Atónito ante los sucesos acontecidos, no podía por menos que permanecer estático, sólo observando. El tío que montaba el garrote-caballo intentaba pelear contra el tío que montaba la caja-rata gigante, y viceversa. Los matones que los acompañaban se habían tornado en público de este extraño suceso y Boba y yo estábamos ahí, como el que no quiere la cosa. Ciertamente era una muy buena oportunidad no solo para aprovechar el caos y el ajetreo para escapar, si no para hacerlo inmediatamente, y mientras mi inesperado y momentáneamente compañero me mostraba una moneda de oro ofreciéndome a apostar por ver quien vencería la contienda de los dos presentes, ellos seguían golpeándose y retozando por el suelo, la mugre y la decrepitud más absoluta.
— Oye... — dije relajando mi postura y girándole ligeramente hacia él, buscando su rostro con la mirada, y dudando de su nombre, como siempre — ... Bombastic — me atreví a enunciar finalmente. Creo que era algo así, o relativamente parecido. — Es el momento perfecto para que no tengamos que asociarnos ni pagarnos ningún tipo de porcentaje — espeté cargando el kanabo al hombro con un simple movimiento de arco del brazo izquierdo, metiendo la otra mano en el bolsillo — Salgamos de aquí, dejemos que se sigan golpeando entre ellos, y no volvamos a cruzarnos nunca — le ofrecí mirando en derredor, encontrando un ligero camino "pseudo-despejado" entre la chatarra y la inmundicia que poder seguir caminando mientras todos los parias y deshechos humanos del lugar optaban por destruirse y destrozarse entre ellos o las migajas que quedasen después de vivir el espectáculo de sus vidas, completamente ajenos a nosotros.
No sabía si el peliblanco decidiría hacerme caso o por el contrario el prefiriera quedarse ahí a que terminasen de querer cobrar sus deudas, pero tenía la oportunidad de salir de este vertedero y marcharse a costas más prometedoras y con mayor proyección de futuro, perdiéndolos de vista por completo. Fuera lo que fuera lo que le había llevado ahí, o le había llevado a toparse con esta gente o tener alguna deuda o relación con ellos, estaba en sus manos dejarlo ahí o enfrentarse sólo a lo que quisiera que tuviera que afrontar. Yo no trabajaba gratis, no me gustaba ensuciarme y no quería perder más tiempo en un basurero cuando debería estar deteniendo a un criminal famoso en un pueblo lleno de ricos y ganándome el respeto de los hombres, el corazón de las mujeres y la admiración de los niños.
— Oye... — dije relajando mi postura y girándole ligeramente hacia él, buscando su rostro con la mirada, y dudando de su nombre, como siempre — ... Bombastic — me atreví a enunciar finalmente. Creo que era algo así, o relativamente parecido. — Es el momento perfecto para que no tengamos que asociarnos ni pagarnos ningún tipo de porcentaje — espeté cargando el kanabo al hombro con un simple movimiento de arco del brazo izquierdo, metiendo la otra mano en el bolsillo — Salgamos de aquí, dejemos que se sigan golpeando entre ellos, y no volvamos a cruzarnos nunca — le ofrecí mirando en derredor, encontrando un ligero camino "pseudo-despejado" entre la chatarra y la inmundicia que poder seguir caminando mientras todos los parias y deshechos humanos del lugar optaban por destruirse y destrozarse entre ellos o las migajas que quedasen después de vivir el espectáculo de sus vidas, completamente ajenos a nosotros.
No sabía si el peliblanco decidiría hacerme caso o por el contrario el prefiriera quedarse ahí a que terminasen de querer cobrar sus deudas, pero tenía la oportunidad de salir de este vertedero y marcharse a costas más prometedoras y con mayor proyección de futuro, perdiéndolos de vista por completo. Fuera lo que fuera lo que le había llevado ahí, o le había llevado a toparse con esta gente o tener alguna deuda o relación con ellos, estaba en sus manos dejarlo ahí o enfrentarse sólo a lo que quisiera que tuviera que afrontar. Yo no trabajaba gratis, no me gustaba ensuciarme y no quería perder más tiempo en un basurero cuando debería estar deteniendo a un criminal famoso en un pueblo lleno de ricos y ganándome el respeto de los hombres, el corazón de las mujeres y la admiración de los niños.

![[Imagen: mz3XEoL.png]](https://i.imgur.com/mz3XEoL.png)