11-08-2024, 04:47 PM
Ikirami seguía sin entender nada, me grito diciendo que entendía que éramos como una familia, pero con una voz que claramente sonaba irritada comentó que no entendía lo que pretendía con esto ¿Por qué no se daba cuenta? ¿Por qué no entendía que a un padre no se le habla así? Sé que aunque yo viera a Joe como un padre, era joven para nosotras también, pero quería que mi mensaje quedara claro, tanto ella como yo estábamos a la orden del comodoro y debíamos seguirlas sin rechistar, como niñas obedientes. No cabía más discusión ahí y si tanto ella como yo nos aprovechábamos de la bondad y buen hacer de nuestro superior, teníamos que aprender la lección con sangre. Debíamos de ser un bloque de hormigón, un muro infranqueable para los malvados, un tanque dispuesto a disparar cuando Joe le diera al botón, y si el cañón, las ruedas y la coraza no éramos uno solo, fracasaríamos, morirían inocentes, o incluso caeríamos nosotros. No era tan difícil de entender.
Estaba harta, hastiada, hastiada de que mi hermana de armas no lo entendiera, sentía que creía que era más que el resto, más guapa, más fuerte, más inteligente, que nos tomaba el pelo, que no respetaba a Joe, que no me respetaba a mí, si amiga y hermana, que intentaba tener al idiota de Sephirot bajo su control con sus encantos, en mi mente volvía a los cabos gemelos, donde me la imaginaba a ella junto al resto, desobedeciendo a Joe, o metiéndome miedo con alguna de sus bromas, yo sabía que ella nos quería, que nos apreciaba, además, ahora me había enterado de que ella tampoco tenía familia ni sitio al que volver ¿Por qué entonces no entendía la importancia de todo esto? Joder, yo soy impetuosa y me enfado a la más mínima ¡Pero soy consciente de ello! ¡Joder! ¡Yo intento reforzar las partes del muro que se agrietan por mi culpa! ¿Pero ella? ¿Era consciente de sus debilidades? ¿De su excesiva confianza en sí misma? ¿De como nos trataba a veces a los demás, a su familia? ¡Si no se lo hacía entender, si no ganaba esta batalla, este entrenamiento, el cañón, no respondería cuando Joe apretara el botón! ¡¡Se abriría una grieta en el muro!! ¡¡¡Solo quería ayudarla, que ella pudiera mover el tanque por mí y yo el cañón por ella!! ¡¡Qué juntos identificáramos las grietas del muro y las tapáramos juntas!! ¡¡todos juntos!! Sephirot y yo discutíamos todo el rato, pero sé que él daría la vida por mí sin dudarlo ni el más mínimo segundo y yo haría lo mismo por él, desde luego ¿Pero Ikirami? ¿Qué haría en una situación así? No lo sabía, sus burlas, su altividad... esos defectos podían matarnos a todos y no lo podía permitir.
Mientras todos estos pensamientos pululaban por mi cabeza, un fuerte impacto me sacaba de ellos, la maldita perra pelirroja me había vuelto a golpear de la misma manera que lo hizo prácticamente al comienzo de la batalla, consiguiendo soltarse de mi fuerte agarre y haciendo que ambos empezáramos a caer.
Maldita sea, había bajado la puta guardia, tenía que terminar con esto ya, Ikirami caía justo debajo de mí a gran velocidad y ambos nos precipitábamos al vacío, el impacto era inminente y no podía hacer nada para evitar caer derribada por segunda vez, maldita sea. Pero la tenía a tiro, antes de ser derribado, la vi, delante de mí, a menos de un metro de distancia y boca arriba, cayendo, solo tenía que usar una de mis garras, ahí estaba su cara, con rabia por la situación, lance mi garra derecha hacia su preciosa cara y sus bonitos ojos, buscando el cegarla, para luego caer sin remedio alguno.
Atravesamos juntos las ramas de los altos del bosque, rompiendo sus ramas con la fuerza de la caída y generando una gran humareda, me levanté con dificultad buscando a mi objetivo, que seguramente ya se habría levantado, pero estaría ahora indefensa ante mis ataques, buscando el lugar donde hubiera caído.
Estaba harta, hastiada, hastiada de que mi hermana de armas no lo entendiera, sentía que creía que era más que el resto, más guapa, más fuerte, más inteligente, que nos tomaba el pelo, que no respetaba a Joe, que no me respetaba a mí, si amiga y hermana, que intentaba tener al idiota de Sephirot bajo su control con sus encantos, en mi mente volvía a los cabos gemelos, donde me la imaginaba a ella junto al resto, desobedeciendo a Joe, o metiéndome miedo con alguna de sus bromas, yo sabía que ella nos quería, que nos apreciaba, además, ahora me había enterado de que ella tampoco tenía familia ni sitio al que volver ¿Por qué entonces no entendía la importancia de todo esto? Joder, yo soy impetuosa y me enfado a la más mínima ¡Pero soy consciente de ello! ¡Joder! ¡Yo intento reforzar las partes del muro que se agrietan por mi culpa! ¿Pero ella? ¿Era consciente de sus debilidades? ¿De su excesiva confianza en sí misma? ¿De como nos trataba a veces a los demás, a su familia? ¡Si no se lo hacía entender, si no ganaba esta batalla, este entrenamiento, el cañón, no respondería cuando Joe apretara el botón! ¡¡Se abriría una grieta en el muro!! ¡¡¡Solo quería ayudarla, que ella pudiera mover el tanque por mí y yo el cañón por ella!! ¡¡Qué juntos identificáramos las grietas del muro y las tapáramos juntas!! ¡¡todos juntos!! Sephirot y yo discutíamos todo el rato, pero sé que él daría la vida por mí sin dudarlo ni el más mínimo segundo y yo haría lo mismo por él, desde luego ¿Pero Ikirami? ¿Qué haría en una situación así? No lo sabía, sus burlas, su altividad... esos defectos podían matarnos a todos y no lo podía permitir.
Mientras todos estos pensamientos pululaban por mi cabeza, un fuerte impacto me sacaba de ellos, la maldita perra pelirroja me había vuelto a golpear de la misma manera que lo hizo prácticamente al comienzo de la batalla, consiguiendo soltarse de mi fuerte agarre y haciendo que ambos empezáramos a caer.
- I K I RAAAAAAAAAAA MIIIIIIIIIIIII
Maldita sea, había bajado la puta guardia, tenía que terminar con esto ya, Ikirami caía justo debajo de mí a gran velocidad y ambos nos precipitábamos al vacío, el impacto era inminente y no podía hacer nada para evitar caer derribada por segunda vez, maldita sea. Pero la tenía a tiro, antes de ser derribado, la vi, delante de mí, a menos de un metro de distancia y boca arriba, cayendo, solo tenía que usar una de mis garras, ahí estaba su cara, con rabia por la situación, lance mi garra derecha hacia su preciosa cara y sus bonitos ojos, buscando el cegarla, para luego caer sin remedio alguno.
Atravesamos juntos las ramas de los altos del bosque, rompiendo sus ramas con la fuerza de la caída y generando una gran humareda, me levanté con dificultad buscando a mi objetivo, que seguramente ya se habría levantado, pero estaría ahora indefensa ante mis ataques, buscando el lugar donde hubiera caído.
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![[Imagen: 9GdOzk1.png]](https://i.imgur.com/9GdOzk1.png)
