19-10-2024, 06:49 PM
Definitivamente la aparición de ese matón de tres al cuarto consiguió arruinar el ambiente del local, ahora parecía que la escena era sobre un drama familiar. No podía aportar mucho ya que hablaban sobre temas económicos y mencionando a gente que desconocía, pero lo más clave era que yo fui hijo único así que no tenía experiencia a la hora de resolver disputas fraternales. El asunto me daba bastante igual porque la película no iba conmigo pero sí que me molestaba un poco que se hubiese cortado el rollo, estaba bastante tranquilo teniendo una agradable conversación con una muchacha y todo se fue al garete.
A la vez que los hermanos hablaban de sus cosas, el mink se dirigió hacia mí. No sabía qué conocimientos tenía sobre la isla, su sociedad o por qué lugares se podría mover pero quizás podría tener información valiosa. La información es poder. — ¡Kakahaha! Por supuesto que ese tipo no es el rey de la isla, simplemente será un pandillero venido arriba, el típico que se cree un tiburón en una pecera y acaba siendo una sardina en el océano — el Mink seguía hablando pero lo que más me llamó la atención fue que mencionó a los ricos de una tal parte de arriba, los cuales tenían dinero y no sabían esconderlos — Y ese dinero de los ricos... ¿por casualidad dónde podría estar? No creo que vayan a utilizarlo todo, ni a echarlo de menos, hasta quizás no se enteren... por motivos que no vienen al caso yo vivo en un buen lugar pero puede que hasta incluso el inversor Apolo sepa cómo darle un mejor uso a ese capital, ¿me sigues? ¡kakahaha!. Pareces bastante apañado.
Finalmente la joven terminó la disputa con su hermano y se posicionó a mi lado, parecía que tenían una relación cercana con aquel individuo que interrumpió la velada. Decía que se hacía llamar "la Sombra" y en el momento que oí eso, sólo pude contener la risa. — ¿La Sombra? ¿y de dónde salió, de una tira cómica en la que vive en su propia fantasía en la que es un gangster? A mí no me parece demasiado intimidante que se dedique a pisotear a gente más joven que él. ¿Para qué le pagáis? ¿protección contra alguien? ¿algún tipo de extorsión? ¿resulta que juzgué mal su apariencia y es el ministro de economía de la isla? ¡kakahaha! — Desconocía todo el drama que envolvía la taberna, así que simplemente seguí a lo mío intentando quitarle hierro al asunto — por lo pronto sus formas no me parecen las mejores para llamarse maestro, quizás hasta deberías juntarlos y mandarle a la mierda — me encogí de hombros — no sé de qué zonas habláis, ni quién es ese slasher... pero esto está lleno de pijos, no puede ser un lugar tan peligroso. O quizás podríamos hasta robar un barco e irnos, el mundo es muy grande y este lugar tampoco es que me ilusione mucho — Mi isla siempre fue un lugar bastante tranquilo, unido y lleno de fiesta, por lo que no estaba acostumbrado a tener una vida en sitios diferentes. No podía ser todo tan malo como lo pintaban y la idea de largarme tampoco sonaba precisamente mal.
A la vez que los hermanos hablaban de sus cosas, el mink se dirigió hacia mí. No sabía qué conocimientos tenía sobre la isla, su sociedad o por qué lugares se podría mover pero quizás podría tener información valiosa. La información es poder. — ¡Kakahaha! Por supuesto que ese tipo no es el rey de la isla, simplemente será un pandillero venido arriba, el típico que se cree un tiburón en una pecera y acaba siendo una sardina en el océano — el Mink seguía hablando pero lo que más me llamó la atención fue que mencionó a los ricos de una tal parte de arriba, los cuales tenían dinero y no sabían esconderlos — Y ese dinero de los ricos... ¿por casualidad dónde podría estar? No creo que vayan a utilizarlo todo, ni a echarlo de menos, hasta quizás no se enteren... por motivos que no vienen al caso yo vivo en un buen lugar pero puede que hasta incluso el inversor Apolo sepa cómo darle un mejor uso a ese capital, ¿me sigues? ¡kakahaha!. Pareces bastante apañado.
Finalmente la joven terminó la disputa con su hermano y se posicionó a mi lado, parecía que tenían una relación cercana con aquel individuo que interrumpió la velada. Decía que se hacía llamar "la Sombra" y en el momento que oí eso, sólo pude contener la risa. — ¿La Sombra? ¿y de dónde salió, de una tira cómica en la que vive en su propia fantasía en la que es un gangster? A mí no me parece demasiado intimidante que se dedique a pisotear a gente más joven que él. ¿Para qué le pagáis? ¿protección contra alguien? ¿algún tipo de extorsión? ¿resulta que juzgué mal su apariencia y es el ministro de economía de la isla? ¡kakahaha! — Desconocía todo el drama que envolvía la taberna, así que simplemente seguí a lo mío intentando quitarle hierro al asunto — por lo pronto sus formas no me parecen las mejores para llamarse maestro, quizás hasta deberías juntarlos y mandarle a la mierda — me encogí de hombros — no sé de qué zonas habláis, ni quién es ese slasher... pero esto está lleno de pijos, no puede ser un lugar tan peligroso. O quizás podríamos hasta robar un barco e irnos, el mundo es muy grande y este lugar tampoco es que me ilusione mucho — Mi isla siempre fue un lugar bastante tranquilo, unido y lleno de fiesta, por lo que no estaba acostumbrado a tener una vida en sitios diferentes. No podía ser todo tan malo como lo pintaban y la idea de largarme tampoco sonaba precisamente mal.
