Reagrupación en la noche [Presente Absoluto]
#4
[personajeinvalido=1277]

Descendí de los cielos con el objetivo de comprobar que aquel desgraciado estaba definitivamente muerto Su cuerpo yacía en una pose rígida, todavía defendiendo, aún en la muerte. Sentía una ira incontrolable, listo para destrozar su defensa con un último golpe... pero un aura sombría interrumpió mi venganza. Ante mí apareció un perro, imponente, con su mano rozando la empuñadura de su espada. Sus ojos eran un abismo de advertencia, y su silencio me hizo contener la furia.

Dejó claro que estábamos heridos y nos dio su palabra de que no venía a luchar, solo a recuperar el cuerpo de su amigo caído. -Así que definitivamente está muerto… -pensé mientras escuchaba atentamente sus palabras. El perro recogió el cadáver con un respeto que no había esperado, antes de soltar una última revelación que se clavó en mí como el dedo de aquel conejo sobre mi pecho: Aspros y otro "joven lleno de vida" seguían respirando. ¿Había sido toda nuestra banda emboscada? No podía perder más tiempo. En cuanto aquel misterioso tipejo cruzó el linde del bosque comencé a moverme todo lo rápido que podía. Miré hacia Tobias y comencé a dirigirme hacia él, pero algo interrumpió mi avance. Delante de mí, sobre el suelo rosado y sangriento, apareció una pequeña fruta de un color vibrante, tan rosa como todo en esta maldita isla. Parecía hecha de pétalos, frágil, pero a la vez... irresistible. Sin saber por qué, me sentí atraído hacia ella. Me agaché, y con las manos aun ardiendo de la pelea, tomé el fruto. Tan pronto lo toqué, comenzó a caramelizarse, eso me hizo pensar que el destino de este fruto se encontraba junto a mi fuego. Sin pensarlo, lo llevé a mi boca y lo tragué de un solo bocado, sin siquiera detenerme a masticar. ¿Por qué lo hice? No lo sabía. Solo lo sentí, como si fuera parte de un destino que se entrelazaba con mi alma. Y lo peor es que ni siquiera estaba buena. Pero no había tiempo para reflexionar. Mi cuerpo estaba agotado, casi al borde del colapso, y sabía que no podría enfrentar al espadachín si regresaba. A pesar de mi agotamiento, entendí su dolor. Él, como yo en el pasado, solo quería honrar a su compañero caído.

Me tambaleaba y pese a estar a punto de caer inconsciente recogí a Tobias del suelo para, inmediatamente después, emprender el vuelo en dirección a la playa, debíamos irnos de este lugar de manera inmediata. Volaba a toda la velocidad que me era posible, pero aún así me notaba torpe y no estaba al 100%. Mis aleteos eran lentos en comparación a lo que era capaz de hacer y me encontraba incapaz de mantener la concentración. Tobías, al que cargaba sobre mi hombro, seguramente ya estaría inconsciente, pero al menos no se estaba desangrando. Aquí el que no se consuela es porque no quiere...

Continuaba mi camino hacia la playa cuando de repente una ola de energía, parecida a la que había manifestado en mi combate contra el conejo, me sacudió. Abrí los ojos, sorprendido, y fruncí el ceño cuando entendí lo que estaba pasando. Descendí a toda velocidad hacia el bosque, atravesando las hojas de los árboles y ahí estaba.

Garnet se encontraba de pie, con los ojos completamente en blanco, parecía inconsciente. Dejé a Tobías en el suelo y con el puño en el corazón me acerqué hacia el músico con la esperanza de que aún estuviera con vida. Sólo sabía comprobar que estuviera con vida de una manera, y era poner mi mano debajo de su nariz, si tiraba aire estaba vivo, si no… No perdí más tiempo y me apresuré para comprobar que, efectivamente, seguía con vida. Respiré tranquilo, pero entonces me fijé en sus heridas, sangraba muchísimo. Por lo visto él también había tenido un enfrentamiento feroz, pero por suerte se encontraba con vida. Haciendo un esfuerzo final prendí de nuevo mis extremidades y cautericé cada corte, cada grieta en su carne, y aunque las llamas dolían, aseguraban que no se desangrara. Apagué las llamas que cubrían mis brazos y piernas y, justo antes de cargarlo sobre mis hombros vi otra fruta de forma extraña. En este bosque crecían frutos tremendamente curiosos y variopintos. Agarré aquella extraña fruta y la guarde en un bolsillo de Garnet, sería injusto que me comiera otra fruta de esas.

Tras eso cargué a Garnet en mi hombro izquierdo y a Tobias en el derecho y volé de nuevo hacia la playa. Pasaron los minutos y en cuanto pisé la arena perdí la consciencia. Mi cuerpo se movía impulsado por el instinto de supervivencia, como un autómata, me acerqué caminando hacia donde estaban los barcos y subí al “Frog Guild” dejando los cuerpos de los dos nakamas que portaba sobre mis hombros. Tras eso, de un salto, pasé al “Tango de la Sultana” y mirando hacia el horizonte perdí completamente la movilidad, quedándome de pie, clavado con un mástil en la cubierta y sin mediar palabra, ya que hacía un tiempo que ya estaba inconsciente pero mi cuerpo no daba más de sí, debía descansar.



Información
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 193 - 200 = -7
Energia: 465 - 218 = 247
Espiritu: 501 + 23 = 524


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RE: Reagrupación en la noche [Presente Absoluto] - por Yojimbo - 16-09-2024, 11:50 AM

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