07-11-2024, 10:40 PM
La risa de Garnet hizo que Sasha frunciera el ceño ¿qué le había resultado tan gracioso? Si iban a entrenar, pues, debían hacerlo con sus armas y esas cosas, no tenía sentido hacerlo de otra manera que no fuera esa, había que pegarse y la semioni estaba más que lista para ello. Nunca había entrenado sin el kanabo, pero tenía sentido si era un poder mental de hacer cosas raras, así que hizo un puchero lista para guardar el arma en su espalda hasta que escuchó algo que no le gustó. A la rubia se le había pasado el enfado por estar en aquella isla de mierda y su posterior golpe contra la pared, pero su hermano skypiean se las había ingeniado para volver a enfadarla con tan solo una palabra: Sashita. ¿Qué mierda era aquel diminutivo? ¿De verdad ves a una chica semioni de cuatro metros - siete cuando es un triceratops lista para la guerra - y piensas en llamarla “Sashita”? Si algo había aprendido la adolescente desde hacía mucho era en esperar el momento oportuno, ella no era rápida y Garnet parecía que tenía un propulsor en el culo, así que esperaría con su mejor cara de indignación y desgana que podía poner.
Dicha cara no duro mucho, porque Sasha palideció mirándole con cara de miedo al escuchar que el pelirrojo se pasó todo un día entero meditando para conseguir aquel poder. Pero enseguida Garnet dijo que era un puto rollo consiguiendo que la semioni suspirase de alivio. Ella no era nada dada a estar tranquila, quieta, pensando o dejando de pensar, relajada y un largo etcétera de cosas del estilo. La rubia quería pegarse y parecía que aquella fuerza mental iba a ser todo un reto, asco de isla. El guarro skypiean propuso llevar aquella clase por la parte musical, no había entendido mucho, pero si solo tenían que escuchar música no sería tan problema como ella pensaba. Ese haki mental raro iba a ser suyo en un visto y no visto. Y hablando de no ver, se dio cuenta de que su momento había llegado, Garnet se había dado la vuelta y la joven aprovechó para - de un rápido movimiento de abajo a arriba con la mano derecha - darle en la cabeza al pelirrojo con el kanabo hasta llevarlo a su hombro derecho mientras silbaba mirando a otra dirección. Justo después de que le pegara, el músico de los Alas Negras dijo que no tenía instrumento, pero que no sería un impedimento para ser una superestrella, la chica se apenó por ello, pero enseguida lo miró con una gran sonrisa confiada. — Para mí, SASHA. Ya eres una superestrella, así que dale caña, Garnet — comentó la semioni enfatizando su propio nombre y animando a su compitrueno en el proceso.
Con todo esto, el skypiean empezó a cantar sin ningún instrumento que le acompañe como ya estaba acostumbrada a escuchar la adolescente. La voz de Garnet resonaba en aquel lugar y la rubia se lo tomó como un concierto más del chico, olvidándose por completo de porque estaba ahí, así que solo se dedicó a mover la cabeza siguiendo el ritmo. Cuando el músico paró el concierto privado, Sasha recordó porque estaban ahí así por lo que se mordió los labios antes de decir con toda la simpleza del mundo. — Puuueeees… Estabas cantando ¡Así que estás contento! Ale, ya tengo haki, me voy al barco — contestó decidida a irse de aquel infernal lugar. Pero la voz de Tobías llamó su atención ¿de qué se culpaba Garnet? No había hecho nada malo que ella supiera. Lo que no se esperó fue escuchar que el vaquero le había transmitido todo lo contrario a ella. El haki se estaba empezando a colar en la lista de cosas que empezaba a odiar desde que desembarcaron y estaba harta. No tardó en empezar a refunfuñar cosas que ni ella sabía al ver que el barba naranja le estaba sacando ventaja en aquello, no le gustaba sentirse así, por lo que le tocaría - por primera vez fuera de una pelea - estar concentrada más de un segundo en algo que no fuera pegar.
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