24-07-2024, 08:34 PM
Kevin iba notando como su pecho le ardía la herida que le había causado su amiga, a la par que se humedecía por la cantidad de sangre que brotaba de la misma. Para que les iba a engañar, el joven Fojobs estaba un pelín acojonado. Era la primera vez que veía tanta sangre salir de su cuerpo y, por encima de todo, que uno de sus trajes era destrozado. A eso súmale el ver como, del ojo derecho de Gideon - quien estaba a tres metros de distancia de Kevin - descendía una triste lágrima y el hombre trajeado estaría completamente derrotado. Kevin abrió, pues los ojos de par en par.- M-mierda, ¡Gideon! ¿M-me habré pasado con los martillazos?- Llegó a pensar el joven Fojobs, pero no, conocía muy bien a su mejor amiga, y no se trataba de eso.- N-no... Está preocupada por mi... T-tonto, Kevin, tonto... ¡T-tienes que recomponerte! ¡P-por Gideon!- Con esa idea en mente, sí que no debía flaquear. No, debía seguir firme por la cazadora y para lo que habían ido aquella noche. Entrenar y buscar como mejorar como individuos en combate. Cuando cambió el chip por completo, declarando lo increíble que era la skypiean y como aún no estaba el pescado vendido.
Sin embargo, lejos de, en una primera instancia, ver como su amiga se motivaba a realizar otra ofensiva, Gideon envainó su espada, causando cierta confusión en la psique del pluriempleado y, deshaciendo su postura de guardia.- ¿E-estará cansada y no querrá seguir combatiendo?...- Se preguntó, tembloroso desviando su mirada, mientras juntaba sus labios con fuerza, ¿se había pasado Kevin con ella? De ser así, no se lo perdonaría, por mucho que se tratara de un entrenamiento.- I-igual es hora de que lo dejemos...- Reflexionaba el oficinista, volviendo a mirar hacia la cazadora que, por alguna extraña razón, tenía sus dos manos puestas al frente.- P-pero qué...- No entendía nada Kevin, hasta que, ató cabos, abriendo los ojos como platos y quedándose boquiabierto.- ¿T-tendrá que ver con su fruta del diablo?- Concluyó correctamente el joven Fojobs, sin esperar, aún así, el tipo de poder que observaría. En primera instancia, pudo ver como una especie de figura blanquecina salía de sus manos, quedándose a su lado y, escuchando, como Gideon le susurraba algo cuyo contenido no pudo entender lo más mínimo. Seguidamente, aquella figura se desplazó, lentamente, hacia Kevin, mientras soltaba una carcajada. Conforme más se acercaba, más caía el hombre trajeado de lo que se trataba, empezando a palidecerse y a sudar una gota fría.- U-u-un-un-un....- Titubeaba, presa del pánico. Cuando lo tuvo de frente, a escasos centímetros de él, pudo ver como, efectivamente, se trataba de lo que él temía.- ¡UN FANTASMAAAA KYAAAAAA!- Gritó, lleno de pavor, y observando la cara juguetona del ente espectral que se hallaba frente a él. Por pura inercia e instinto de supervivencia, realizó un primer martillazo con la maza de su derecha, recorriendo un arco horizontal que iría desde su costado izquierdo hasta el derecho, seguido de un segundo ataque con el arma de su otra mano, describiendo, esta vez, un arco diagonal, que iría desde la parte inferior de su flanco izquierdo hasta el frente. Fue en vano pues, el miedo, le impidió pensar que, efectivamente, los fantasmas eran seres intangibles, siendo completamente atravesado por ambos ataques. Kevin, había estado tan ofuscado en esa fantasmagórica criatura que no se había percatado de que Gideon había vuelto a desenvainar su espada.
Sin embargo, lejos de, en una primera instancia, ver como su amiga se motivaba a realizar otra ofensiva, Gideon envainó su espada, causando cierta confusión en la psique del pluriempleado y, deshaciendo su postura de guardia.- ¿E-estará cansada y no querrá seguir combatiendo?...- Se preguntó, tembloroso desviando su mirada, mientras juntaba sus labios con fuerza, ¿se había pasado Kevin con ella? De ser así, no se lo perdonaría, por mucho que se tratara de un entrenamiento.- I-igual es hora de que lo dejemos...- Reflexionaba el oficinista, volviendo a mirar hacia la cazadora que, por alguna extraña razón, tenía sus dos manos puestas al frente.- P-pero qué...- No entendía nada Kevin, hasta que, ató cabos, abriendo los ojos como platos y quedándose boquiabierto.- ¿T-tendrá que ver con su fruta del diablo?- Concluyó correctamente el joven Fojobs, sin esperar, aún así, el tipo de poder que observaría. En primera instancia, pudo ver como una especie de figura blanquecina salía de sus manos, quedándose a su lado y, escuchando, como Gideon le susurraba algo cuyo contenido no pudo entender lo más mínimo. Seguidamente, aquella figura se desplazó, lentamente, hacia Kevin, mientras soltaba una carcajada. Conforme más se acercaba, más caía el hombre trajeado de lo que se trataba, empezando a palidecerse y a sudar una gota fría.- U-u-un-un-un....- Titubeaba, presa del pánico. Cuando lo tuvo de frente, a escasos centímetros de él, pudo ver como, efectivamente, se trataba de lo que él temía.- ¡UN FANTASMAAAA KYAAAAAA!- Gritó, lleno de pavor, y observando la cara juguetona del ente espectral que se hallaba frente a él. Por pura inercia e instinto de supervivencia, realizó un primer martillazo con la maza de su derecha, recorriendo un arco horizontal que iría desde su costado izquierdo hasta el derecho, seguido de un segundo ataque con el arma de su otra mano, describiendo, esta vez, un arco diagonal, que iría desde la parte inferior de su flanco izquierdo hasta el frente. Fue en vano pues, el miedo, le impidió pensar que, efectivamente, los fantasmas eran seres intangibles, siendo completamente atravesado por ambos ataques. Kevin, había estado tan ofuscado en esa fantasmagórica criatura que no se había percatado de que Gideon había vuelto a desenvainar su espada.
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