20-07-2024, 11:47 PM
(Última modificación: 21-07-2024, 11:22 AM por Gideon De Villiers.)
Tras colocar su Den Den Visual, Gideon había vuelto a su posición inicial, en pose defensiva y frente a Kevin, y este mismo había declarado que era muy buena idea contar con la grabación para poder estudiar aquel combate y buscar mejoras.
Entonces el trajeado dio comienzo al entrenamiento, cogió tanto su pistola como su martillo, desenfundándolos con una rapidez con la que la skypiean no se podía comparar. Gideon tenía la katana preparada para lo que se venía. Iba a ser la primera vez que el chico utilizara la pistola y Gideon estaba sorprendida, no sabía lo buena que podía ser la puntería de su amigo. Kevin apuntó directo al brazo izquierdo de Gideon, concretamente a su hombro. La skypiean estaba tan atenta que decidió esquivarla, ya lo había hecho en otras ocasiones y, aunque le costaría mucho, quería pelear contra Kevin como si se tratase de cualquier otro contrincante. No debía contenerse, pero sabía que le iba a costar horrores. Tenía que concentrarse lo máximo posible.
Mientras tanto, Kevin recurrió a avanzar, probablemente para seguir atacando a Gideon, pero sus zapatos estaban llenos de nieve y estos no le permitieron acercarse demasiado, quedando a unos 3 metros de distancia. Kevin removía sus pies para apartar la nieve de sus zapatos y Gideon no pudo resistirse a aquella imagen tan adorable.
— Chosososo, illo, amigo mío hay que tener cuidado al elegir el terreno de combate —rió suavemente Gideon.
Sin pensárselo dos veces, fue a atacar. No quería empezar con una de sus técnicas más fuertes, por lo que se decantó por un corte simple limpio, al brazo en el que había estado portando la pistola, ahora empuñando el segundo martillo del muchacho. Avanzó hasta él y realizó el tajo con Blockbuster.
— Shinpuru katto.
Le sabía fatal atacar de esa manera a su amigo, así que con eso, decidió alejarse de él un metro más, quedando a 4 de distancia. Sabía que se le venía una bronca por parte de Kevin, pero es que era muy difícil mirar a esa cara y desatar la energía que se apoderaba de ella en el terreno de combate. Gideon luchaba contra personas que iban a hacer el mal o contra las que no tenía ningún tipo de vínculo. Quizás este combate le servía para ver de otra manera los entrenamientos y a sus compañeros. Quizás sin haberse dado cuenta los había puesto en una especie de burbuja de protección, que aunque totalmente comprensible y necesaria, le hacía ver a sus compañeros como más indefensos de lo que eran. Sabía el potencial que tenían tanto Kevin como Suna, pero le era muy difícil no mirarlos con los ojos con los que se dirigía hacia Gwen. Eran su familia y tenía que darles un voto de confianza mayor si quería luchar codo con codo y no estar todo el rato pendiente de ellos como si fueran pequeños polluelos. El parpadeo excesivo estaba muy presente en sus ojos, iba a ser un combate difícil sobre todo psicológicamente. Qué interesante iba a llegar a ser.
Entonces el trajeado dio comienzo al entrenamiento, cogió tanto su pistola como su martillo, desenfundándolos con una rapidez con la que la skypiean no se podía comparar. Gideon tenía la katana preparada para lo que se venía. Iba a ser la primera vez que el chico utilizara la pistola y Gideon estaba sorprendida, no sabía lo buena que podía ser la puntería de su amigo. Kevin apuntó directo al brazo izquierdo de Gideon, concretamente a su hombro. La skypiean estaba tan atenta que decidió esquivarla, ya lo había hecho en otras ocasiones y, aunque le costaría mucho, quería pelear contra Kevin como si se tratase de cualquier otro contrincante. No debía contenerse, pero sabía que le iba a costar horrores. Tenía que concentrarse lo máximo posible.
Mientras tanto, Kevin recurrió a avanzar, probablemente para seguir atacando a Gideon, pero sus zapatos estaban llenos de nieve y estos no le permitieron acercarse demasiado, quedando a unos 3 metros de distancia. Kevin removía sus pies para apartar la nieve de sus zapatos y Gideon no pudo resistirse a aquella imagen tan adorable.
— Chosososo, illo, amigo mío hay que tener cuidado al elegir el terreno de combate —rió suavemente Gideon.
Sin pensárselo dos veces, fue a atacar. No quería empezar con una de sus técnicas más fuertes, por lo que se decantó por un corte simple limpio, al brazo en el que había estado portando la pistola, ahora empuñando el segundo martillo del muchacho. Avanzó hasta él y realizó el tajo con Blockbuster.
— Shinpuru katto.
Le sabía fatal atacar de esa manera a su amigo, así que con eso, decidió alejarse de él un metro más, quedando a 4 de distancia. Sabía que se le venía una bronca por parte de Kevin, pero es que era muy difícil mirar a esa cara y desatar la energía que se apoderaba de ella en el terreno de combate. Gideon luchaba contra personas que iban a hacer el mal o contra las que no tenía ningún tipo de vínculo. Quizás este combate le servía para ver de otra manera los entrenamientos y a sus compañeros. Quizás sin haberse dado cuenta los había puesto en una especie de burbuja de protección, que aunque totalmente comprensible y necesaria, le hacía ver a sus compañeros como más indefensos de lo que eran. Sabía el potencial que tenían tanto Kevin como Suna, pero le era muy difícil no mirarlos con los ojos con los que se dirigía hacia Gwen. Eran su familia y tenía que darles un voto de confianza mayor si quería luchar codo con codo y no estar todo el rato pendiente de ellos como si fueran pequeños polluelos. El parpadeo excesivo estaba muy presente en sus ojos, iba a ser un combate difícil sobre todo psicológicamente. Qué interesante iba a llegar a ser.
INFO

