23-10-2024, 06:23 PM
Leyenda
- El mejor, sin duda - dije, sin dejar de reirme - Bueno, el del Pandamonium era genial también - Tardé un poco en recuperar la compostura. Podía ser porque el chiste era realmente bueno, o tal vez haber acabado con aquellos degenerados hacía una media hora me había animado más de lo que pensaba.
La risa desapareció por completo cuando Ashura continuó hablando - ¿Qué? - arqueé una ceja. Hacía mucho tiempo que no escuchaba unas palabras como esas. Me quedé en silencio, haciendo memoria. Lo último que me venía a la cabeza era la muerte de Maeve. Recordaba que le había dicho muchas cosas, pero no recordaba si le había llegado a decir que la necesitaba. El tatuaje de mi pecho me comenzó a doler, haciendo que volviera a esta realidad. Aun así, el tono era muy distinto. Escuché atentamente las palabras del hombre. Se notaba que le costaba hablar de ciertos temas, así que no quería interrumpirle.
- No puedo - dije, tajantemente, una vez hubo terminado - Justo te estaba buscando por eso - hablé, mirando a nuestro alrededor. Le hice un gesto al oni para que me siguiera, entrando en el callejón cercano. No me gustaba llamar la atención, y en aquel lugar no dejaban de mirarnos. Ya miraban de antes a Ashura, pero con el escándalo que había causado acercándome a él, nos miraba todavía más gente.
Mientras esperaba a que el oni llegara me quité el abrigo, dejando a la vista parte de mi pecho (o sería pechuga) - Sí que es lento este tío - pensé, soltando una risita - ¿Sabes qué significa, no? - pregunté, seria, cuando se quedó mirando el tatuaje de mi pecho. Tenía que saberlo. Le había hablado sobre eso antes - No puedo quedarme. Tengo que hacer muchas cosas - seguí hablando - Debería haberlas hecho hace mucho tiempo. Hay un mensaje que tengo que entregar - suspiré, algo molesta - ¿Por qué tiene que ser tan difícil contactar con la revolución? - cerré los ojos brevemente - Ahora que no tengo la Rémora, Mandarina y yo podremos movernos de un sitio a otro más fácil, y podré encontrar algo de información - miré a Ashura a los ojos - No hace falta que yo les diga qué hacer - dije, seria - ¿Quieres destruir un edificio? ¿La catedral? ¿El castillo?... - pregunté - Como si es la ciudad entera. Tú simplemente señala y acabará reducido a cenizas - afirmé
Referencias
Akuma
Karmas relevantes
