Reino de Kamabakka, Dia 73 de invierno del año 12
Llevabamos poco tiempo en Momoiro, pero la preocupacion me carcomia. No estabamos juntos para no llamar la atencion pero mis compañeros eran ya conocidos Marines.sobretodo Joe, no era un simple soldado raso que pasara desapercibido y esto podria generar problemas. En aquella isla atardecia tarde y el clima era agradable, ademas, parecia estar habitado solo unica y exclusivamente de mujeres, dato que me preocupaba aun mas, pues ni Sephirot al fin y al cabo con su cabello largo podria pasar desapercibido con el vestido adecuado, pero Joe…no se yo, aunque bien es cierto que alguna de las mujeres que vivian en aquel reino, tenia una barba poblada como el.
La vida en aquel lugar parecia apacible, y yo no veia nada raro ni subersivo en ella, tampoco parecia haber muchos delitos y la gente con la que habia tratado era amable y solo tenia palabras cariñosas para mi, la vida alli era agradable, aunque me era imposible dejar de preocuparme, sabiendo que estaba en territorio enemigo. No teniamos ninguna instrucción de ningun mando respecto a los revolucionarios y tampoco eramos espias, ni nada por el estilo, solo simples marines de paso asi que me estaba tomando la estancia alli como unas vacaciones pagadas por el gobierno mundial, ademas, sin contar que era marine claro, esa era mi cohartada, simplemente estaba de vacaciones. Solia hacer buen tiempo asi que tomaba el sol en la playa, probaba la comida tipica, entre la que destacaba un gofre con una forma bueno…digamos que un poco soez y salia de fiesta en sitios donde distintas mujeres del mismo sexo se lo pasaban pipa. Manuela, la mujer que me alojaba en el apartamento que habia alquilado, me habia hablado de un lugar llamado el Cross Road, donde al parecer se hacian espectaculos de todo tipo y según ella tenia el mejor ambiente de todo el reino y se preparaban los mejores cocteles.
Asi que alli me dirigi, tras cenar en un local muy moderno con imágenes de supuestos revolucionarios famosos, a los cuales yo no conocia me dirigi al Crossroads, habia bastante cola para acceder y las mujeres tan raras de aquella isla iban super maquilladas y arregladas para entrar. Yo al contrario iba como siempre con mi pinta de guiri, una camiseta “Hawaiana” , unas bermudas de color verde y sandalias. A pesar de que habia ido pronto, la cola avanzaba lentamente ya que el local estaba lleno, cada vez que la puerta se abria sonaba musica alegre y a gente dandolo todo cantandola y yo ya tenia ganas de juerga y poca paciencia. Finalmente llegue a ser la primera de la cola y una mujera grande y con muy mala baba me miro de arriba abajo y me dijo:
- Uuuuuh donde vas pretendiendo entrar aquí de esa guisa reina, nonono, aquí no se viene a la playa querida, aparta de la cola y vuelve a tu pueblo, paleta.
No me lo podia creer, llevaba en la cola ya un tiempo aguantando empujones, gente intentandose colar y gritos de borrachos, intente calmarme, no podia llamar la atencion, asi que no le podia propinar una hostia a aquella mujer asi sin mas, pues aunque ella fuera grande, yo lo era bastante mas y no se que tenia de malo mi ropa, yo me veia estupenda ¿Qué mas da lo que me ponga para beber y bailar un rato? Asi que me dirigi a ella de la forma mas apacible posible teniendo en cuenta que me apatecia pisarla la cabeza y arrastrarla despues por toda la pared.
- Disculpa, pero llevo aquí esperando como una hora, amable señorita y me gustaria que me deje entrar a bailar como a las demas.
- Ya cari, como a media ciudad, pero veras, ocupas espacio y me estas haciendo perder el tiempo asi que aprende a vestir y pierdete anda.
Todo el que me conocia, sabia que tengo la mecha corta,obviamente, el monstruo grande y con pinta de mamarracha que tenia delante, no me conocia, pero mi mecha ya se habia agotado, durante un instante quise pensar en lo que nos jugabamos en aquella isla y que era territorio enemigo, pero yo no actuaba como marine ahora, si no como Karglass, la semioni de 4 metros y medio y muy mala hostia que te iba a dar una leccion a base de hostias que no ibas a olvidar en la vida, justo cuando me disponia a ejercer toneladas de violencia, la puerta del local se abrio y salio una mujer de mediana edad que se me quedo mirando y grito:
-¿¿¿¿KARL??? Karl eres tu cariño NO ME LO PUEDO CREEEEEEEEER
Baje la guardia y la puerta se quedo alucinando, cambiando la cara completamente, ante mi se encontraba una señora ya entrada en años pero muy elegante supongo para los estandares de aquella isla, tenia el pelo corto y de color morado, estaba entrada en kilos e iba vestidas con un elegante kimono de color negro con motivos blancos y dorado, me quede en shock, me recordaba a alguien, pero no sabia a quien.
- Claro, tu me conociste en otra epoca y lugar Karl, ademas se me olvida siempre tu mala memoria, en otra epoca, me conociste como Carlos, pero ese hombre murio con aquel asqueroso barco, ahora soy Lala, ven conmigo anda!!
Aun confusa entre en el local junto con aquella mujer la cual aun no reconocia pero que sin duda sabia quien era ¿tal vez estaba entrando en la boca del lobo? ¿tal vez todo aquello era una trampa? Trague saliva preocupada mientras bajabamos unas escaleras donde ya escuchaba a la gente cantar al ritmo de la musica, al bajar flipe, habia una gran sala llena de gente bailando, dos pisos y ya no solo estaba el color rosa, tambien el morado, el dorado y todo tipo de colores vivos inundaban la sala ante una musica atronadora. Mi nueva amiga me condujo hasta una roncon con sofas donde otra giganta nos dejo pasar y alli nos sentamos. Hizo un gesto y nos trajeron unas botellas de Champagne unas mujeres de lo mas estravagante y con desde luego muy poquita ropa. Desde alli se veia toda la pista de baile y unas gogos iban cantando todo tipo de canciones que la gente coreaba pero nosotras estabamos en otro lugar mas apartado y custiodado, lo cual me hizo empezar a sudar.
-Y bien ¿Todavia no te acuerdas de mi grandullona? ¿Con todo el tiempo que pasamos juntas tu y yo?
Me quede mirando a esa mujer fijamente hasta que un nombre me vino a la boca:
- Rodrigo…¿eres tu realmente? No puede ser
- Si me la chupas te lo digo JAJAJA ademas, mi nombre antes era Romero, no Rodrigo, hay cosas que nunca cambian Karl, aunque ya no soy Romero, ese hombre murio con la mar, ahora me llamo Lala y todo esto es mio. Bueno, realmente funciona de una forma cooperativa y asociativa, pero ahora mismo yo soy la gerente, pero dejemos de hablar de mi, cuando te he visto casi me caigo muerta, de hecho, pensaba que lo estabas tras ver lo del hundimiento hace años en las noticias.
Rodrigo, o Clala como se hacia llamar ahora, era un hombre grande y fuerte que solia acompañarme en mis tiempos como esclava en aquel barco de mierda bajo la tirania de los piratas Oni, tuve varias relaciones fugaces con otros esclavos en aquel tiempo pero la mayoria de nosotras estabamos siempre decaidos y pensando solo en escapar solos de alli o simplemente habiamos perdido la esperanza y la fe en la humanidad y en volver a ser libres un solo dia mas, como aquel perro que me encontre victima de aquel esclavista de Kokotatsu, Rodrigo no, el siempre tenia una sonrisa y siempre ayudaba al resto en sus peores momentos, hasta que salimos de alli “por muy cruel que sea este mundo, nadie podra impedir que bailemos hasta el final”, solia decir siempre, defendia a los debiles y por mas que intentaron doblegar su espiritu a base de hostias, nunca lo consiguieron, pasado un tiempo le trasladaron a otro barco con fama de ser mas cruel aun que el nuestro y del que no se salia jamas, le daba por muerto, pero ahí estaba, vivita y coleando. La persona gracias a la cual soy como soy hoy.
- Al final, nada impedira que bailemos hasta el final ¿eh? Estas…¿distinta?
- Veo que de eso todavia te acuerdas corazón, y mira, aquí estamos, rodeandos de gente bailando, te dije que la vida puede ser maravillosa
No pude evitar echarme a reir y soltar un par de lagrimas, daba a Rodri…a Clala por muerta y verla ahora si me hacia muy feliz, ver lo alto que habia llegado alguien como ella que me enseño que aun en la peor de las situaciones, nunca debemos dejar que nos quiten la risa, la alegria y la esperanza, que aunque todo sea una mierda, siempre hay motivos para celebrar, como cuando nos dieron de latigazos porque uno de aquellos piratas cayo al agua y reimos sin parar, o cuando nos peleamos por comer los dias que nos daban arroz para comer, o cuando veiamos tierra y saliamos de aquel barco aunque fuera a realizar trabajos en alguna alcantarilla llena de mierda, pero al menos no estabamos en el barco, el..o mas bien ella, siempre tenia motivos para sonreir y desde entonces, yo tambien los tuve, tal vez era junto al hombre con sombrero y a Joe, la persona que mas bien habia hecho en mi vida.
Las copas fueron cayendo y con el alcohol asomaban las historias, me conto como la habian vendido como peon y realizo trabajos forzados durante años, hasta que formaron una revuelta, liderada por hombres y mujeres sin nada que perder tras la muerte de uno de sus compañeros mas queridos. Me conto como acabo uniendose a la revolucion y acabo en Momoiro regentando la mejor discoteca de todo el reino, tambien lo que era un tranchechual y que ella siempre se habia sentido en el cuerpo que no le correspondia y ahora podia ser ella misma y que llamarle Rodrigo era una falta de respeto, que eso era su “deadname”, me pregunto por mis aventuras y pese al alcohol en todo momento evite hablar de que era un miembro de la marina, le conte como acabe con una banda de esclavistas con la ayuda de Sephirot y que habia estado en sitios alucinantes como una isla del cielo y que casi acabo siendo esclava, le hable de Joe y del resto de la division y de las personas que habia conocido estuvieran ahora conmigo o no y que me habian marcado, como habia perdido un posible amor como Volkano, como me perseguia cual perrito aquel chico de pelo puntiagudo, que habia hecho mik primera amiga, aparte de ella o que habia compartido tiempo con un gigante, todo mientras no parabamos de reir y disfrutar juntas. Incluso llegue a confesarla que me habia sentido atraido por Ikirami. Todo iba bien o eso creia yo hasta que de repente pidio a su gente que nos dejara a solas y que no trajeran bebida. De repente el rostro de mi antigua amiga cambio radicalmente, muy pocas veces la habia visto asi de seria:
- Y ahora ¿ Que hago contigo Karl? ¿Por qué has tenido que venir aquí hoy cariño?
- No entiendo a que te refiere Clala
- Oh querida, hemos hablado solo un rato y se te ha escapado como 6 veces que perteneces a esos perros de la marina, al mando de ese famoso Joe, incluso conoces a un maldito almirante ¿Y ahora que tengo que hacer contigo mi amor? ¿ Crees que puedo dejarte salir de aquí sin mas?
- Clala…te juro que yo…que nosotros
Obviamente era imbecil y obviamente con el acohol, la fuiesta y la felicidad de ver a mi vieja amiga, habia hablado de mas, me puse nerviosa sin saber que hacer, seria incapaz de dañar a Clala pero habia descubierto nuestra estancia en la isla, Entre lagrimas segui hablando
- Te juro que solo estamos aquí de paso, que no tenemos ninguna intencion actualmente contra vosotros. No habeis hecho nada malo
- Pero vosotros si mi amor, tu eres joven y bastante idiota, pero gente como tu, gente de tu calaña, hace que el mundo sea un luigar peor. Defiende a los nobles que te vendieron como esclava, a los esclavistas legales que compran a personas de aquellos piratas que nos torturaron durante años, no te puedo dejar salir de aquí, querida mia.
Segui llorando, las palabras de Clala eran como puñales en mi corazón, yo estaba convencida de hacer un mundo mejor, en el que todos pudieramos bailar hasta el final, todo lo que quisieramos, como ella me enseñó.
- Clala, gracias a ti en parte sigo viva, pero no comparto tus ideas de revolucion, el mundo necesita tambien de nosotros, de gente fuerte y organizada, desde que estoy aquí, he fracasado muchas veces, pero he conocido a gente maravillosa junto a la que luchar, junto a la que hacer un mundo mejor, encerrando a calaña como la que nos hizo daño a ambos. SI quieres reportarme a la revolucion, no hare nada para evitarlo, no puedo luchar contra ti ni hacerte daño, amiga mia, pero te juro, te prometo, que no he venido aquí para eso. Solo dejanos estar aquí un poco mas, hasta que recarguemos provisiones y tengamos un nuevo destino, no hare nada en tu contra ni en la de los tuyos, te lo juro.
-
Clala se echo a reir de nuevo, entre lagrimas y me dio un abrazo enorme, parecia que me habia creido despues de todo:
- Vete anda, te conozco lo suficiente para saber que no podrias mentirme, mi corazón, no obstante, si veo algo raro te reportare a la revolucion, quedas avisada. Y lo siento vieja amiga, pero me temo que nuestra relacion acaba hoy mismo. Entiendo tu punto de vista, pero ni yo soy tan soñadora como tu, estas en el lado malo de la historia, en una organización corrupta hasta sus cimientos, pero de esto tendras que darte cuenta tu misma, ahora vete por favor. Y no vuelvas por aquí…siempre…siempre fuiste mi favorita.
Clala me dio un beso en la mejilla y yo aguante mis lagrimas y la sonrei, a pesar de nuestras diferencias y maneras de ver el mundo, para mi siempre seria la persona que me enseño el valor de una sonrisa y asi queria que me recordara, volvi al hostal preocupada, la habia vuelto a cagar, pero confiaba en que mi antigua amiga, confiara en mi y guardara el secreto el tiempo suficiente como para partir de Momoiro y algun dia la demostraria que mi camino era el correcto y que ella estaba equivocada.
Lala
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