[Presente Absoluto- Social] Curiosa Coincidencia
#7
Y otro día más.
Durante nuestra estancia en la isla había podido memorizar cada palmo del barco, cuantas veces se mecía de media con el oleaje y hasta cuantos pájaros migraban en cada dirección. Los días eran tediosos y largos pero, por otra parte, productivos. Había logrado perfeccionar habilidades de forja que serían de amplia utilidad al grupo en caso de querer fabricar armamento de gran calidad y eso merecía la pena. Sin embargo, hoy era día de descanso y me encontraba en cubierta. Desprovisto de mi clásico abrigo azul y solamente ataviado con el chaleco, pantalones y botas, leía apoyado con los antebrazos en la baranda de cubierta. Shimei Kaeru reposaba en su estante en mi camarote y solo llevaba el Santoral anudado en mi cinturón. Había conseguido encontrar en la lectura un refugio mucho más profundo que lo habitual y, poco a poco, había generado un pequeño castillo mental para evadirme de las horas muertas mientras mis compañeros estaban ocupados.

Mientras el jefe invertía sus días en revisar el barco y en programar las compras que deberíamos hacer una vez pudiéramos partir, Chloe solía pasar los días cocinando o tomando el sol, viviendo como una reina en los brazos de dos guerreros que por ahora la protegían. Aunque ella no sabía que la había visto practicar con ese rifle nuevo que había conseguido en alguna expedición en la isla. Eso me agradaba y retornaba en ella mis confianzas para que el triunvirato de Magna fuera una punta de lanza formada por tres vértices: Sohem a la cabeza con su poder arrasador, yo a su diestra interceptando cualquier ataque y Chloe cubriendo nuestras espaldas desde la distancia con una puntería infalible. No obstante, este planteamiento dejaba un problema claro: no teníamos apoyos más allá. Si los tres entrábamos en combate, no había nadie que diera soporte a nuestras acciones. Necesitábamos que nuevos reclutas con nuevas habilidades entraran al gremio. Sin embargo, ¿era eso posible en una roca muerta como esta? Pues, Chloe parece que trajo la respuesta a mis dudas. La tiradora se acercó a mí mientras leía reclamando mi atención y llamándome por mi nombre. — ¿Huh? — gesticulé sin mover la mirada de mi libro, esperando terminar la última línea de la página mientras elevaba el índice de la diestra en dirección a Chloe, solicitando que esperase un segundo. Sin embargo, esta continuó diciendo que había avistado personas, cosa que me sorprendió después de tanto tiempo en la isla. Acto seguido cerré el libro haciendo pinza con los dedos y lo introduje en mi bolsillo trasero para girarme hacia la dirección que Chloe mencionaba. Caminé junto a ella hasta la baranda de cubierta más cercana a nuestros improvisados visitantes que parecían estar mucho más cerca de lo que esperaba y tras esto, expandí mi visión mucho más allá.

Utilizando la percepción aumentada del Haki de la visión, expandí mis sentidos hasta alcanzarlos para entender, aunque fuera de manera vaga, sus intenciones acercándose. Parecían más almas perdidas que atacantes, por lo que era posible que mi compañera estuviera en lo cierto. En ese momento se me iluminó la mirada y pensé que podría ser la oportunidad perfecta de conocer a dos reclutas que necesitaran de nosotros y que pudieran ser lo suficientemente útiles como para que el jefe no los deshaga con un Heat Beat. Era buena idea conocerlos. — “Aquel que desea, pero no actúa…” — dije mientras observaba como llegaban cerca de la costa donde nuestro barco estaba. — Sígueme, veamos quienes son. — mientras apoyaba diestra en la baranda y me impulsaba para saltarla y aterrizar en tierra firme con la zurda sobre el santoral para evitar que se aflojara su nudo. Los extraños estaban a pocos metros y no tardamos demasiado en alcanzarlos. Parecían cansados, se notaba que llevaban largo rato andando. Se trataba de dos individuos. Una mujer de aproximadamente mi estatura, de pelo rubio, blanquecino y ojos celestes, y el otro, un varón, birkaniano si no estaba equivocado por sus alas, más alto aún que nosotros, muy flacucho y escuálido, con el pelo negro. Ambos parecían bastante perdidos.

— ¿Qué hay? — dije saludando a la pareja mientras me acercaba hasta detenerme a dos metros de ellos — ¿Una mala noche de fiesta? — dije con cierta ironía mientras esbozaba una sonrisa burlona y los miraba de arriba a abajo. Habría que ver quiénes eran y si estaban dispuestos a coger el que quizá fuera el mejor “tren” que pasaría por su andén. Si es que merecían la pena.


Toda la info


Mensajes en este tema
RE: [Presente Absoluto- Social] Curiosa Coincidencia - por Viktor - 06-09-2024, 02:04 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 2 invitado(s)