20-07-2024, 05:12 PM
Imbuido en una frustración y rabia de otro planeta, bajo el telón de esta función de payasos de colores. Con éxito, asesto un golpe en el gigante rosado tan brutal que lo cambio de dirección en pleno vuelo, y al final del trayecto, lo está esperando Ashura, espada en alto, para terminar de forma fulminante esta batalla. Con un golpe exagerado pero apoteósico, el Oni separa al gyojin por la mitad de forma grotesca, con un baño de vísceras, sangre y huesos rotos esparcidos oor el suelo.
Yo aterrizo rápido, sin gastar mucho más tiempo. Los dos pies se apoyan en el suelo con suavidad, frenando la caída que, en un principio, había empezado con un descenso furtivo. Las alas, grandes y poderosas, empiezan a menguar acompañadas de un sonido gomoso. Poco a poco, tomas su tamaño original, unas alas sencillas birkanianas, que son más un soporte que algo funcional para volar. Al mismo tiempo, los músculos de los hombros y los brazos se van relajando. Las venas cada vez se notan menos. Todo vuelve a la normalidad en mi cuerpo, incluso la relajación del éxtasis de la batalla. Inclusoa sonrisa enferma y los comentarios ácidos. Viendo cómo mi compañero limpia su arma con un gesto seco y dramatiza un último comentario al finalizar el acto más sanguinario de su carrera criminal, me empiezo a descojonar -SHIHahAhAHAHahA... Joder hermano, ahora vas a oler a rape todo el puto finde semana, sHIAHAhahHah... Por cier...- me cuesta seguir, víctima de lo que en mi cabeza es un comentario brutal- Por cierto... ¿Te has planteado dejar de ser pirata y abrir una tienda de sushi? sHIAHAhahHah...-
Aparentemente, todo está tranquilo y en su orden. Los líderes abatidos y los súbditos... Ostias, los súbditos. De golpe y sin avisar la risa más maniaca se dibuja en mi cara. Me había olvidado que me había dejado un postrecito suculento para el final. Y que esta noche... Esta noche oleriamos a pescado del bueno.
Yo aterrizo rápido, sin gastar mucho más tiempo. Los dos pies se apoyan en el suelo con suavidad, frenando la caída que, en un principio, había empezado con un descenso furtivo. Las alas, grandes y poderosas, empiezan a menguar acompañadas de un sonido gomoso. Poco a poco, tomas su tamaño original, unas alas sencillas birkanianas, que son más un soporte que algo funcional para volar. Al mismo tiempo, los músculos de los hombros y los brazos se van relajando. Las venas cada vez se notan menos. Todo vuelve a la normalidad en mi cuerpo, incluso la relajación del éxtasis de la batalla. Inclusoa sonrisa enferma y los comentarios ácidos. Viendo cómo mi compañero limpia su arma con un gesto seco y dramatiza un último comentario al finalizar el acto más sanguinario de su carrera criminal, me empiezo a descojonar -SHIHahAhAHAHahA... Joder hermano, ahora vas a oler a rape todo el puto finde semana, sHIAHAhahHah... Por cier...- me cuesta seguir, víctima de lo que en mi cabeza es un comentario brutal- Por cierto... ¿Te has planteado dejar de ser pirata y abrir una tienda de sushi? sHIAHAhahHah...-
Aparentemente, todo está tranquilo y en su orden. Los líderes abatidos y los súbditos... Ostias, los súbditos. De golpe y sin avisar la risa más maniaca se dibuja en mi cara. Me había olvidado que me había dejado un postrecito suculento para el final. Y que esta noche... Esta noche oleriamos a pescado del bueno.
Aclaraciones
