[Presente Relativo – Aventura T1] Colega… ¿Dónde está mi barco?
#8
Aquella madre estaba rota en desolación, le costaba articular palabras, e incluso mantenerse en pie. Debía de sentir que el mundo se le estaba viniendo abajo. Durante su pequeño trance emocional varias personas acudieron también, supongo que eran una mezcla de personas voluntariosas y curiosos que andaban por la zona.
- Entremos a su hogar, señora. – Intervino Terence, quien acababa de llegar junto a nosotros. No era mala idea, seguramente verse rodeada de personas preguntando sobre lo sucedido acentuaría el malestar y nerviosismo de aquella madre. – Aquí solo atraeremos la mirada de curiosos, y seguro que dentro nos podrá contar más tranquila. – Continuó para dar más fuerza a su primera recomendación.


Lo cierto es que tanto Mihasy como yo nos habíamos lanzado directos a socorrerla, sin saber absolutamente nada. Nuestro buena voluntad de ayudar era irreprochable, pero bien era cierto que Terence, menos volcado a ayudar en estas situaciones, tenía la sangre más fría y podía tomar el control de la situación mejor. He trabajado mucho en ello yo mismo, yendo contra los impulsos de mis orígenes raciales, pero debo admitir que Terence era mejor que yo en eso.


Finalmente la pobre mujer aceptó de buen agrado que accediéramos a su hogar para hablar un poco, parecía que las palabras de mi compañero habían hecho que sus nervios se templasen un poco. Desde luego la entrada de aquel hogar me hizo pensar en quedarme fuera, a duras penas pude entrar agachado, no obstante, la casa, aún pequeña, era más alta que la mencionada entrada.

Pude ver en un ligero vistazo que aquella casa tenía decoración, no solo naval, sino afín a la propia institución de la marina. Las fotos daban más pie a aquel presentimiento, pues en ella se podían mostrar eventos importantes de los miembros de dicha familia. Sin embargo, mi atención se centró en el joven desaparecido, era importante quedarse con su rostro si íbamos a colaborar en su búsqueda.

En apariencia era un chico normal, cabellos castaños claros, un rostro inocente y feliz, con ojos negros llenos de ilusión. Debía tener unos 9 años según pude ver en la foto donde más mayor se le podía ver.
- Señora… ¿Dónde está su marido? – Preguntó Terence, sacándome de mis pensamientos sobre aquel chico.

Volví mi mirada a Terence primero, buscando en él algún gesto o indicio de qué podía estar pensando. Lo cierto es que su marido debería tener más influencia que nosotros para encontrar al chico, pero quizá estaría de guardia, no es raro que no se encuentre en el hogar si trabaja para la marina. En su mano se encontraba una fotografía que no alcanzaba a ver, pero supuse que se trataría de una foto de dicho padre con su uniforme de la marina.
- …Está de misión… en Grand Line…- Contestó la madre en voz baja. – Él es Marine – Continuó fijando en esta ocasión su mirada hacia mí.

- Eso es un claro problema. – Pensé reflejando en mi rostro la preocupación que ello me provocaba. Estaba muy lejos de casa, por lo que en estos momentos solo nosotros podemos hacer algo mientras ella acude a la marina.

- Quizá haya que comenzar por el principio… ¿Qué pasó? – Intervino Terence casi reclamando la atención de la señora.

Se podía apreciar que tan solo esa pregunta provocó un pequeño rebrote de lágrimas en sus ojos. Debía ser duro repasar ese momento en el que descubrió la ausencia de su hijo.
- Estaba tendiendo la ropa…y… Ezequiel…desapareció… oí unos gritos… no estaba…

Me extrañó un poco la actitud de Terence, quién al escuchar esas palabras salió directamente de aquella casa. No se detuvo un solo instante con la señora, y aunque seguramente se debería a que quería ponerse manos a la obra de inmediato, algo me decía que eso no estaba bien. Acercándome a la madre traté de consolarla un poco acariciando su hombro para reconfortarla.
- No se preocupe, señora. Vamos a buscar a su hijo, confíe en nosotros. – Le dije con una gran sonrisa para transmitirle confianza.

Miré a Mihasy y asentí como único gesto. Era palpable que el asunto se lo había tomado como algo personal, nunca le había visto tan implicado en algo en el poco tiempo que llevamos viajando juntos. Sobraban las palabras para decirle que nos pondríamos a ello.


Salí de aquel hogar con gesto preocupado y los ojos bien abiertos. Allí estaba Terence observando el lugar donde el muchacho había desaparecido, todo era caótico, había señales de un forcejeo. Concordaba con la versión escueta de la madre. Agachándome para observar mejor pude ver lo que parecía un rastro de sangre en la pared.
- Seguramente tuvieron que dejar inconsciente al chico para llevárselo, es evidente que luchó con todas sus fuerzas para evitar el secuestro. – Comenté en voz alta para acompañar mis pensamientos con mis compañeros. Tres cabezas piensan más que una. - Es posible que se trate de una venganza, o quizá un secuestro para pedir un rescate. Fuese como fuese, cargan un bulto considerable, han tenido que verlos a la fuerza.

Observé a mis alrededores, no muy lejos estaba una taberna, y un poco más lejos todavía se encontraban los barcos que aquí estacionaban, bien para pasar noche, o para algunas reparaciones menores.
- Terence. – Dije para llamar su atención mirándole fijamente a los ojos. – ¿Qué te parece si sacas información en la taberna? Estoy seguro de que eres el que más éxito tendrás de los tres si vas allí. Alguien habrá visto algo, con suerte obtendrás una información valiosa.

Volví mi mirada a Mihasy, percatándome entonces de que no me había seguido antes, y estaba llegando ahora. Él era claramente la peor persona para la misión que había encomendado a Terence. Este era un tema que le afectaba personalmente, así que creo que tenerlo cerca es la mejor opción, no quería perderlo de vista.
- Junsho, sospecho que el mejor sitio para esconder a un niño es en uno de esos barcos. Son grandes, y al ser propiedad privada muy pocos entran en ellos, sólo los que habitualmente viajan dentro de él. Deberíamos acercarnos, puede que tengamos alguna pista allí. Pero sin agresividad ni corriendo, si se dan cuenta de nuestro objetivo podrían moverlo de sitio, o algo peor. – Con Mihasy debía tener cuidado, si lo tomaba como una orden el efecto sería el contrario, así que en lugar de hacerlo se lo argumentaba lo mejor posible.

Me reincorporé nuevamente mirando a mis compañeros con absoluta seriedad, no habíamos tenido muchas ocasiones en las que trabajar juntos, así que quería saber si estaban conformes o no con mis propuestas.
- ¿Vamos?
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RE: [Presente Relativo – Aventura T1] Colega… ¿Dónde está mi barco? - por Legan - 31-08-2023, 07:45 PM

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