22-10-2024, 04:50 AM
El berrinche de Sasha había sido en vano - en parte, porque se había librado de la bronca por llegar tarde - porque se iban a quedar ahí para practicar el haki. No pudo evitar chasquear la lengua - sin éxito - haciendo un ruido adorable en el proceso, odiaba no salirse con la suya. Pero había decidido confiar en Garnet sobre que ese sitio era molón para entrenar el haki, él siempre cuidaba de todos - a su manera desnuda - así que no podía ser tan malo a ojos de la semioni. Además, que las palabras de ánimo de Tobías hicieron que se relajara visiblemente ¿Cómo podía seguir como siempre aun faltándole un brazo? No lo podía entender y no quería ni imaginarse como se lo tomaría la propia rubia de vivir algo como aquello en primera persona. Ya le molestaban aquellos agujeros que había conseguido hacerle el mono en pijama.
Cuando el pelirrojo le comentó que se había mojado por culpa de Tobías no pudo evitar fruncir el ceño y pasear su mirada varias veces entre el vaquero y el lago. No entendía lo que había hecho para conseguir eso, pero tampoco lo iba a cuestionar, porque si el barba naranja había conseguido poner estrellas en su camarote no le sorprendía que pudiera hacer cualquier otra cosa. Pero una ligera punzada la hizo volver al presente - poniendo una ligera mueca de dolor - para encontrarse a Tobías tocando su chichón y preguntando si se había hecho daño, añadiendo también que cómo se le ocurría ponerse las gafas dentro de una cueva. — ¡Soy muy fuerte! Así que no pasa nada. Y me he puesto las gafas porque quería entrar de forma épica, pero este sitio es… aarrghhh… — contestó la joven esquivando la pregunta y sin paciencia, antes de mirar el log pose de Gronn que descansaba en su muñeca izquierda y se lo acercaba a Tobías para que lo viera él también por sí mismo. — No se ha cargado todavía — volvió a hablar antes de poner una mueca y enseñarle el útil de navegación a Garnet también. Quería compartir su frustración todo lo posible como buena adolescente, pero su compitrueno parecía ocupado mirando una roca - no iba ni a preguntar ni a hacer comentarios al respecto de lo acostumbrada que estaba - así que la joven se encogió de hombros y aprovechó para quitarse el kanabo de la espalda dejándolo en el suelo, pasa así, sentarse ella para estar lo máximo posible a la altura de sus actuales compañeros de los Alas Negras.
El skypiean no tardó en darse la vuelta y empezar a hablar sobre el haki consiguiendo la plena atención de Sasha. No entendía eso de ver las almas de la gente, pero le molaba mucho saber lo que podían sentir, saber donde estaban los demás y, lo más importante, si eran fuertes. Los ojos de la semioni brillaron mientras miraba a Garnet y como su mente se llenaba de mil cosas que podía hacer con ese poder raro. A la rubia ya se le había olvidado donde estaba y lo que odiaba la isla, ahora solo podía pensar en tener ese superpoder de ver cosas. Pero la joven reflexionó con las palabras de Garnet sobre los marines que les habían atacado, se llevó la mano al mentón pensando que tal vez por eso el pelirrojo había ganado a su enemigo, porque la ultravisionsupersónica le había dado una ventaja. El skypiean preguntó si había alguna duda y Tobías le contestó que podía seguir, pero Sasha empezó a incorporarse mientras cogía su kanabo con la mano derecha. — Todo claro ¡Vamos a pegarnos! — dijo emocionada la semioni con los ojos brillantes lista para conocer el superataque que todo lo ve o el haki, como prefiera llamarlo la gente.
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