26-07-2024, 06:57 PM
Desde que pisé el cielo y me perdí, pienso en la idea de montar una tripulación. Si en las mismas sagradas escrituras Horus tiene a sus Dioses del Caos apoyando, yo no podía ser menos. Pero a veces hay que ser prudente y entender como está el tablero de juego. Ashura es un ser temible, con poder absoluto y carisma. Un líder. Si para cumplir mi objetivo de propagar la palabra de nuestro señor debía dar el paso al lado, lo daría. Total, así empezó todo, con Lorgar Aurelian, el Primer Profeta, anunciando la llegada del Caos hasta ascender a la divinidad. En este caso, yo sería la mano y Ashura la espada. Y esta espada parece disfrutar en la idea de bañarse en la sangre ajena.
Con unas palabras tan bonitas y elocuentes como las mías, Ashura aceptó tomar la capitanía de los Piratas Mushoku y ser su rostro reconocible. No sin antes hacerme prometer que sería su consejero. Y recordarme la revancha prometida. -Seré todo eso y mucho más, Ashura, te lo prometo. Luego nos sentamos a charlar sobre las ideas que tuve cuando crucé Skypia... Te gustarán.- me giro y parece que voy a terminar, pero me rehuso y vuelvo con Ashura. -Y sobre nuestra revancha... Cuando destruyamos el cielo te voy a dar una paliza que no te van a reconocer en los carteles de "WANTED", sHIAHAhahHah....- empiezo a descojonarme con humor genuino. ¿Que era esto?¿Una amistad?
Somos interrumpidos por, de vuelta, el puto rape colorado que hacía escasos minutos dejamos vivir. Por segundo pienso en no darle ni si quiera chances de hablar. Pero estaba aterrado. No podía resultar una amenaza y tiene algo que decir. Tiene que ser algo de valor, porque cortar la conversación a aquellos que han eliminado a sus jefes, no es muy inteligente. Y por su puesto que era de valor. Los piratas muertos no eran autóctonos de allí. Habían varado en la isla. Tienen un barco, y a cambio de vivir, el rape está dispuesto a llevarnos. Ashura parece estupefacto. Normal, lleva aquí más tiempo que yo. Por no saber, no sé nada de su vida... Me adelanto en la conversación y, transformando mi mano en punzón, la estiro hasta su garganta. -Estamos perdiendo tiempo. ¡Vamos, avanza! Si nos llevas hasta el barco, te dejaremos en la siguiente isla. Y si nos engañas... Te aseguro que desearás tu muerte cada segundo.-
Con unas palabras tan bonitas y elocuentes como las mías, Ashura aceptó tomar la capitanía de los Piratas Mushoku y ser su rostro reconocible. No sin antes hacerme prometer que sería su consejero. Y recordarme la revancha prometida. -Seré todo eso y mucho más, Ashura, te lo prometo. Luego nos sentamos a charlar sobre las ideas que tuve cuando crucé Skypia... Te gustarán.- me giro y parece que voy a terminar, pero me rehuso y vuelvo con Ashura. -Y sobre nuestra revancha... Cuando destruyamos el cielo te voy a dar una paliza que no te van a reconocer en los carteles de "WANTED", sHIAHAhahHah....- empiezo a descojonarme con humor genuino. ¿Que era esto?¿Una amistad?
Somos interrumpidos por, de vuelta, el puto rape colorado que hacía escasos minutos dejamos vivir. Por segundo pienso en no darle ni si quiera chances de hablar. Pero estaba aterrado. No podía resultar una amenaza y tiene algo que decir. Tiene que ser algo de valor, porque cortar la conversación a aquellos que han eliminado a sus jefes, no es muy inteligente. Y por su puesto que era de valor. Los piratas muertos no eran autóctonos de allí. Habían varado en la isla. Tienen un barco, y a cambio de vivir, el rape está dispuesto a llevarnos. Ashura parece estupefacto. Normal, lleva aquí más tiempo que yo. Por no saber, no sé nada de su vida... Me adelanto en la conversación y, transformando mi mano en punzón, la estiro hasta su garganta. -Estamos perdiendo tiempo. ¡Vamos, avanza! Si nos llevas hasta el barco, te dejaremos en la siguiente isla. Y si nos engañas... Te aseguro que desearás tu muerte cada segundo.-
Aclaración general
