12-07-2024, 01:54 PM
Un día más. Ya he perdido la cuenta. Realmente no es importante saber la cantidad exacta, pero si que es interesante organizar bien los siguientes pasos. Cosa que a Ashura le cuesta un poco más. Me he cansado, en todo este tiempo que llevamos juntos, en repetirle una y otra vez cual es nuestro siguiente movimiento. Y aunque le pone burrísimo, se centra demasiado en el hecho de salir de la isla. Con razón, no puedo juzgarle. Creo que lleva más tiempo que yo, y ambos llevamos más tiempo del que nos gustaría admitir. El conseguir una embarcación para escapar se está complicando, y las pocas amenazas que nos asaltan a diario ya se están convirtiendo en mero divertimento. No hay nada que nos entretenga.
La noche está cayendo una vez más en la isla. Hemos dado vueltas y vueltas, al punto de que creo que los cocos se ríen de mi cuando paso a su lado. Me estaré volviendo más loco de lo que realmente estoy. El caso, me apetece dormir sobre blandito, y para ello es mejor una cama de arena que un montón de malas hierbas e insectos tocando la polla. Objetivo, la costa. Con suerte haríamos un fuego sencillo y podríamos descansar tranquilos. -Ashura, date caña. La noche se nos echa encima. Deja de entretenerte con lo que sea que estés haciendo y vamos. Empiezo a tener frío, ¿tú no?-
La sorpresa llega cuando llegamos a los límites de la isla. En mitad de la arena nos espera un ser. Una criatura sacada de un libro malo de ciencia ficción o porno furro. Me quedo parado en el sitio de lo sorprendido que me deja, observando atento con una mueca de incredulidad. Froto mis ojos, intentando averiguar si lo que tengo a varios metros de distancia es una ilusión muy original o una realidad poco creíble. Nop, ahí sigue. Está a unos 15 metros de nosotros. A su espalda, unos 5 metros de arena hasta dar con el mar. En mitad de la nada, sin naturaleza alrededor más que la infinita longitud de una playa desierta en ambas direcciones. Era imposible, pero ahí estaba. -Ashura, amigo... ¿¿Eso de ahí es un puto oso polar con traje y corbata??-
La noche está cayendo una vez más en la isla. Hemos dado vueltas y vueltas, al punto de que creo que los cocos se ríen de mi cuando paso a su lado. Me estaré volviendo más loco de lo que realmente estoy. El caso, me apetece dormir sobre blandito, y para ello es mejor una cama de arena que un montón de malas hierbas e insectos tocando la polla. Objetivo, la costa. Con suerte haríamos un fuego sencillo y podríamos descansar tranquilos. -Ashura, date caña. La noche se nos echa encima. Deja de entretenerte con lo que sea que estés haciendo y vamos. Empiezo a tener frío, ¿tú no?-
La sorpresa llega cuando llegamos a los límites de la isla. En mitad de la arena nos espera un ser. Una criatura sacada de un libro malo de ciencia ficción o porno furro. Me quedo parado en el sitio de lo sorprendido que me deja, observando atento con una mueca de incredulidad. Froto mis ojos, intentando averiguar si lo que tengo a varios metros de distancia es una ilusión muy original o una realidad poco creíble. Nop, ahí sigue. Está a unos 15 metros de nosotros. A su espalda, unos 5 metros de arena hasta dar con el mar. En mitad de la nada, sin naturaleza alrededor más que la infinita longitud de una playa desierta en ambas direcciones. Era imposible, pero ahí estaba. -Ashura, amigo... ¿¿Eso de ahí es un puto oso polar con traje y corbata??-
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