"... Y yo te iba a patear, pero Akuma se giró y me golpeó justo aquí-Gin!" Le dije a Ken, el oso parlanchín. Era un tipo agradable, aparte que era muy chistoso de ver. Así todo peludo y con gabardina " Luego me disparaste esos rayos y me quedé así aaaah!" dije mientras posaba como una estatua. "Rahahahahaha!"
Terminé de comer. Había algo con los jabalíes en esta isla que no sé, pero sabían delicioso. Arrojé el hueso al fuego y le hice señas a Ken para que me siguiera "Vamos muchacho. Hora de irnos-Gin Los demás esperan" Ese oso era gracioso y muy curioso, pero lo más interesante es que me recordaba mucho a Goopaw. Mientras caminaba, froté con mi pulgar y mi índice el colmillo que llevaba conmigo.
No tenía que cargar nada. Por suerte todas mis cosas estaban en la Rémora. Silbé y Knox vino volando a mi hombro Me gustaba que me hiciera compañía. Mientras Kenny saltaba a la cubierta del barco, miré a Eaa y me acerqué a ella y Akuma. Aún era raro verla así, pero tenía que confesar que el rojo le quedaba muy bien. "Capitana, les diré las reglas a los demás-Gin. No queremos desastres en casa, verdad?" Dije a la pelirroja, mientras le sonreía y le daba una palmada en el hombro. "Demonio?" Dije a Akuma, mientras le saludé con un gesto de mi cabeza y mi mano derecha con mis dedos índice y medio desde la sien. Aquel tipo podría ser el más fuerte de nosotros, y eso me hacía respetarle. Era alguien de quien podría aprender para ser el tipo de hombre que deseaba, pero Eaa siempre sería mi capitana. Cuando le expliqué los motivos, pareció entenderlo, así que comprendía que el respeto a los demás integrantes del grupo no era menor. El respeto que tenía por todos, se lo habían ganado. Sin embargo el cariño que tenía hacia Eaa era diferente. Con el tiempo veríamos quiénes serían dignos de ese honor.
—¡Pues deja de andar coqueteando con la polla gigante y baja aquí a subir estas cajas! —le grité a Ashura—. !¿Acaso ves que tengo piernas para subir!? Daruma le respondió a Akuma. Me reí y volteando a ver a Akuma y Eaa, solté un pequeño "Rahahaha. Al demonio le gustan las pollas. Buena esa, amigo". Luego caminé hacia él y con una expresión más seria comencé a hablarle.
-Escucha, Daruma. No cualquiera se habría arriesgado como tú lo hiciste por proteger a Eaa. Entiendo que tendrías tus intereses-Gin, y lo respeto. Pero te agradezco haber salvado a mi capitana. Eres un guerrero honorable-Gin y nada me honraría más que el poder devolverte ese gesto algún día. Miré a los ojos a aquel tritón, que era frío y leal a partes iguales, mientras le extendí mi mano derecha y estreché la suya -Cuentas con un hermano en la superficie a partir de este día. Acto seguido, tomé las cajas que el tritón llevaba a cuestas y las puse sobre mis hombros.
Luego subí de un salto a la Rémora -Sí que se siente como llegar a casa- Pensé admirando el sitio. Dejé las cajas en el suelo del barco y me giré hacia la costa donde estaban todos, encepto Kenny, entrechoqué mis puños y les dije. -Muy bien. Sé que ya Eaa se los dijo, pero les repito las reglas de la Rémora. Escuchen bien, porque no me gusta andar repitiendo ni gritando-Gin
Primera: Mandarina es sagrado. Punto. Él manda.
Segundo: No se entra a la bodega mientras Eaa cocina. Y se llama antes de entrar si hay alguien durmiendo.
Tercero: Ni se les ocurra tocar el espejo de la habitación. Como le pase algo, pueden despedirse de sus cuellos.
Y Cuarto - Miré a Eaa. Sabía que aquella regla era la base que mantendría a este barco y a este grupo unido- la última, nada de peleas en la Rémora. No se pelea en casa, así de sencillo.
Dicho esto, giré a ver a Kenny, quien se hallaba a mi lado en la cubierta, y le saludé sonriendo. Luego subí al nido del mástil principal, donde estaba mi pequeña tienda de vigia, junto a Knox.
Terminé de comer. Había algo con los jabalíes en esta isla que no sé, pero sabían delicioso. Arrojé el hueso al fuego y le hice señas a Ken para que me siguiera "Vamos muchacho. Hora de irnos-Gin Los demás esperan" Ese oso era gracioso y muy curioso, pero lo más interesante es que me recordaba mucho a Goopaw. Mientras caminaba, froté con mi pulgar y mi índice el colmillo que llevaba conmigo.
No tenía que cargar nada. Por suerte todas mis cosas estaban en la Rémora. Silbé y Knox vino volando a mi hombro Me gustaba que me hiciera compañía. Mientras Kenny saltaba a la cubierta del barco, miré a Eaa y me acerqué a ella y Akuma. Aún era raro verla así, pero tenía que confesar que el rojo le quedaba muy bien. "Capitana, les diré las reglas a los demás-Gin. No queremos desastres en casa, verdad?" Dije a la pelirroja, mientras le sonreía y le daba una palmada en el hombro. "Demonio?" Dije a Akuma, mientras le saludé con un gesto de mi cabeza y mi mano derecha con mis dedos índice y medio desde la sien. Aquel tipo podría ser el más fuerte de nosotros, y eso me hacía respetarle. Era alguien de quien podría aprender para ser el tipo de hombre que deseaba, pero Eaa siempre sería mi capitana. Cuando le expliqué los motivos, pareció entenderlo, así que comprendía que el respeto a los demás integrantes del grupo no era menor. El respeto que tenía por todos, se lo habían ganado. Sin embargo el cariño que tenía hacia Eaa era diferente. Con el tiempo veríamos quiénes serían dignos de ese honor.
—¡Pues deja de andar coqueteando con la polla gigante y baja aquí a subir estas cajas! —le grité a Ashura—. !¿Acaso ves que tengo piernas para subir!? Daruma le respondió a Akuma. Me reí y volteando a ver a Akuma y Eaa, solté un pequeño "Rahahaha. Al demonio le gustan las pollas. Buena esa, amigo". Luego caminé hacia él y con una expresión más seria comencé a hablarle.
-Escucha, Daruma. No cualquiera se habría arriesgado como tú lo hiciste por proteger a Eaa. Entiendo que tendrías tus intereses-Gin, y lo respeto. Pero te agradezco haber salvado a mi capitana. Eres un guerrero honorable-Gin y nada me honraría más que el poder devolverte ese gesto algún día. Miré a los ojos a aquel tritón, que era frío y leal a partes iguales, mientras le extendí mi mano derecha y estreché la suya -Cuentas con un hermano en la superficie a partir de este día. Acto seguido, tomé las cajas que el tritón llevaba a cuestas y las puse sobre mis hombros.
Luego subí de un salto a la Rémora -Sí que se siente como llegar a casa- Pensé admirando el sitio. Dejé las cajas en el suelo del barco y me giré hacia la costa donde estaban todos, encepto Kenny, entrechoqué mis puños y les dije. -Muy bien. Sé que ya Eaa se los dijo, pero les repito las reglas de la Rémora. Escuchen bien, porque no me gusta andar repitiendo ni gritando-Gin
Primera: Mandarina es sagrado. Punto. Él manda.
Segundo: No se entra a la bodega mientras Eaa cocina. Y se llama antes de entrar si hay alguien durmiendo.
Tercero: Ni se les ocurra tocar el espejo de la habitación. Como le pase algo, pueden despedirse de sus cuellos.
Y Cuarto - Miré a Eaa. Sabía que aquella regla era la base que mantendría a este barco y a este grupo unido- la última, nada de peleas en la Rémora. No se pelea en casa, así de sencillo.
Dicho esto, giré a ver a Kenny, quien se hallaba a mi lado en la cubierta, y le saludé sonriendo. Luego subí al nido del mástil principal, donde estaba mi pequeña tienda de vigia, junto a Knox.
Resumen
Aclaración
Inventario
Karmas Positivos
Karmas Negativos
![[Imagen: GGT7d9e.png]](https://i.imgur.com/GGT7d9e.png)
