26-08-2024, 02:39 PM
Ante el grito de auxilio y lleno de pánico por parte del pluriempleado, Suna salió de su camarote, exclamando que iban a morir todos, comentario que, al pobre Kevin no ayudaba a calmarle los nervios. Sin embargo, no tardó en poner pies en polvorosa para ayudar a mantener con vida su navío, observando el oficinista como la rubia volvía a entrar para, en esta ocasión, salir con un cubo para ayudar a extinguir el fuego. Por otro lado, en cuánto al otro gran problema que les acaecía, que era nada más y nada menos que el mástil de la goleta a punto de estamparse contra la cubierta, fue Gideon la que se encargaría de la gran labor de evitar esa catástrofe, cogiendo una gran cuerda que tenían de repuesto de la cubierta.- G-gideo... S-suna... ¡Cu-cuento con vosotros!- Pensaba, esperanzado, mientras observaba a sus dos amigos, para terminar fijando su vista al frente.- D-dejadme a mi el timón, pro-prometo que os llevaré a buen puerto sanos y salvos...- Titubeaba mentalmente, pero agarraba con determinación las riendas del barco. No iba a dejar que las vidas de Gideon y Suna corrieran peligro por su inexperiencia como navegante.
Después de un buen rato en el que Suna corría de un lado hacia otro con su cubo lleno de agua y en el que Gideon hacía uso de todas sus fuerzas para evitar que el palo de mesana se desplomara y que volviera a su posición, el caos en la cubierta del navío parecía que se iba apaciguando poco a poco, casi al mismo tiempo que la tormenta y el embravecido mar pintaba a que se comenzaba a tranquilizar.- ¿A-al fin?- Preguntó Kevin, quién estaba abatido física y mentalmente. El hombre trajeado se dispuso a mirar hacia el cielo, observando como las nubes de tormenta iban desapareciendo, dando paso a un cielo completamente azul y despejado.- A-al fin... ¡Parece que lo hemos conseguido!- Exclamó, soltando momentáneamente el timón y dirigiéndose hacia donde estaba Gideon sentado.- ¡B-buen trabajo, Gideon y Suna! ¡S-sin vosotros estaríamos muertísimos! Q-qué tragedia habría sido, ¿no? ¡De-dejad que al llegar a la siguiente isla os invite a algo!- Felicitó el esfuerzo de sus amigos para, seguidamente, llevarse su mano derecha hacia su frente, la cuál empezaba a gotear pero, no de agua de lluvia, sino de sudor. Una vez más, miró hacia arriba, viendo esta vez - con la mano de por medio tapando gran parte de su visión - el radiante y abrasador sol que se levantaba sobre sus cabezas.- ¿O-otra vez calor? A-así no podré hacer gala de mis mejores t-trajes...- Se lamentaba el joven Fojobs mientras al horizonte se comenzaba a otear una gran silueta al fondo. Una figura que prometía ser su siguiente isla y, por consiguiente, una página más en las aventuras de los PirateBusters.
Después de un buen rato en el que Suna corría de un lado hacia otro con su cubo lleno de agua y en el que Gideon hacía uso de todas sus fuerzas para evitar que el palo de mesana se desplomara y que volviera a su posición, el caos en la cubierta del navío parecía que se iba apaciguando poco a poco, casi al mismo tiempo que la tormenta y el embravecido mar pintaba a que se comenzaba a tranquilizar.- ¿A-al fin?- Preguntó Kevin, quién estaba abatido física y mentalmente. El hombre trajeado se dispuso a mirar hacia el cielo, observando como las nubes de tormenta iban desapareciendo, dando paso a un cielo completamente azul y despejado.- A-al fin... ¡Parece que lo hemos conseguido!- Exclamó, soltando momentáneamente el timón y dirigiéndose hacia donde estaba Gideon sentado.- ¡B-buen trabajo, Gideon y Suna! ¡S-sin vosotros estaríamos muertísimos! Q-qué tragedia habría sido, ¿no? ¡De-dejad que al llegar a la siguiente isla os invite a algo!- Felicitó el esfuerzo de sus amigos para, seguidamente, llevarse su mano derecha hacia su frente, la cuál empezaba a gotear pero, no de agua de lluvia, sino de sudor. Una vez más, miró hacia arriba, viendo esta vez - con la mano de por medio tapando gran parte de su visión - el radiante y abrasador sol que se levantaba sobre sus cabezas.- ¿O-otra vez calor? A-así no podré hacer gala de mis mejores t-trajes...- Se lamentaba el joven Fojobs mientras al horizonte se comenzaba a otear una gran silueta al fondo. Una figura que prometía ser su siguiente isla y, por consiguiente, una página más en las aventuras de los PirateBusters.
