04-09-2024, 09:54 AM
No pude hacer otra cosa que sonreír ante las palabras de Kenzo. Era evidente que no iba a cesar en su intento de derrotar a aquel marine cegato, que no me iba a dejar ahí mientras él escapaba a un lugar seguro, pero yo tenía que intentar que los días de aquel crío no acabasen dentro de una mugrienta cárcel llena de varoniles presos, de cuerpos surcados por cicatrices, rostros taciturnos y modales ralos… -Diablos, no suena tan mal- no pude evitar pensar mientras que el marine, tras esquivar a Kenzo, comenzó a hablar, balbuceando algo a lo que no presté atención. Parecía ensimismado, como si algo en la distancia hubiese llamado su atención.
- Es que hablas tanto marichocho, con palabras tan raras…que me pierdes-dije, contemplando la misma luna que el mink, brillante y plateada, coronando el cielo nocturno de la ciudad arcoíris. Durante nuestro encuentro la plaza se había mantenido solitaria, incluso aquella okama, la camarera del bar cercano a nosotros, proseguía su sueño abrazada, en equilibrio precario, a su escoba. Tras lo que parecía un poema, el marine decidió marcharse y dejarnos allí, escabulléndose por uno de los estrechos callejones de la ciudad. Segundos más tardes, mientras me incorporaba del suelo y me alzaba tambaleante, vi como una estela de luz y humo se alzaba hasta el cielo, colapsando en una huella de perro luminosa que resquebrajo el cielo de cristal nocturno. Abrazado a la gran herida sangrante que me había propiciado en último lugar, le dediqué una mirada a Kenzo, que se encontraba a pocos pasos de mí, levemente herido pero entero. Una enorme sensación de paz me embriagó, puesto que, independientemente de lo que me hubiese ocurrido a mí, el maldito crio saltarín seguía vivo y libre, al menos por el momento-. No venía solo… y si se ha ido de esa forma, quienes han caído han sido compañeros suyos.
No podía estar seguro de la integridad de la banda. Estaba claro que la marina nos había localizado en la isla de Momoiro y querido capturarnos para llevarnos a la justicia, pero Yojimbo y los demás eran huesos demasiado duros de roer, por lo que no me extrañaba que hubiesen acabado con la vida de alguno de esos "zodiaculo".- Aún así estoy intranquilo -dije en un suspiro, sentándome en una de las sillas de la solitaria terraza próxima a nosotros, quejándome de la profunda herida-. Déjame reposar unos segundos y marchémonos de aquí, puede que no sea la última visita de la noche. Tenemos que encontrarnos con el resto de la banda, y Triana tiene que curarme esta herida. Hay que agradecer que ese perro ciego no ha tocado mi hermoso rostro, el capitán estará contento.
Resumen
Daño
Personaje
![[Imagen: rvCfBMF.png]](https://imgur.com/rvCfBMF.png)
