19-07-2024, 08:18 PM
Durante su caminata hacia el descampado nevado, tanto Kevin y Gideon permanecieron en sumo silencio al menos, por la parte del hombre trajeado, pensando en lo que debía mejorar y lo que le faltaba para ser lo más útil posible a su pequeña familia, los PirateBusters pues, de nada le servía ser una buena unidad de apoyo si el enemigo le asaltaba por sorpresa estando lejos del alcance de sus amigos. El oficinista no tenía ni idea de si su amiga habría pillado la indirecta y habría descubierto que su intención era realizar un pequeño entrenamiento pero, al ver que llevaba su fiel katana junto a ella no había de que preocuparse.
Al llegar al lugar planeado, Kevin, quedándose a 5 metros de Gideon, le confesó que le había dicho que le acompañara hasta allí para poder iniciar un entrenamiento los dos, aunque arrepintiéndose de, quizás, no habérselo mencionado antes de salir de su posada. Con el característico parpadeo de Gideon, la skypiean aceptó la propuesta, declarando que jamás le negaría un entrenamiento a su querido amigo, haciendo que el pluriempleado esbozara una tierna sonrisa ante el comentario de su preciada compañera. Sentía como una mezcla de emoción y miedo hacía temblar el cuerpo del joven e inocente Fojobs. No sabía aún si estaba preparado para golpear a su amiga, pero no era momento de dudar, tenía que hacerlo por él y, sobre todo, por Suna y Gideon.- Es-estaré preparado, Gi-gideon, ¡v-ven con todo!- Respondió con entusiasmo ante la pregunta de la cazadora, que quería hacer saber si Kevin sería capaz de aguantar los tajos de su arma, Blockbuster.
Kevin estaba ya preparado, con su siniestra en el mango de su pistola y su diestra en el martillo. Al ver como la espadachina se colocaba en posición de combate, casi que fue directo a dar inicio al mismo hasta que, de repente, pudo ver a tiempo como la skypiean, sacó uno de sus Den Den, siendo en esta ocasión el visual, para, aproximarse a un tronco que había partido a la mitad y dejarlo allí puesto. Declaró que le hacía ilusión dejar aquel momento para prosperidad, dejándole claro a Kevin cuáles eran las intenciones de Gideon, haciendo que sonriera.- ¡B-bien pensado, Gideon! ¡A-así luego podemos ver de nuevo el combate y en-enfocarnos en que podemos mejorar!- Exclamó contento ante la gran idea que había tenido su compañera de batalla viendo, seguidamente, como volvía a adoptar la posición de combate, dando a entender que estaba lista.- M-muy bien, p-pues vamos allá...- Musitó Kevin, agarrando, entonces, con firmeza su pistola y martillo, desenfundándolos con gran rapidez para tomar la iniciativa del combate, usando la primera de estas. Un tic nervioso en un párpado izquierdo se manifestó. Nunca le habían gustado las armas de fuego y, de hecho era la primera vez que usaba una, pero nunca estaba de más ir lo suficientemente armado con la de peligros que acechaban en aquel caótico mundo.- E-evita puntos vitales, Kevin...- No quería lastimar de gravedad a lo tonto a su amiga así, que, con cierto temblor, apuntó hacia su hombro izquierdo, disparando de inmediato. Por alguna razón, sintió que el disparo no fue del todo bueno, desviándose ligeramente del lugar a donde quería atinar.- ¡M-mecachis!... Esto no es lo mío...- Se dijo a sí mismo inmediatamente de realizar el disparo moviéndose, ahora sí, hacia Gideon, volviendo a enfundar la pistola y, en esta ocasión, sacando el otro martillo con esa misma mano.
Se iba a poner a melé de la skypiean cuando, sintió como tenía nieve metida en los zapatos y en los calcetines, dificultándole el movimiento.- ¡Q-qué tragedia! ¿C-cómo no me he dado antes cuenta de esto? ¡Qu-qué desastre!- Se llevó ambas manos a la cabeza, aún con sus armas en ellas, mirando momentáneamente hacia sus pies. Un par de segundos después, volvió a enfocar su vista en Gideon, quién estaba ahora a tres metros de él, al mismo tiempo que empezaba a menear, primero el pie derecho, y luego el izquierdo para quitarse la nieve que le molestaba.- A-ahora creo que ya sí...-
Al llegar al lugar planeado, Kevin, quedándose a 5 metros de Gideon, le confesó que le había dicho que le acompañara hasta allí para poder iniciar un entrenamiento los dos, aunque arrepintiéndose de, quizás, no habérselo mencionado antes de salir de su posada. Con el característico parpadeo de Gideon, la skypiean aceptó la propuesta, declarando que jamás le negaría un entrenamiento a su querido amigo, haciendo que el pluriempleado esbozara una tierna sonrisa ante el comentario de su preciada compañera. Sentía como una mezcla de emoción y miedo hacía temblar el cuerpo del joven e inocente Fojobs. No sabía aún si estaba preparado para golpear a su amiga, pero no era momento de dudar, tenía que hacerlo por él y, sobre todo, por Suna y Gideon.- Es-estaré preparado, Gi-gideon, ¡v-ven con todo!- Respondió con entusiasmo ante la pregunta de la cazadora, que quería hacer saber si Kevin sería capaz de aguantar los tajos de su arma, Blockbuster.
Kevin estaba ya preparado, con su siniestra en el mango de su pistola y su diestra en el martillo. Al ver como la espadachina se colocaba en posición de combate, casi que fue directo a dar inicio al mismo hasta que, de repente, pudo ver a tiempo como la skypiean, sacó uno de sus Den Den, siendo en esta ocasión el visual, para, aproximarse a un tronco que había partido a la mitad y dejarlo allí puesto. Declaró que le hacía ilusión dejar aquel momento para prosperidad, dejándole claro a Kevin cuáles eran las intenciones de Gideon, haciendo que sonriera.- ¡B-bien pensado, Gideon! ¡A-así luego podemos ver de nuevo el combate y en-enfocarnos en que podemos mejorar!- Exclamó contento ante la gran idea que había tenido su compañera de batalla viendo, seguidamente, como volvía a adoptar la posición de combate, dando a entender que estaba lista.- M-muy bien, p-pues vamos allá...- Musitó Kevin, agarrando, entonces, con firmeza su pistola y martillo, desenfundándolos con gran rapidez para tomar la iniciativa del combate, usando la primera de estas. Un tic nervioso en un párpado izquierdo se manifestó. Nunca le habían gustado las armas de fuego y, de hecho era la primera vez que usaba una, pero nunca estaba de más ir lo suficientemente armado con la de peligros que acechaban en aquel caótico mundo.- E-evita puntos vitales, Kevin...- No quería lastimar de gravedad a lo tonto a su amiga así, que, con cierto temblor, apuntó hacia su hombro izquierdo, disparando de inmediato. Por alguna razón, sintió que el disparo no fue del todo bueno, desviándose ligeramente del lugar a donde quería atinar.- ¡M-mecachis!... Esto no es lo mío...- Se dijo a sí mismo inmediatamente de realizar el disparo moviéndose, ahora sí, hacia Gideon, volviendo a enfundar la pistola y, en esta ocasión, sacando el otro martillo con esa misma mano.
Se iba a poner a melé de la skypiean cuando, sintió como tenía nieve metida en los zapatos y en los calcetines, dificultándole el movimiento.- ¡Q-qué tragedia! ¿C-cómo no me he dado antes cuenta de esto? ¡Qu-qué desastre!- Se llevó ambas manos a la cabeza, aún con sus armas en ellas, mirando momentáneamente hacia sus pies. Un par de segundos después, volvió a enfocar su vista en Gideon, quién estaba ahora a tres metros de él, al mismo tiempo que empezaba a menear, primero el pie derecho, y luego el izquierdo para quitarse la nieve que le molestaba.- A-ahora creo que ya sí...-
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