06-09-2024, 01:03 PM
Para un momento de paz y tranquilidad en el barco lo mejor era la zona elevada de la popa del barco, lo suficientemente alejada del posible barullo que pudiera haber en la cubierta pero no completamente aislada de sus compañeros, por si estos necesitaban algo. En una improvisada tumbona la mujer yacía recostada, aprovechando la luz de la mañana para broncear su piel, cubriendo sus ojos con unas gafas de sol cuya montura combinaba con el color de su cabellera y protegía su vista con unos cristales oscuros, su cuerpo estaba cubierto por ropa de baño morado y negro, el top del bikini tenía un diseño cruzado en la parte delantera, con finas tira de tela que lo mantenían sujeto, el estampado ofrecía en el pecho izquierdo lo que simulaba ser una lluvia de estrellas blancas con destellos purpuras sobre un fondo negro, mientras que al hacer el cruce la otra mitad del top se volvía de un tono morado más homogéneo; por otro lado la parte inferior era algo más simple, estando dividida en tres franjas, la principal y más grande cubría era de un color negro plano, por encima de ella una franja mucho más pequeña del mismo morado que el top y encima de esta una aún más pequeña con el estampado estrellado de la parte izquierda del top. Llamó mi atención el movimiento que detecté con la visión periférica mientras me centraba solamente en disfrutar del Sol, una joven de pelo blanco saltaba por la playa de forma muy despreocupada e iba seguida por otro joven, uno con alas, debía ser uno de esos que había en aquella isla del cielo.
Me incorporé mientras retiraba las gafas de sol de mi cara para ver con mayor claridad a los dos transeúntes, ella vestía un uniforme de un tono rojo apagado, mientras que él otro vestía de forma mucho más informal lo que parecía una bata larga y azul marina. Me terminé de levantar, y me calcé con unas sandalias que utilizaba cuando no planeaba dejar el barco, tomé el rifle que había dejado reposando a mi lado y, dejando la comodidad de la tumbona atrás, bajé a cubierta para buscar con la mirada a Viktor y acercarme a él para contarle lo que había visto. — Viktor. — con un pequeño salto me terminé de acercar a él, llamándolo primero para no asustarlo. — ¿Tienes un momento? — Cuando ya estuve más cerca de él comencé a rodearlo para poder hablar cara a cara con él sin que tuviera que dejar lo que estuviera haciendo. — He visto a gente en la playa, no parecen una amenaza, pero igual deberíamos comprobarlo. — Honestamente me fiaba de mi intuición, pero mi compañero había demostrado también ser de fiar, y contrastar mi opinión con la suya me pareció lo más inteligente en ese momento.
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