24-11-2024, 12:55 AM
Tal y como podía esperar Kevin de alguien que se dedicaba a, muy probablemente, acosar a mujeres, aquellos fortachones no se tomaron para nada bien la pregunta del joven Fojobs. El que parecía el cabecilla, se acercó a los dos cazadores, pero sobre todo al oficinista, hasta el punto de quedar cara a cara, desatando esto un ataque de nervios en el cazador, que agarró ambos martillos tembloroso.- C-calma Kevin... Si no te muestras s-seguro, no le d-darás ninguna esperanza a ninguna de las chicas... - Intentaba relajarse en su cabeza el empresario, pero no era sencillo. Este tipo de confrontaciones siempre se le hacían bola. Tras algunos segundos sintiendo el apestoso aliento de ese grandullón, éste le dijo, a modo de amenaza, que se encargara de sus asuntos, para acabar escupiendo al suelo, casi encima de uno de sus zapatos. Y si esto no era suficiente, cuando le amenazó a Gideon con, llevárselo de allí o, de lo contrario lo zurrarían entre todos, algo le decía a Kevin que, con esa gala de agresividad, no podían permitirse que ese trío de gamberros se salieran con la suya, por mucho que le costara al pluriempleado.
Por fortuna de Kevin, Gideon estaba de su lado quién, tras lanzar su cigarrillo al suelo, en un despliegue de agilidad, consiguió propinarle al cabecilla un codazo en la nariz para, seguidamente, asestarle una patada en el pecho.- ¡G-gideon! - Exclamó, con los ojos brillando de emoción al ver lo increíblemente guay y badass que era su amigo cuando la situación lo requería. La pelea podría haber acabado allí pero, lo cierto era que no había hecho más que empezar.- ¡Serás cabrón! ¡Te vas a enterar por meterte con el jefe! - Gritó uno de ellos, con pelo afro de color cian, al skypiean, sacando una navaja de uno de sus pantalones, mientras su otro compañero, de pelo mohicano de color rosa, también se dirigía hacia el pelimorado, crujiéndose los nudillos de sus manos.- ¡M-miércoles! Van a por Gideon... - Maldijo Kevin en sus pensamientos, agarrando con firmeza sus martillos. Cuando la salud de su amigo estaba en juego, ahí era cuando no se podía permitir dudar. Se dirigió hacia ellos, entonces y, cuando los tenía a su alcance, desenfundó ambos martillos con absoluta rapidez, golpeando, primero, al hombre de pelo afro con su martillo izquierdo en su costado derecho, abanicándolo de derecha a izquierda, y al de pelo mohicano en el mentón con su martillo derecho, realizando una trayectoria ascendente con él.- Ughhhh... - Se quejó el señor de pelo afro, cayendo de rodillas, al igual que su compañero.- G-gideon, yo me encargo de ellos, ¡t-te dejo ese otro señor a tu recaudo! - Confío en que su amigo tendría la situación bajo control. Cuando ellos dos trabajaban juntos, Kevin sentía que eran imparables.
Por fortuna de Kevin, Gideon estaba de su lado quién, tras lanzar su cigarrillo al suelo, en un despliegue de agilidad, consiguió propinarle al cabecilla un codazo en la nariz para, seguidamente, asestarle una patada en el pecho.- ¡G-gideon! - Exclamó, con los ojos brillando de emoción al ver lo increíblemente guay y badass que era su amigo cuando la situación lo requería. La pelea podría haber acabado allí pero, lo cierto era que no había hecho más que empezar.- ¡Serás cabrón! ¡Te vas a enterar por meterte con el jefe! - Gritó uno de ellos, con pelo afro de color cian, al skypiean, sacando una navaja de uno de sus pantalones, mientras su otro compañero, de pelo mohicano de color rosa, también se dirigía hacia el pelimorado, crujiéndose los nudillos de sus manos.- ¡M-miércoles! Van a por Gideon... - Maldijo Kevin en sus pensamientos, agarrando con firmeza sus martillos. Cuando la salud de su amigo estaba en juego, ahí era cuando no se podía permitir dudar. Se dirigió hacia ellos, entonces y, cuando los tenía a su alcance, desenfundó ambos martillos con absoluta rapidez, golpeando, primero, al hombre de pelo afro con su martillo izquierdo en su costado derecho, abanicándolo de derecha a izquierda, y al de pelo mohicano en el mentón con su martillo derecho, realizando una trayectoria ascendente con él.- Ughhhh... - Se quejó el señor de pelo afro, cayendo de rodillas, al igual que su compañero.- G-gideon, yo me encargo de ellos, ¡t-te dejo ese otro señor a tu recaudo! - Confío en que su amigo tendría la situación bajo control. Cuando ellos dos trabajaban juntos, Kevin sentía que eran imparables.
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