will Graves. Al leer ese nombre, Kevin cerró sus ojos con fuerza y alzó su cabeza hacia el cielo.- Will Graves... Will Graves...- Volvió a abrirlos y fijó su mirada en el cacho de papel.- Juraría que salió su wanted en la anterior edición... Debería tener su cartel de recompensa guardado en mi maletín junto a los otros si la memoria no me falla...- Miró a los pies de la silla, tanto por su flanco derecho como por su izquierdo. Expiró con cara de decepción.- Una pena que me lo haya dejado en la posada...- Volvió a focalizarse en el periódico.
La gaceta continuaba con dos noticias vinculadas con Skypiea. La primera, y más importante, hablaba sobre ciertos juegos que se iban a dar, destacando al gran magnate, Beff Jezos, como participe, pues gracias a su compañía, permitiría desplazar a multitud de personas desde cualquier parte de la Gran Ruta Marítima. Sólo de pensar en la gran cantidad de dinero que se movería e irían a parar a los bolsillos de Beff, hizo que a Kevin le diera algo de envidia. Ojalá pudiera tener la misma visión de negocio, o al menos el capital suficiente para poder crear uno desde cero de ese calibre, que ese hombre. En cuanto a la segunda noticia de Skypiea, describía la vuelta al oficio de una especie de chamán, que Kevin no entendía muy bien a que se dedicaba ni quién era exactamente, así que no le dio mucha importancia. Luego, otra noticia sobre el pirata Finn, parece que últimamente no paraba de estar en boca de todos.-Y yo que pensaba que después de los Cabos Gemelos estaría acabado...-
Siguió leyendo la noticia de un nuevo azote del North Blue, Zarek, el pirata malévolo, parecía que en otros mares si que había más "movimiento".- Y mientas el West Blue siendo un lugar tranq- Al ver el siguiente apartado del periódico, el hombre en traje se quedó boquiabierto ya que el titular no solo mencionaba una "discordia en Toroa", sino que además, uno de los responsables del altercado que mencionaban, un gyojin en traje, juraría que lo había visto en algún lado. Al acordarse, abrió los ojos como platos.- ¡ES ÉL!- Sin darse cuenta, se había dejado llevar de más, gritando más de la cuenta. Se tapó instantáneamente la boca con ambas manos de la vergüenza. Unos 5 segundos después, volvió a colocar sus manos en cada extremo del periódico. Le echó un vistazo con mayor detenimiento a la noticia. Se habían enfrentado, nada más y nada menos que a la guardia de la ciudad.- ¡E-esta gente es peligrosa!- Exclamó, algo aterrado con la idea de que criminales como ellos andaban sueltos, y quizás más cerca de lo que pensaba. Entonces, hablando de gente peligrosa, no pudo evitar pensar en el trío de maníacos del bar de aquella noche... Esos tres si que parecían duros de pelar y daban miedo de verdad... Pero si no aparecían en la gaceta, quizás no era tan peligrosos como aparentaban. Ni la chica peliazul ni su acompañante aparecían tampoco, aunque no demostraron tener, ni mucho menos, el mismo nivel de psicopatía que los otros, la chica era sólo un pelín maleducada y ya está...
Para finalizar con la sección de noticias, el periódico anunciaba la creación de un nuevo gremio de cazadores, Magna. Como posible competencia o futura aliada, era un nombre que, sin lugar a dudas, debían tener Kevin y sus compañeras muy en cuenta.
Llegando a la última página de la gaceta, estaban amontonados todos los carteles de recompensa que, o habían actualizado, o habían salido nuevos.- A ver que tenemos esta vez...- Cerró los ojos, nervioso, mientras agarraba, con ambas manos, el montón de papel con recompensa. Kevin suspiró nervioso y, tras abrir los ojos, se encontró, de primeras el wanted del hombre pez. Peteiro Gorgullo, por 4 millones de berries.- ¿¡CUATRO MILLONES DE BERRIES!?- Otra vez que se había dejado llevar demasiado, y otra vez que se tapaba la poca avergonzado. Y no sólo él, sino que, las otras dos responsables de los disturbios de Toroa, que posiblemente fueran sus acompañantes, también tenían recompensa.- Eaa... 6,3 millones... Y Maeve Knox... 14,7 millones... 25 millones en total...- Tragó saliva. Sabiendo que esas tres personas, estaban en Toroa, o habían estado hasta hace poco allí, no le dio demasiada importancia a los demás carteles, metiéndolos en el periódico y posicionándolo bajo su brazo, para guardarlo en su maletín una vez llegara a la posada. Parecía que, finalmente, los tres cazarrecompensas podrían pasar a la acción.
KARMAS
