09-10-2024, 03:35 PM
(Última modificación: 09-10-2024, 03:40 PM por Tobias Murray.)
Un toque en el hombro izquierdo alertó a Tobías de la presencia de Garnet, realmente lo sobresaltó, pero se mantuvo inmóvil, como si no fuera con él la cosa. - Vaya susto, 'jo puta. - No estaba acostumbrado a que nadie apareciera a su lado sin haberlo escuchado a distancia, eso o había estado más ensimismado de lo que hubiera querido. Los Alas Negras eran una tripulación bastante ruidosa en general, la calma sólo aparecía en una franja horaria bastante reducida, entre las cinco y las nueve de la mañana. Como era una tripulación bastante variopinta siempre había alguien armando jaleo desde el amanecer hasta altas horas de la madrugada. No le molestaba demasiado, al carpintero también le gustaba la jarana, pero no le importaría tener un taller en condiciones donde poder trabajar sin interrupciones, con tamaño suficiente para meter todas las herramientas que iba consiguiendo y poder hacerle un hueco a su pupilo. La familia que se había formado, hacía no tanto, llenaba el espíritu del vaquero. Por mucho que la liaran e incordiaran, no podía imaginar el viaje sin ellos.
Garnet le recriminó haber preparado el desayuno, pues la cocina era su territorio. Tobías sabía que las palabras del pelirrojo, aun siendo socarronas, realmente querían decir que su condición actual no era la idónea para esas tareas, y le agradecía la preocupación. - Jish jish jish. Lo se, lo se, capullo. Es que hacer cosas me ayuda a mantener activo el cerebro, si no encuentro las necesidades jamás se me ocurrirán las soluciones. La inspiración está en todas partes. Como artista, tienes que saber de lo que hablo, jish jish jish. Por mucho dolor que haya, la vida es un regalo donde lo bueno, por escaso que sea, siempre supera a lo malo. - De hecho, la imperiosa necesidad de volver a tener dos manos, era la causante de ese pedazo de diseño de brazo que se hallaba sobre el escritorio del joven barba naranja. El músico era el miembro de la tripulación que más debía comprender al carpintero en esos momentos. Un instrumento es una extremidad más del cuerpo de un artista, y él acababa de perder el suyo.
- Pues si, aquí estoy con mis ideas, pero necesito material para lo que tengo en mente. Me voy a hacer un brazo nuevo. - Tobías se giró a su hermano y acarició su hombro derecho con la zurda antes de recolocarse el sombrero tras el soplo de una traviesa brisa. Volvió a mirar al frente, buscando esos bultos, los cuales cada vez estaban más cerca y no sólo eso, habían seguido apareciendo más en el horizonte. En los primeros divisados, el carpintero alcanzaba a ver que eran un par de arcones de madera con forma de prisma rectangular, flotando sobre las calmadas aguas. - Puede que eso nos venga bien. - Una sonrisa se dibujó fugazmente en el rostro del vaquero. Con suerte habría más que madera en esos arcones, la presencia de clavos armando la madera ya alegraba al pirata, todo iba a ser bienvenido. -¡Estamos de suerte! No es nada fácil encontrar algo así en el mar, y menos en la cantidad que se aprecia. ¿Tu necesitas algo, Garnet? - Sabía perfectamente la respuesta, su intención era aclarar más bien los aspectos estéticos. Ya tenía algún diseño, pero esperaba que la idea de adquirir un instrumento nuevo, provocara excitación sobre el músico y describiera, sin tener que pedírselo, con detalle, como lo imaginaba e incluso llegara a puntear un solo sobre el aire tarareándolo en falsete.
Garnet le recriminó haber preparado el desayuno, pues la cocina era su territorio. Tobías sabía que las palabras del pelirrojo, aun siendo socarronas, realmente querían decir que su condición actual no era la idónea para esas tareas, y le agradecía la preocupación. - Jish jish jish. Lo se, lo se, capullo. Es que hacer cosas me ayuda a mantener activo el cerebro, si no encuentro las necesidades jamás se me ocurrirán las soluciones. La inspiración está en todas partes. Como artista, tienes que saber de lo que hablo, jish jish jish. Por mucho dolor que haya, la vida es un regalo donde lo bueno, por escaso que sea, siempre supera a lo malo. - De hecho, la imperiosa necesidad de volver a tener dos manos, era la causante de ese pedazo de diseño de brazo que se hallaba sobre el escritorio del joven barba naranja. El músico era el miembro de la tripulación que más debía comprender al carpintero en esos momentos. Un instrumento es una extremidad más del cuerpo de un artista, y él acababa de perder el suyo.
- Pues si, aquí estoy con mis ideas, pero necesito material para lo que tengo en mente. Me voy a hacer un brazo nuevo. - Tobías se giró a su hermano y acarició su hombro derecho con la zurda antes de recolocarse el sombrero tras el soplo de una traviesa brisa. Volvió a mirar al frente, buscando esos bultos, los cuales cada vez estaban más cerca y no sólo eso, habían seguido apareciendo más en el horizonte. En los primeros divisados, el carpintero alcanzaba a ver que eran un par de arcones de madera con forma de prisma rectangular, flotando sobre las calmadas aguas. - Puede que eso nos venga bien. - Una sonrisa se dibujó fugazmente en el rostro del vaquero. Con suerte habría más que madera en esos arcones, la presencia de clavos armando la madera ya alegraba al pirata, todo iba a ser bienvenido. -¡Estamos de suerte! No es nada fácil encontrar algo así en el mar, y menos en la cantidad que se aprecia. ¿Tu necesitas algo, Garnet? - Sabía perfectamente la respuesta, su intención era aclarar más bien los aspectos estéticos. Ya tenía algún diseño, pero esperaba que la idea de adquirir un instrumento nuevo, provocara excitación sobre el músico y describiera, sin tener que pedírselo, con detalle, como lo imaginaba e incluso llegara a puntear un solo sobre el aire tarareándolo en falsete.
![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
