14-08-2024, 10:14 PM
- Digamos que…- seguíamos avanzando por la concurrida calle del mercado. Conforme iba transcurriendo el día, parecía que los okamas se multiplicaban en la hermosa plaza de la ciudad, como pequeñas abejas multicolor que zumbaban por doquier. Buscando evitar el excesivo ruido de los regateos y de las escandalosas risas, Kenzo y yo giramos en una de las calles secundarias para dejar atrás al gentío y dar paso a una calle estrecha y tranquila. A pesar de que las fachadas lucían decenas de ventanas y puertas traseras de pubs, no se sentía un alma en aquel pequeño escondite a la sombra. Diversas cuerdas de tender gobernaban el cielo, luciendo algunas de ellas las prendas de ropa interior más grandes que mis ojos habían visto jamás-…me ofreció algo que llevaba mucho tiempo ansiando: la libertad. Creo que nunca llegué a ser dueño de mi propio destino, me dejé llevar de mano en mano como una bonita moneda de cambio; demasiado bonita, debo añadir, UUUUUHUHUHUHUHUHU.
Al final de la estrecha calle volvimos a salir a una calle principal, mas esta no contaba ni con los numerosos puestos ni con el escandaloso grupo de marujas okama sedientas de ofertas. Esta avenida en cambio contaba con diversas terrazas en las que poder parar y tomar un café pero, presupuse por ser día de mercado, no había ni un alma en ninguna de las mesas. Una Okama consumida hasta los huesos, con una gigantesca peluca rubia y párpados hinchados, dormitaba a penas sostenida por una escoba de paja. La ausencia de trabajo la había empujado a la inactividad, describiendo una imagen bastante cómica frente a la que no pude evitar sonreír.
- Ahora se lo que quiero y a dónde quiero llegar a parar. - fue entonces cuando volví a dirigir mi atención al pequeño Kenzo – Para ser tan joven parece que tienes las cosas muy claras, marichocho. Pero, ¿por qué quieres ser capitán? Mucha gente dependería de ti y eso, querido, estropea mucho el cutis.
Al final de la estrecha calle volvimos a salir a una calle principal, mas esta no contaba ni con los numerosos puestos ni con el escandaloso grupo de marujas okama sedientas de ofertas. Esta avenida en cambio contaba con diversas terrazas en las que poder parar y tomar un café pero, presupuse por ser día de mercado, no había ni un alma en ninguna de las mesas. Una Okama consumida hasta los huesos, con una gigantesca peluca rubia y párpados hinchados, dormitaba a penas sostenida por una escoba de paja. La ausencia de trabajo la había empujado a la inactividad, describiendo una imagen bastante cómica frente a la que no pude evitar sonreír.
- Ahora se lo que quiero y a dónde quiero llegar a parar. - fue entonces cuando volví a dirigir mi atención al pequeño Kenzo – Para ser tan joven parece que tienes las cosas muy claras, marichocho. Pero, ¿por qué quieres ser capitán? Mucha gente dependería de ti y eso, querido, estropea mucho el cutis.
Resumen
Personaje
![[Imagen: rvCfBMF.png]](https://imgur.com/rvCfBMF.png)
