10-07-2024, 01:15 PM
Saber que aquel marine era un buen amigo de Viktor, me hizo preguntarme hasta qué punto sería necesario que yo me lo ganase, siendo que ya existía una simpatía entre nuestro grupo y su división de marines. No le pude dar muchas vueltas al tema, pues la voz áspera de Sohem intervino en nuestra conversación, hizo una broma y tosió un poco, no estaba aún recuperado, y se notaba. — Es bueno ver que no has perdido el sentido del humor. — Comenzó entonces a levantarse, con dificultad, hasta acabar finalmente en pie y erguido. Se me hacía raro ver su rostro directamente, y especialmente su cabello, pero resultaba también gratificante, ver que trabajaba, al fin y al cabo, para un ser humano, uno que mirándonos a ambos preguntó primero si tenía su arma, a lo cual asentí con fuerza, la había dejado donde no hubiera riesgo de que se cayese, guardada junto al oro que Viktor había robado de aquel barco durante la apresurada huida de la isla celestial; también preguntó dónde estábamos, cosa que me preocupó un poco, él era el que debía saber ese tipo de cosas.
Fui a intentar decirle que, al menos yo, no tenía ni idea de dónde estábamos o a dónde íbamos, pero para la fortuna de todos había vuelto el jefe, nos ordenó dejar de cotillear, y pidió agua, su arma y algo para proteger sus ojos de la cegadora luz del sol. Viktor y yo nos pusimos en marcha al momento, yo fui a dónde había dejado el arma de Sohem, Ein Hauch, para cogerla con dificultad, apoyarla sobre uno de mis hombros como él solía hacer cuando la cargaba y comenzar a andar hacia donde estábamos los tres antes de las ordenes, dejando el pesado kanabo junto a su dueño. A mi llegada Viktor había dejado un vaso con hielo sobre un barril y se encontraba ahora con las cuerdas del barco, atándolas para que las velas hicieran un trabajo óptimo, — ¿Necesitas ayuda? — pregunté acercándome al espadachín con una pregunta retórica, no era un trabajo difícil el que estaba haciendo, pero necesitaba una excusa para empezar a hablar con él.
Me adelanté a la posición en la que estaba para atar los cabos que le quedaban, sin esperar su respuesta, y lo encaré una vez acabada mi parte. — Escúchame. — dije, apretando los puños, más por nervios que por otra cosa. — Tu sabes pelear. Sohem sabe pelear. Yo no sé, tengo buena puntería y soy buena con las armas de fuego, pero no sé defenderme. — confesé con un tono acelerado, tras una breve pausa para recuperar el aliento volví a hablar. — ¿Me podrías ayudar a mejorar en ese aspecto? — acabé por decir, y con eso ya pude respirar con más tranquilidad.
Me adelanté a la posición en la que estaba para atar los cabos que le quedaban, sin esperar su respuesta, y lo encaré una vez acabada mi parte. — Escúchame. — dije, apretando los puños, más por nervios que por otra cosa. — Tu sabes pelear. Sohem sabe pelear. Yo no sé, tengo buena puntería y soy buena con las armas de fuego, pero no sé defenderme. — confesé con un tono acelerado, tras una breve pausa para recuperar el aliento volví a hablar. — ¿Me podrías ayudar a mejorar en ese aspecto? — acabé por decir, y con eso ya pude respirar con más tranquilidad.
Resumen
Inventario
