24-08-2024, 01:13 PM
Día 71 del año 13, Verano - 6:04 p.m.
Grand Line - Corriente Rakusei - Cercanías a Arabasta
Grand Line - Corriente Rakusei - Cercanías a Arabasta
- ¡Q-qué desastre! ¡Q-QUÉ TRAGEDIA! ¿Q-qué este temporal? N-no puedo manejar bien el barco...- Exclamaba absolutamente atemorizado Kevin, quién estaba a manos del timón intentando llevar las riendas de su navío. Habían transcurrido varios días desde que salieron de la invernal isla de Drum y, aunque el principio de su navegación había sido apacible, desde hacía unas horas, la goleta había entrado en una tempestad que el barco no era capaz de soportar adecuadamente. Llovía a cántaros y los relámpagos se sucedían uno tras otro en un intervalo de pocos segundos. La ferocidad del huracanado viento y el bravo oleaje tampoco ayudaba a maniobrar bien al oficinista el navío. Kevin tenía que ejercer una fuerza sobrehumana para que su timón no virara en una dirección distinta a la que marcaba su Log Pose.
Por si fuera poco, uno de esos relámpagos impactó de llenó en el mástil, empezando a consumirse la madera en las llamas y partiéndolo en dos, a la par que dañaba severamente las velas del palo de mesana.- ¡R-rayos y retruécanos!- El pluriempleado observaba con terror el fuego crepitar por el mástil y la tela que, con suerte, la llovizna ayudaba a que no se extendiera más de lo debido. Su característico tic en el párpado izquierdo hacía, una vez más, acto de presencia.- ¡G-gideon! ¡S-suna! N-necesito vuestra ayuda, ¡por favor!- Gritó, fuera de sí, pero intentando hablar con el respecto que se merecía sus amigos.- Q-que alguien intente hacer amarrar como pueda el mástil para que no se caiga del todo, y q-que el otro intente a-apaciguar más el fuego, ¡p-por favor!- Ordenaba Kevin, haciendo uso de toda su fuerza para dirigir el barco a buen puerto. La bravura de esos mares, la fiereza del Grand Line, le había enseñado que, con sus conocimientos actuales y con un barco tan chico como el que poseían ahora mismo, los PirateBusters no durarían demasiado tiempo. Kevin necesitaba mejorar sus dotes como navegante y, además de eso, necesitaban conseguir el suficiente dinero como para adquirir un navío más cualificado para navegar por aquel terrorífico mar.
Además, se le pasó por la mente la idea de que alguno de que o Gideon o Suna cayeran al mar. Aunque aún no tenía muy claro si Suna era de verdad una usuaria o era una de sus muchas trolas, en caso de que lo fueran, si alguno de ellos se precipitaban al océano, ya no tendrían salvación al ser todos usuarios. El pluriempleado tragó saliva de solo imaginarse ese terrible escenario.- ¡C-cuidado de no caer al mar!...- Exclamó, asustado, habiendo sonado, esta vez, algo más borde de lo normal, presa del pánico.- ...¡P-por favor!- Reculó.
