01-12-2024, 12:44 AM
El orgullo de tío invadió por completo el pecho de Tobías, hinchándolo desmesuradamente, Sasha era mucho más capaz de lo que ella misma imaginaba. Se le ocurrió una pícara treta para mantener esa motivación en la joven semioni y quizás incrementarla. Tobías quería cambiar de estrategia, aunque en parte había ayudado la actual, iba a dejar de animarla y darle consejos. Su idea era aprovechar todo el potencial de la rubia canalizado y catalizado a través de su orgullo. ¿Por qué y cómo?
Porque terminaría antes este entrenamiento, evitando que la impaciencia terminara con la cordura de ambos alumnos y el como es simple.
- No está mal jovenzuela, pero aún te queda para dominarlo. Vas un poco lenta, seguro que yo lo controlo antes que tu, apuesto un millón de berries. - El carpintero tendió su mano izquierda a la joven semioni. - No hay ovarios. - Quería picarla, que aprovechara su furia para enfocar su energía en el aprendizaje. El ir de sobrado era una estratagema para simular miedo hacia su rival, forzando a Sasha a enfatizar su seguridad en si misma. Si veía a Tobías acongojarse, su ego potenciaría sus capacidades. - ¿Te da miedo perder? - El pistolero se acercó un cigarro a sus labios y repitiendo el mismo trayecto con su única mano, prendió la punta de éste con la llama de su encendedor, todo ello con un leve tembleque, poco evidente, no fuera a delatar sus intenciones con una sobreactuación. - Creo que Jimba te aceptará en el gallinero, tranquila, no estarás sola. - No pensó mucho sus palabras, quizás se estaba pasando de la delgada ralla.
La primera fase del entrenamiento había finalizado satisfactoriamente. El siguiente ejercicio subía bastante el nivel, Garnet sólo iba a imaginar la canción. Tobías se limitó a sufrir por su sobri, con la esperanza de que su estrategia sirviera para motivarla y la ayudara a exprimir su gran capacidad. El músico estaba frente a sus alumnos, con sus ojos cerrados y ni un atisbo de emoción alguna en su rostro. Barba naranja se lo quedó mirando en silencio, intentando escudriñar su interior, sin saber como. Probó a cerrar los ojos, para, de alguna forma, recordar lo que había sentido en los ejercicios anteriores más allá de la música. Una leve y parpadeante lucecita granate comenzó a brillar frente a él. Le resultaba familiar, pero no lograba ubicarla en sus recuerdos. La luz fue creciendo gradualmente hasta adquirir el tamaño y la silueta de un ser humano adulto genérico. Al vaquero le costaba distinguirlo, pero poco a poco se iba detallando esa forma. Esa especie de antenas, esa melena y esas alas eran inconfundibles. La luz la desprendía Garnet, pero la estaba viendo con ambos ojos cerrados. Instintivamente los abrió para descubrir que realmente era el pelirrojo era el emisor de ese aura. Fue una experiencia muy satisfactoria para Tobías, era capaz de verla con sus propios ojos, pero faltaba lo más complicado, interpretarla. "¿Qué me intentas decir Garnet?" Sólo le quedaba analizar esa dinámica masa luminosa con detalle. No le fue fácil advertir como danzaban, lo que parecían llamas diminutas, a lo largo de toda la superficie del cuerpo del músico. Otra sonrisa se plantó en la cara del pistolero, le estaba encantando ese entrenamiento. Contagiado por esa pasión por la aventura que transmitía Garnet, apretó fuerte su puño y amplificó su expresión de alegría. Lo había visto claro, pero no quería adelantarse a Sasha para darle la respuesta, así que se le ocurrió probarla.
- No se por qué estás tan triste hoy Garnet, la siguiente que sea un poco más alegre, empiezo a deprimirme. - Le guiñó el ojo opuesto a su compañera, acompañando el gesto con una sonrisa de complicidad de soslayo.
Porque terminaría antes este entrenamiento, evitando que la impaciencia terminara con la cordura de ambos alumnos y el como es simple.
- No está mal jovenzuela, pero aún te queda para dominarlo. Vas un poco lenta, seguro que yo lo controlo antes que tu, apuesto un millón de berries. - El carpintero tendió su mano izquierda a la joven semioni. - No hay ovarios. - Quería picarla, que aprovechara su furia para enfocar su energía en el aprendizaje. El ir de sobrado era una estratagema para simular miedo hacia su rival, forzando a Sasha a enfatizar su seguridad en si misma. Si veía a Tobías acongojarse, su ego potenciaría sus capacidades. - ¿Te da miedo perder? - El pistolero se acercó un cigarro a sus labios y repitiendo el mismo trayecto con su única mano, prendió la punta de éste con la llama de su encendedor, todo ello con un leve tembleque, poco evidente, no fuera a delatar sus intenciones con una sobreactuación. - Creo que Jimba te aceptará en el gallinero, tranquila, no estarás sola. - No pensó mucho sus palabras, quizás se estaba pasando de la delgada ralla.
La primera fase del entrenamiento había finalizado satisfactoriamente. El siguiente ejercicio subía bastante el nivel, Garnet sólo iba a imaginar la canción. Tobías se limitó a sufrir por su sobri, con la esperanza de que su estrategia sirviera para motivarla y la ayudara a exprimir su gran capacidad. El músico estaba frente a sus alumnos, con sus ojos cerrados y ni un atisbo de emoción alguna en su rostro. Barba naranja se lo quedó mirando en silencio, intentando escudriñar su interior, sin saber como. Probó a cerrar los ojos, para, de alguna forma, recordar lo que había sentido en los ejercicios anteriores más allá de la música. Una leve y parpadeante lucecita granate comenzó a brillar frente a él. Le resultaba familiar, pero no lograba ubicarla en sus recuerdos. La luz fue creciendo gradualmente hasta adquirir el tamaño y la silueta de un ser humano adulto genérico. Al vaquero le costaba distinguirlo, pero poco a poco se iba detallando esa forma. Esa especie de antenas, esa melena y esas alas eran inconfundibles. La luz la desprendía Garnet, pero la estaba viendo con ambos ojos cerrados. Instintivamente los abrió para descubrir que realmente era el pelirrojo era el emisor de ese aura. Fue una experiencia muy satisfactoria para Tobías, era capaz de verla con sus propios ojos, pero faltaba lo más complicado, interpretarla. "¿Qué me intentas decir Garnet?" Sólo le quedaba analizar esa dinámica masa luminosa con detalle. No le fue fácil advertir como danzaban, lo que parecían llamas diminutas, a lo largo de toda la superficie del cuerpo del músico. Otra sonrisa se plantó en la cara del pistolero, le estaba encantando ese entrenamiento. Contagiado por esa pasión por la aventura que transmitía Garnet, apretó fuerte su puño y amplificó su expresión de alegría. Lo había visto claro, pero no quería adelantarse a Sasha para darle la respuesta, así que se le ocurrió probarla.
- No se por qué estás tan triste hoy Garnet, la siguiente que sea un poco más alegre, empiezo a deprimirme. - Le guiñó el ojo opuesto a su compañera, acompañando el gesto con una sonrisa de complicidad de soslayo.
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![[Imagen: l47Ucve.png]](https://imgur.com/l47Ucve.png)
