16-08-2024, 04:54 AM
Parecía que Yojimbo se había calmado un poco, una sincera sonrisa lo denotaba. La noche era siniestramente tranquila, ni una brizna de viento, solo se podía escuchar el crepitar de las llamas del lunarian. La calma que precedía a la tormenta. Una extraña voz, con un acento peculiar, irrumpió en la escena, provocando un leve respingo en el joven barba naranja, el cual se giró hacia su origen impulsado por el sobresalto. Un trajeado conejo, de unos tres metros de altura, se erguía detrás de la dupla de piratas con la mirada clavada en la luna. Parecía conocerlos, al menos al capitán. Se había detenido a una distancia prudencial y eso denotaba experiencia y saber hacer. Tobías no le quitaba los ojos de encima, no sabía exactamente que pensar de aquel individuo, lo único que tenía claro era que parecía peligroso, no era un donnadie. ¿Cuáles eran sus intenciones? El carpintero dejó de escuchar las llamas de Yojimbo, la tensión iba en aumento. Un susurro salió de la boca del capitán invocando a la prudencia, él también había percibido que aquel tipo no se había tomado la molestia de interceptarlos por nada. Tobías asintió en silencio.
La respuesta del lunarian fue firme y a la vez tensa, no había intención de pelear por parte de los piratas, aunque esa decisión no iba a tomarse de manera unilateral. Por su parte, Tobías no iba ha hacer nada que incitase al enfrentamiento, ese conejo parecía seguro de si mismo, el valor para plantarse frente a ellos debía ir respaldado de una cualidades remarcables para el combate. Aún así, no podía dejar de estar alerta, pues lo mencionado anteriormente, no solo ellos podían decidir entablar más que palabras. Estaba preparado para lo que pudiese pasar. Lo primero era conocer las verdaderas intenciones de esa visita, pero no quería forzar nada, así que se mantuvo en silencio y en guardia, esperando a que el trajeado conejo moviera su primer peón. Mientras, el joven barba naranja analizaba la situación.
"Hace apenas un par de minutos que he oteado el claro y no he visto nada pese a su tamaño, el tipo es sigiloso y rápido. Hay que andarse con mucho ojo. Por suerte Yojimbo es el tío más rápido que conozco, solo espero que el conejito no lo sea más, si no yo solo seré un estorbo. Calma Tobías, no adelantes acontecimientos, mantente firme y confía en tus capacidades." Esos breves segundos de meditación tranquilizaron al carpintero de los Alas Negras, llevándolo a un estado de alta concentración. Fuera lo que fuera a pasar, él estaba preparado para afrontarlo, estaba junto a su capitán y juntos representaban un gran reto para quien fuera ese ser que se alzaba frente a ellos. Dio una última calada a su cigarro antes de tirarlo al suelo y apagarlo con su pie izquierdo. Aunque no se reflejara en el exterior, por dentro se dibujaba una muy leve sonrisa inspirada por la confianza recientemente adquirida tras la reflexión que acababa de esbozar y arropada por la presencia de su capitán. "Que pase lo que tenga que pasar."
La respuesta del lunarian fue firme y a la vez tensa, no había intención de pelear por parte de los piratas, aunque esa decisión no iba a tomarse de manera unilateral. Por su parte, Tobías no iba ha hacer nada que incitase al enfrentamiento, ese conejo parecía seguro de si mismo, el valor para plantarse frente a ellos debía ir respaldado de una cualidades remarcables para el combate. Aún así, no podía dejar de estar alerta, pues lo mencionado anteriormente, no solo ellos podían decidir entablar más que palabras. Estaba preparado para lo que pudiese pasar. Lo primero era conocer las verdaderas intenciones de esa visita, pero no quería forzar nada, así que se mantuvo en silencio y en guardia, esperando a que el trajeado conejo moviera su primer peón. Mientras, el joven barba naranja analizaba la situación.
"Hace apenas un par de minutos que he oteado el claro y no he visto nada pese a su tamaño, el tipo es sigiloso y rápido. Hay que andarse con mucho ojo. Por suerte Yojimbo es el tío más rápido que conozco, solo espero que el conejito no lo sea más, si no yo solo seré un estorbo. Calma Tobías, no adelantes acontecimientos, mantente firme y confía en tus capacidades." Esos breves segundos de meditación tranquilizaron al carpintero de los Alas Negras, llevándolo a un estado de alta concentración. Fuera lo que fuera a pasar, él estaba preparado para afrontarlo, estaba junto a su capitán y juntos representaban un gran reto para quien fuera ese ser que se alzaba frente a ellos. Dio una última calada a su cigarro antes de tirarlo al suelo y apagarlo con su pie izquierdo. Aunque no se reflejara en el exterior, por dentro se dibujaba una muy leve sonrisa inspirada por la confianza recientemente adquirida tras la reflexión que acababa de esbozar y arropada por la presencia de su capitán. "Que pase lo que tenga que pasar."
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![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
