31-10-2024, 03:23 PM
Se había dejado llevar por los movimientos gráciles de las bailarinas, pero tras grabar lo que seria parte del nuevo montaje que tenía en mente, escuchó a su amigo pedirle ver todo lo que tenía grabado.
— Por supuesto, illo, primero quiero preparar el proyecto que se me acaba de ocurrir y después podemos ver absolutamente todo juntos, y tú también Omi —el pequeñín se había alzado en el hombro de Gideon y miraba atento a las chicas bailando—. ¿Quieres preguntar a alguna de estas personas? Lo haría yo, pero ya sabes…
Gideon podía notar su pulso acelerado, su tic en el ojo aumentando y la ansiedad apoderándose de su pecho, no era fácil estar entre la muchedumbre. Mientras esperaba la respuesta de Kevin seguía mirando a las chicas bailando, recordando a su hermana para intentar bajar sus pulsaciones y calmar su mente. Gwen habitaba sus pensamientos casi todo el tiempo, la echaba de menos y quería hablar con ella, pero no quería llamar a casa y tener que contarles que no había conseguido nada aun. No quería decepcionar a su familia, no quería que vieran el desastre en el que verdaderamente se encontraba. Tenían que poner solución a aquello, pues no estaba siendo fácil para ninguno de los dos y las opciones para ganar dinero se les acababan. O se hacían con la cabeza de un pirata o se les acababa el dinero y tendrían que volver a sus antígenas vidas cabizbajos y con el alma más rota de lo que ya estaba. Gideon no quería alejarse de Kevin, no podía perder aquel vínculo y sabía que costara lo que costase podrían seguir adelante. Los PirateBusters podían con todo y si no, ya se las apañarían de alguna manera.
Pensó también en la idea de ver juntos todo el metraje que había grabado estos meses atrás, las pequeñas aventuras, los momentos íntimos, los entrenamientos... Todo eso formaba parte de lo que era su vida ahora, de su pequeña familia escogida, incluidas las personas que iban perdiendo por el camino, pero que siempre habitarían en aquellas imágenes y en su corazón. Iba a ser muy especial rememorar todo lo vivido junto a Kevin y Omi.
El pequeñín se había vuelto a colgar, dejando caer su cabeza en su pecho y Gideon, para seguir calmando un poco los nervios, le acarició con la punta de los dedos la frente. Miró a Kevin para escuchar atentamente su respuesta.
— Por supuesto, illo, primero quiero preparar el proyecto que se me acaba de ocurrir y después podemos ver absolutamente todo juntos, y tú también Omi —el pequeñín se había alzado en el hombro de Gideon y miraba atento a las chicas bailando—. ¿Quieres preguntar a alguna de estas personas? Lo haría yo, pero ya sabes…
Gideon podía notar su pulso acelerado, su tic en el ojo aumentando y la ansiedad apoderándose de su pecho, no era fácil estar entre la muchedumbre. Mientras esperaba la respuesta de Kevin seguía mirando a las chicas bailando, recordando a su hermana para intentar bajar sus pulsaciones y calmar su mente. Gwen habitaba sus pensamientos casi todo el tiempo, la echaba de menos y quería hablar con ella, pero no quería llamar a casa y tener que contarles que no había conseguido nada aun. No quería decepcionar a su familia, no quería que vieran el desastre en el que verdaderamente se encontraba. Tenían que poner solución a aquello, pues no estaba siendo fácil para ninguno de los dos y las opciones para ganar dinero se les acababan. O se hacían con la cabeza de un pirata o se les acababa el dinero y tendrían que volver a sus antígenas vidas cabizbajos y con el alma más rota de lo que ya estaba. Gideon no quería alejarse de Kevin, no podía perder aquel vínculo y sabía que costara lo que costase podrían seguir adelante. Los PirateBusters podían con todo y si no, ya se las apañarían de alguna manera.
Pensó también en la idea de ver juntos todo el metraje que había grabado estos meses atrás, las pequeñas aventuras, los momentos íntimos, los entrenamientos... Todo eso formaba parte de lo que era su vida ahora, de su pequeña familia escogida, incluidas las personas que iban perdiendo por el camino, pero que siempre habitarían en aquellas imágenes y en su corazón. Iba a ser muy especial rememorar todo lo vivido junto a Kevin y Omi.
El pequeñín se había vuelto a colgar, dejando caer su cabeza en su pecho y Gideon, para seguir calmando un poco los nervios, le acarició con la punta de los dedos la frente. Miró a Kevin para escuchar atentamente su respuesta.
KARMAS
INVENTARIO
