31-08-2024, 01:24 PM
Para la sorpresa del panda, Zorak decidió irse por su cuenta a dar un paseo, quizás para despejar su mente o para estar un poco consigo mismo. Parpadeó un par de veces, tratando de ni dejar que las viejas historias le atormentasen y decidió, tras las palabras de Kisuke, dejarlo estar y dejarle a su aire. Él tampoco era la madre de nadie y ellos eran tres perfectos revolucionarios. Uno sólo se bastaba para enfrentarse a un batallón. Probablemente Zorak estuviera bien en su pequeña aventura en solitario. —Está bien. A veces uno tiene que hablar consigo mismo un poco. —Dijo el panda para quitarle importancia. En cuanto a Kisuke, parecía que tenía un plan para invertir el tiempo en la isla. Su proposición no le pilló por sorpresa, pero sí que le resultó agradable. Era importante no rendirse en el arte de aprender a dominar el haki. Aceptó un cigarrillo más de su compañero y lo encendió, dedicándole unos segundos a meditar aquella idea. —Ciertamente el haki armadura es el más físico de los dos. El haki de observación requiere de una espiritualidad bastante profunda en la cual es bastante complicado sumergirse. Pero el armadura tampoco es sencillo. Si estás determinado a acometer esta ardua tarea estaré encantado de ser tu guía en el proceso. —Le dedicó una amable sonrisa a su camarada y se encaminó hacia el interior de la isla. —Quizás podamos encontrar algún remanso de paz entre toda esta flora para llevar a cabo el entrenamiento. Un río para echar un trago de vez en cuando nos vendría bien también. ¿Vamos? —Y sin realmente esperar una confirmación el panda se aventuró hacia el interior de la isla. Tanta vegetación requería un buen montón de agua, así que debía de haber o manantiales subterráneos o fuentes de agua abundantes de las que beber y cerca de las cuales establecer un pequeño campamento. Contactarían con Zorak algo después de llegar, claro. Había que mantenerse localizados en todo momento. Sobre todo en territorio desconocido.
