[Presente Absoluto] La llegada a un paraíso
#3
Ben bañaba tranquilamente sus patas en el arroyo cuando oyó un inquietante sonido. Una especie de rugido desde lo más profundo, como avisando de que algo no iba bien en aquel apacible edén al que había arribado el oso polar. Ben se puso de pie y miró a su alrededor, buscando algún tipo de animal que estuviese cerca, pero no encontró nada. Tan solo las hojas de los arboles mecidos por la suave brisa que acompañaba al riachuelo se movían en aquella quietud. Otra vez aquel sonido, alertando, cada vez más firmemente a Ben Power que allí había algo que no iba nada bien. El mink polar se puso de vuelta su gabardina marrón con la bandera de sus ídolos bordada en la espalda, y luciéndola orgulloso, decidió caminar por entre los árboles, haciendo caso al rugir de sus tripas que indicaban que se moría de hambre. No había animales cerca que poder atacar par comérselos. Nada que tuviera un aspecto delicioso. Ben caminó por algo más de media hora haciendo ruido, probando por si algún depredador lo atacaba. Tan solo con pensar en un buen trozo de carne bien jugosa hacía que su boca salivara sin control, sus ojos se cerraran y su estómago rugiese aún más alto pidiendo un pedazo de aquel gigantesco e imaginario trozo de animal poco hecho. Incluso se lo comería crudo si tenía la certeza de que estaba en buen estado y no se envenenaría. Había leído demasiado sobre medicina para no ser prudente a la hora de alimentación. la bebida no parecía un problema, pues el agua en el que había estado refrescando sus pies durante su estancia en aquel lugar aparentemente sin más vida que las plantas parecía potable. Ben estaba ya cansado de caminar. Se sentó hambriento y miró una de las plantas que tapizaban los suelos de aquella jungla y pensó que podría comer, como último recurso y sin otra aparente opción una ensalada con las plantas de aquella isla. Parecían bastante grandes y le darían un buen alimento. Arrancó una de ellas y la miró con cara de asco. Abrió la boca y acercó poco a poco el vegetal a sus faces hasta notar cómo una de las hojas tocaba su lengua y mordió. No estaba tan mas, pero le faltaba algo. Mientras masticaba con una mueca de lo más desagradable, vio pasar frente a sí un enorme gato amarillento, con unos colmillos que se le asomaban por la parte inferior de la mandíbula Ben, con los ojos abiertos como ruedas de tractor, soltó la rama que estaba comiendo de su boca empezó a salir un fluido transparente cayendo a chorro sobre el suelo. En la cabeza del mink pasaban un montón de imágenes de deliciosos platos hechos con la carne de aquel felino gigante. Era mucho más grande que él y cualquier plato que pudiera hacer con el mínimo le parecería increíble con el hambre que tenía. Sus fuerzas volvieron como para dar un último arreón y, poniéndose de pie despacio, mientras el gato lo veía con cara de terror en sus ojos heterocromáticos, el derecho azul y el izquierdo verde. El oso polar extendió los brazos lentamente hacia el animal que se encontraba a unos veinte metros de distancia y, tan despacio como pudo para no asustar al animal, dijo con una voz tranquila y profunda "Quieto." Dos rayos salieron de las manos cubiertas por pelo blanco de Ben yendo hacia el gato amarillo de grandes colmillos que parecía paralizado de miedo. Pero nada más lejos de la realidad. El gato saltó hacia un lado antes de que los rayos impactaran y se agachó, erizando los pelos de su espalda y haciendo sonidos de amenaza inminente, como si se le pasase por la cabeza la absurda idea de atacar a aquel mink oso polar que estaba plantado, ya en guardia con un puño a la altura de la mejilla y el otro a la altura de la parte de abajo del hocico. Ben Power miraba fijamente al gato que cada vez arqueaba más el lomo y se disponía, al parecer, a saltar sobre Ben en cuestión de segundos. El oso hizo un amago de moverse, con el riesgo de perder al felino si lo asustaba y lo perdía. el gato hizo un amago de esquivar, pero parecía tener unos reflejos dignos. La tensión se palpaba en cada hoja de cada árbol que los rodeaba. Finalmente, el gato fue quien se abalanzó contra Ben. La distancia de ahora más de veinticinco metros la recorrió en un abrir y cerrar de ojos. Ben apenas pudo esquivar el zarpazo que su presa le había lanzado antes de propinarle un fortísimo puñetazo en lo que pensaba que era la boca del estómago, dibujando un gancho hacia arriba. El gato cayó al suelo de lado, pero se repuso y continuó la pelea. A Ben empezaba a gustarle la situación. Una isla tranquila, con animales gigantes, y con posibilidad de diversión. ¿Para qué quería más? El gato volvió a atacar, esta vez más lento, seguramente por el golpe recibido. Ero esta vez, Ben más confiado, no se pudo llegar a apartar. El arañazo en el bíceps del brazo izquierdo hizo que empezara a sangrar ligeramente. Un rasguño, realmente. Ben se abalanzó ahora contra su enemigo y evitó el zarpazo que este había lanzado como contraataque agachándose. Agarró al gato desde detrás, por el lomo, abrazando sus propias manos para dejar el mínimo movimiento posible a su presa y se lanzó hacia atrás, con el minino aún enganchado y cayendo con la cabeza sobre una roca. los ojos del gato pararon de azul y verde a blanco. Se había desmayado en el mismo momento en que su cabeza se abría con la piedra donde impactó. la sangre salía a borbotones y Ben Power, disparó finalmente a su futura comida en la cabeza, para cerciorarse de que no estaba muerto. Empezó a recoger ramas y piedras y encendió una pequeña fogata, donde, tronchando al gato con sus propias manos, lo puso a asar, mientras comía, miraba el cielo, aún de día con el sol dandole la bienvenida a aquella maravillosa isla.
[Imagen: 6BbPnnH.png]
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RE: [Presente Absoluto] La llegada a un paraíso - por Ben Power - 09-07-2024, 05:33 PM

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