09-08-2024, 11:18 AM
Con la rendición de Kevin, el intenso entrenamiento llegaba finalmente a su fin y, con ello, Gideon apartaba del cuello del oficinista su característica katana, Blockbuster. Al hacerlo la skypiean, por inercia el pluriempleado, tras dejar guardadas sus dos armas a sus costados, se llevó su diestra a su cuello, con temor.- M-mi cuello... Ufff... Sigue de una pieza, ¡menos mal!- Respiró aliviado al ver que no había recibido ningún herida letal en tan delicada zona. No obstante, Kevin seguía sangrando como un descosido, fruto de los numerosos cortes que había recibido por parte de la cazadora. Había que parar ese sangrado de alguna forma y, a pesar de todo el dolor y cansancio acumulado, no podía evitar sentirse orgulloso de lo que era capaz su amiga. Si a él le había hecho todo aquello, coaccionándose a ella misma, seguramente, en el proceso, no quería ni imaginarse lo que era capaz de hacer cuando se enfrentaran a un enemigo. Aún así, podía notar como el entrenamiento para la peli morada no había sido fácil en lo absoluto, esa respiración y ese parpadeo la delataba. Ya se disculparía con ella de alguna manera.
Con todo ello, y para aliviar el estrés que debía estar sintiendo, sacó su cajetilla y, con ello, un cigarrillo para llevarse a la boca y fumárselo. La skypiean declaró el buen combate que habían tenido pero, con muchísima preocupación se disculpó, exclamando que debían curarle las heridas al oficinista. Kevin, ante la preocupación de Gideon, esbozo una sonrisa que denotaba tanto ternura como cansancio, agarrando, con su diestra, la mano izquierda que le había tendido Gideon, agitándola en señal de cordialidad y amistad para luego soltarla..- N-no te preocupes, Gideon, ¡de verdad!- Negó con la cabeza, y acto seguido, inclinó su tren superior hacia la skypiean.- ¡E-en todo caso perdóname a mi, Gideon! S-sé que este entrenamiento no ha tenido que ser fácil para ti... Y aún así h-he querido llevarte al límite para ver que eras capaz de hacer... P-perdóname si m-me he pasado de la raya, d-de verdad...- Se disculpó también, volviendo a erguirse, a la vez que miraba hacia los cortes que tenía.- Y-y por esto no te preocupes... He estado estudiando algo de medicina y creo que seré capaz de parar la hemorragia...- Declaró, llevándose su mano derecha hacia la boca, mordiéndose las uñas de los dedos, a la par que su rostro se tornaba pálida.- Espero...- Se preocupó excesivamente, meneando su cabeza hacia los lados.
Entonces, Gideon pensó en la increíble posibilidad de que Suna pensara que le habían atacado por la calle, haciendo que Kevin soltara una pequeña risa al imaginarse la tan probable escena. La skypiean añadió que tenía mucha hambre, y que ojala la cocinera les hubiera preparado algo para cenar, momento en el que Kevin tuvo una idea genial.- ¡E-espera Gideon! Por favor, déjame que te invite a cenar a un restaurante... D-después de que me cure las heridas claro jeje...- Apretó sus puños con fuerza e intensidad hacia la skypiean.- ¡E-es lo mínimo que puedo hacer por ti después de forzarte con este entrenamiento!- Exclamó con entusiasmo, para seguidamente llevarse su mano a su barbilla, acariciándosela.- A-además... Así me puedes contar más sobre tu fruta... P-para nada me esperaba que pudieras generar fantasmas de tus manos...- Reflexionó con mayor calma con los ojos cerrados, para luego abrirlos y volver a mirar a la cazadora.- A-aunque creo que te pega muchísimo un poder como ese, he he... B-bueno, ¿aceptas mi invitación entonces, Gideon?-
Con todo ello, y para aliviar el estrés que debía estar sintiendo, sacó su cajetilla y, con ello, un cigarrillo para llevarse a la boca y fumárselo. La skypiean declaró el buen combate que habían tenido pero, con muchísima preocupación se disculpó, exclamando que debían curarle las heridas al oficinista. Kevin, ante la preocupación de Gideon, esbozo una sonrisa que denotaba tanto ternura como cansancio, agarrando, con su diestra, la mano izquierda que le había tendido Gideon, agitándola en señal de cordialidad y amistad para luego soltarla..- N-no te preocupes, Gideon, ¡de verdad!- Negó con la cabeza, y acto seguido, inclinó su tren superior hacia la skypiean.- ¡E-en todo caso perdóname a mi, Gideon! S-sé que este entrenamiento no ha tenido que ser fácil para ti... Y aún así h-he querido llevarte al límite para ver que eras capaz de hacer... P-perdóname si m-me he pasado de la raya, d-de verdad...- Se disculpó también, volviendo a erguirse, a la vez que miraba hacia los cortes que tenía.- Y-y por esto no te preocupes... He estado estudiando algo de medicina y creo que seré capaz de parar la hemorragia...- Declaró, llevándose su mano derecha hacia la boca, mordiéndose las uñas de los dedos, a la par que su rostro se tornaba pálida.- Espero...- Se preocupó excesivamente, meneando su cabeza hacia los lados.
Entonces, Gideon pensó en la increíble posibilidad de que Suna pensara que le habían atacado por la calle, haciendo que Kevin soltara una pequeña risa al imaginarse la tan probable escena. La skypiean añadió que tenía mucha hambre, y que ojala la cocinera les hubiera preparado algo para cenar, momento en el que Kevin tuvo una idea genial.- ¡E-espera Gideon! Por favor, déjame que te invite a cenar a un restaurante... D-después de que me cure las heridas claro jeje...- Apretó sus puños con fuerza e intensidad hacia la skypiean.- ¡E-es lo mínimo que puedo hacer por ti después de forzarte con este entrenamiento!- Exclamó con entusiasmo, para seguidamente llevarse su mano a su barbilla, acariciándosela.- A-además... Así me puedes contar más sobre tu fruta... P-para nada me esperaba que pudieras generar fantasmas de tus manos...- Reflexionó con mayor calma con los ojos cerrados, para luego abrirlos y volver a mirar a la cazadora.- A-aunque creo que te pega muchísimo un poder como ese, he he... B-bueno, ¿aceptas mi invitación entonces, Gideon?-
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