24-08-2024, 08:07 PM
Los ataques de la gran mujer de cabello rojo seguían sucediéndose en vano, pues nada podía tocar a Ashura. Lo había visto transformado en humo varias veces. La batalla estaba decidida antes de empezar. Yo seguía observando tranquilo mientras vigilaba de reojo a los otros seres que se encontraban en aquella hermosa playa bajo el sol. Empezaba a tener mucho calor con las vendas en mi pecho. Quizá debería quitarme la gabardina. La puse sobre mi hombro enganchándola con dos de mis dedos, por si en cualquier momento me hacía falta soltarla y correr para detener a alguna de las futuras presas de mi capitán. Suspiré debido al calor, pese a que la brisa marina aliviaba un poco la sensación de ahogo. Tras unos gritos de ella y otro intento de ataque con arena de por medio que me impidió ver cual era el ataque que intentaba, vi cómo la katana del oni se había clavado en la hermosa mujer y esta se apoyaba, manchando a Ashura de rojo como el cabello de su víctima. Zarek había sido vengado con una muerte, pero dudo que el capitán se conformara con solo una muerte. Iba a masacrarlos a todos, pero ahora que serían tres contra uno sí podría intervenir. Era hora de entrar en acción. La mujer se separó de él, aun lejos nuestro y cató al suelo, con un hilo de vida que no tardaría más de un minuto en abandonarla. Yo seguía de pie, sin cambiar mi expresión seria. Miraba fríamente. Si quería ir con aquel hombre, la muerte no me podía impactar, entristecer ni amedrentar. Ese sería nuestro día a día. Muerte en todas partes, a todos lo que nos enfrentaran. Todos los que se interpusieran en nuestro camino debían caer ante nosotros, pues eso somos. El dolor, la miseria, la destrucción. La muerte en el grnd line. Ahora sí podía dirigir toda mi atención hacia los asesinos de mi ex compañero. Me giré hacia ellos y los miré solemnemente. No debía atacar aún. No hasta que mi capitán me autorizase.
Información del turno
![[Imagen: 6BbPnnH.png]](https://i.imgur.com/6BbPnnH.png)
