09-11-2024, 04:34 PM
El frío y la humedad me dieron la bienvenida al mundo de los vivos del nuevo, al despertar intenté incorporarme y vi unos barrotes de hierro, estaba en una pequeña celda en la que apenas daba el sol y solo tenía un pequeño ventanal que daba a un patio donde varios presos pasaban las horas con unos monos de un color llamativo me aparté asustado de la ventana mientras miraba hacia mi cuerpo y pude vislumbrar también el mismo tipo de traje de un color naranja y con unos números marcados en el pecho de color negro el número rezaba 0173.
Antes de poder atar cabos para entender dónde estaba una voz profunda y grave se escuchó desde mi espalda, al girarme me encontré con un viejo de unos 80 años pelo largo y larga barba que le llegaría casi hasta el ombligo, el hombre estaba extremadamente demacrado, atado con cadenas tanto de tobillos como de pies hacia la pared, el hombre sonrió mientras decía
"por fin te despiertas chico has estado durmiendo dos días."
Me quedé con cara de tonto mientras miraba al hombre y miraba a mi alrededor intentando comprender que era lo que estaba pasando el hombre volvió a reír mientras preguntaba
"qué ha hecho un chico tan joven para acabar en un sitio como este "
aunque parecía frágil la mirada del hombre era muy dura se marcaba en la mía como la de un depredador en su presa, me senté y mientras me rascaba la cabeza le contesté
"un robo"
el hombre empezó a reír y antes de que pudiese contestar un guardia llegó golpeando los barrotes con su porra
"Ideale, Zorak"
dijo mientras abría la puerta y entraba colocándome unos grilletes alrededor de mis muñecas dando un tirón y llevándome arrastras hacia no sabía bien dónde. El pasillo lúgubre y lleno de humedades se perdía hasta donde alcanzaba la vista todo oscuro solo iluminado por pequeñas antorchas colocadas cada cuatro metros. No sabía dónde me llevaba pero una cosa estaba clara, me habían quitado lo más preciado en mi vida, mi libertad.
Antes de poder atar cabos para entender dónde estaba una voz profunda y grave se escuchó desde mi espalda, al girarme me encontré con un viejo de unos 80 años pelo largo y larga barba que le llegaría casi hasta el ombligo, el hombre estaba extremadamente demacrado, atado con cadenas tanto de tobillos como de pies hacia la pared, el hombre sonrió mientras decía
"por fin te despiertas chico has estado durmiendo dos días."
Me quedé con cara de tonto mientras miraba al hombre y miraba a mi alrededor intentando comprender que era lo que estaba pasando el hombre volvió a reír mientras preguntaba
"qué ha hecho un chico tan joven para acabar en un sitio como este "
aunque parecía frágil la mirada del hombre era muy dura se marcaba en la mía como la de un depredador en su presa, me senté y mientras me rascaba la cabeza le contesté
"un robo"
el hombre empezó a reír y antes de que pudiese contestar un guardia llegó golpeando los barrotes con su porra
"Ideale, Zorak"
dijo mientras abría la puerta y entraba colocándome unos grilletes alrededor de mis muñecas dando un tirón y llevándome arrastras hacia no sabía bien dónde. El pasillo lúgubre y lleno de humedades se perdía hasta donde alcanzaba la vista todo oscuro solo iluminado por pequeñas antorchas colocadas cada cuatro metros. No sabía dónde me llevaba pero una cosa estaba clara, me habían quitado lo más preciado en mi vida, mi libertad.
