13-09-2024, 06:28 PM
Escuchaba las palabras del joven Mink a la vez que guardaba todos mis utensilios en mi mochila, la cual estaba sobre mi regazo. El skate había quedado perfecto, estaba aprendiendo cosas sobre una raza que nunca había visto y estaba teniendo una charla agradable con una muchacha. Dejé la mochila a los pies del taburete, contra la barra, y apoyé mi skate al lado de ella. Bebí lo que quedaba del zumo al que me habían invitado y, cuando iba a responder a Oxxy, el sonido de la puerta siendo abierta de forma violenta y, las palabras de una persona que parecía un completo cretino me hizo mirar al techo y suspirar agotado
— Qué gran honor para mí el haber recibido la visita de el rey y dueño de esta isla, aunque me ha dejado un poco frío ver a un tipo taaaan duro dedicarse a amenazar a adolescentes — de nuevo mis palabras iban acompañadas de mi clásica ironía — parece que es imposible tomarse un zumito tranquilo, ni un ratito aunque sea kakahaha
— Otra vez... qué pereza de gente, parece que uno no puede tener una velada tranquila
Giré sobre mí mismo sentado en el taburete de la barra, para observar qué estaba ocurriendo. Me peiné el pelo hacia atrás con mis dedos de la mano derecha mientras observaba la reacción de Zorak, algo parecía que le preocupaba y que la cosa no estaba yendo bien. La persona que acababa de entrar no parecía tener el mismo aura que los dos pringados anteriores que intentaron meterse con el Mink, a este hombre se le veía que tenía más calle, que era más rudo y más peligroso... o quizás simplemente era todo una pura fachada e intentaba aparentar ser más de lo que realmente era. Qué sé yo.
Ver a Powder volar por encima de la barra, acabando a mi lado y encarándose con ese fantasma hizo que se me dibujase una sonrisa de medio lado bastante confiada. La chica tenía carácter y no se dejaba pisotear, lo cual me gustaba. Parecía que la cosa esa noche podría complicarse, tener una pelea era una idea que me daba bastante pereza pero si había que actuar, se actuaba. Escuché atentamente de lo que hablaban... territorios, presas... definitivamente otro flipado venido a más creyéndose el jefe del cotarro
Al ver cómo levantaba la mano para agredir a Powder, me alerté y actué con memoria muscular: clavé rápidamente mi pie izquierdo en el suelo y lo roté cuarenta y cinco grados en contra del sentido de las agujas del reloj. El plan era sencillo, si algo pasaba simplemente tenía que soltar mi pie derecho con un golpe seco y elástico, como si fuese un látigo, contra la mandíbula de ese individuo. Un movimiento elegante y potente, acompañado de la rotación completa de mi pie izquierdo y mi cadera que lo mandaría a la habitación de los sueños. Teníamos una altura similar así que no me sentía intimidado, precisamente. No hizo falta actuar, Powder mencionó algo de unas líneas y ese hombre se echó atrás, no sin antes insultar a la muchacha y dedicar un insulto racista a Zorak. Ya iba entendiendo cosas.
— Qué gran honor para mí el haber recibido la visita de el rey y dueño de esta isla, aunque me ha dejado un poco frío ver a un tipo taaaan duro dedicarse a amenazar a adolescentes — de nuevo mis palabras iban acompañadas de mi clásica ironía — parece que es imposible tomarse un zumito tranquilo, ni un ratito aunque sea kakahaha
