02-09-2023, 09:10 AM
Estaba buscando plantas, que había cogido justamente antes, de venir a esta aventura con Kova por fin encontré la mochila, dios cuántas cosas tenía en la mochila, empecé a sacar hierbas, esta no, esta…, tampoco, esta es del aliento, esta es…, esta sí es.
Cogí las hierbas coloque debajo el cuenco, esparza las hierbas en trozos pequeños, y como si de sal se tratase, la espolvoree, deslizando por mi brazo, haciendo de una cosa sencilla, muy elegante, eche el secreto de la mamá, y empecé a machacar, cuando machacaba decía unas palabras al más puro estilo chamán viejo.
Kova empezó a bromear, y eso era bueno, significaba que se estaba poniendo bien, seguía machacando, - ja, ja, ja Kova ya te voy a curar-, justamente cuando creí que ya todo había pasado, noté un peso pequeño sobre mi espalda, a los segundos zas, zas,zas seis cuchilladas los tres primeros no penetraron, pero los otros tres si lo hicieron. - Ahhhh,- puta niña me la tendría que haber cargado, eche mi brazo derecho hacia atrás cogiendo el pie de la niña.
-¡SAL DE MI ESPALDA PUTA NIÑA DEL DEMONIO!- La saqué de mi espalda y no pensé en nada más que matarla, tenía que acabar con toda la familia, la cogí del tobillo y le golpee en la mesa donde estaba haciendo el aceite, reventándole varias veces contra la mesa.
Como un sádico total, la sangre brotaba y mi propia rabia y miedo por haber sentido un peligro sin poder percibirlo, me hizo sentir que tenía entrenar más mis oídos para poder escuchar o percibir pasos que vengan hacia mí.
Cogí las hierbas coloque debajo el cuenco, esparza las hierbas en trozos pequeños, y como si de sal se tratase, la espolvoree, deslizando por mi brazo, haciendo de una cosa sencilla, muy elegante, eche el secreto de la mamá, y empecé a machacar, cuando machacaba decía unas palabras al más puro estilo chamán viejo.
Kova empezó a bromear, y eso era bueno, significaba que se estaba poniendo bien, seguía machacando, - ja, ja, ja Kova ya te voy a curar-, justamente cuando creí que ya todo había pasado, noté un peso pequeño sobre mi espalda, a los segundos zas, zas,zas seis cuchilladas los tres primeros no penetraron, pero los otros tres si lo hicieron. - Ahhhh,- puta niña me la tendría que haber cargado, eche mi brazo derecho hacia atrás cogiendo el pie de la niña.
-¡SAL DE MI ESPALDA PUTA NIÑA DEL DEMONIO!- La saqué de mi espalda y no pensé en nada más que matarla, tenía que acabar con toda la familia, la cogí del tobillo y le golpee en la mesa donde estaba haciendo el aceite, reventándole varias veces contra la mesa.
Como un sádico total, la sangre brotaba y mi propia rabia y miedo por haber sentido un peligro sin poder percibirlo, me hizo sentir que tenía entrenar más mis oídos para poder escuchar o percibir pasos que vengan hacia mí.
