[personajeinvalido=1266]
Sasha frunció el ceño con los ojos todavía cerrados, notaba un malestar por todo el cuerpo y su colchón estaba raro ¿Le habría hecho alguna jugarreta Garnet o el niñato? La semioni se movió ligeramente intentando buscar comodidad, pero unos pequeños montículos le seguían molestando por lo que tocó el suelo notando arena ¿estaría en la playa echándose una siesta? No entendía que hacía dormida ahí. La rubia escuchó la voz de Triana preguntando si las dos estaban bien y eso hizo que la adolescente abriera los ojos de golpe y se incorporase hasta sentarse en la rosada arena mirando al suelo con los parpados bien abiertos y las pupilas contraídas. El mono en pijama. Había aparecido un mono en pijama que las había atacado cuando ellas querían entrenar y la había dejado inconsciente sin poder hacer nada al respecto. Las palabras de la mujer con cicatrices llamaron la atención de Sasha y se giró rápido para verla sin esperar encontrarse a Jolyne con una herida que estaba siendo curada por Triana. La semioni se llevó las manos a su abdomen de forma ágil, le había hecho dos agujeros que sangraban, lo recordaba. Al bajar la mirada vio dos agujeros en su camiseta blanca con sangre alrededor de ellos, cuando levantó la camiseta parecía que habían parado de sangrar y suspiró de alivio al ver que estaba bien, dejando caer la nívea prenda. Parecía que solo se había dañado su orgullo.
La rubia volvió a escuchar la voz de Triana, que hablara tanto la hacía suponer que estaba bien, o eso quería creer. No pudo evitar apretar los puños mientras chasqueaba la lengua sin éxito cuando dijo que tenía que ser fuerte como Sasha ¿cómo iba a ser fuerte si había sido derrotada por un mono en pijama? El único punto que se podía llevar era por romperle el traje raro que llevaba pero poco más aparte de eso. Había recibido daños increíblemente fuertes, pero había acabado cayendo. La adolescente frunció el ceño, el mono también había recibido mucho daño, ella misma sabía lo que podía pegar y había visto como Triana atacaba ¿cómo había aguantado tanto? Se llevó la mano al abdomen donde estaban ambos agujeros, ella también había aguantado mucho, pero no lo suficiente y él había hecho algo raro. Cuando la semioni vio que Jolyne había sido tratada se puso de pie - sacudiendo la arena de su cuerpo en el proceso - junto a ambas mujeres, le daba rabia que les hubieran estropeado el buen rato que habrían pasado juntas.
Sasha caminó en silencio hacia el barco a escasos dos metros de ambas mujeres, tenía mucho que pensar, pero aprovechó el camino para comprobar que seguía llevando consigo sus queridas gafas negras, no las quería perder por nada del mundo. La irritable voz del bebé de la tripulación hizo que la semioni inflara los mofletes molesta, lo último que quería era que ese niñato le dijera algo. Pero ante las palabras de la vice capitana levantó la vista viendo como tanto él como Aspros estaban para el arrastre, parecía que no habían sido las únicas en problemas, entonces se dio cuenta de que si hubiera alguien en el barco ya habría salido ante la voz de pito del niño. — ¿Dónde están Garnet y Tobías? Deberían estar aquí ¿Y si a ellos también les han atacado? — el miedo se apoderó de ella por un momento, necesitaba verles y saber que estaban bien. — ¡Voy a buscarles! Seguro que esto ha sido culpa de… — pronunció con rabia mientras daba un paso hacia atrás, no podía ser casualidad. Sasha paró en seco cuando Triana volvió a tomar la palabra, quería ir a por sus compañeros, pero si ella se marchaba no podrían poner rumbo a la siguiente isla lo antes posible. — Puto mono de mierda en pijama — dijo refunfuñando mientras se dirigía al Frog Guild sin mirar a nadie, no estaba de humor y solo quería ver que dos de las personas más importantes de su vida estaban a salvo.
La semioni subió de un salto al barco, definitivamente no había rastro de sus compañeros, estaba sola en el navío y eso no le gustaba nada, quería ver al músico y al vaquero de inmediato. Tampoco estaba Yojimbo y no pudo evitar tener un escalofrío mientras desplegaba las velas, no quería perder a otro capitán, le caía bien el lunarian. Sasha se asomó por la barandilla de babor para ver a Triana. — ¡Ya está listo el Frog Guild! — dijo de forma seria y sin ánimos. Solo faltaba subir el ancla y que ella se pusiera al timón, así que se sentó y apoyó los brazos estirados en la barandilla, dejando descansar su cabeza sobre ellos. La rubia suspiró con pesadez escondiendo su cara, no le gustaba este sentimiento, quería irse de allí. Volvió a mirar al frente esperando por alguno de los tres miembros de los Alas Negras que quedaban. — Putos marines de mierda — insultó en voz baja la joven, odiaba esperar y no podía con la incertidumbre.
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