16-12-2024, 05:52 PM
La atmosfera había mutado drasticamente. Lo que antes era un hervidero de tensiones y de acusaciones mutas se había convertido en algo diferente, mas complejo, y a pesar de toda la mezcla que había alrededor... era algo mas ¿humano? o por lo menos según lo que me habían contado varías veces de las emociones. Las palabras de Garnet, (ahora en una forma animal bastante imponente). La reacción desgarrada de Karl, admitiendo por fin su herida abierta, habían roto el muro de hostilidad que reinaba, o por lo menos a mi percepción. Ahora, lo que flotaba en el aire era una especie de mezcla de dolor compartido, traición, desengaño, pero tambien la posibilidad de entendimiento... aunque tambien una posibilidad de enfrentación.
Yo, estaba intentando mantener mi compostura, me sentía sobrepasado, quería mantener un semblanete serio, firme y severo, pero.. ver como dos personas que quería enfrente de mi se encontraban deshaogando sus penas por el abandono de Ikirami me dejó sin aliento. Aquel sufrimiento compartido me recordaba a lo que yo estaba pasando, la carta que le había enviado a Kevin. Ante esa escena, la rigidez que llevaba por el cuerpo se empezaba a deshacer, Mis ojos diminutos se relajaron y sus ojos morados, normalmente analíticos e impasibles, adquirieron un brillo vidrioso. Bajé un poco la mirada, mordíendome el interior de la mejilla para intentar no quebrarme emocionalmente por el dolor. Fué entonces que noté la tensión prevía que compartía entre yo, Apolo y Fuguwu. Había soltado veneno verbal, palabras duras, arrogantes. encaminadas a afirmar mi posición tratando de hacerme respetar, mi rango, mi deber. ¿de qué servía todo eso? Alli estaban, compartiendo un espacio en esa taberna de una isla toxica, con alguien que había sufrido igual que él, apenas conocía a sus compañeros y los juzgaba con dureza...
-Esto... Apolo, Fuguwu... debo de hablar con vosotros, de hecho.- Mi voz salió mas suave, aún conservando el tono robotico de siempre, pero mas calmado. -Yo... Yo lo siento. Sé que os he hablado mal, con desprecio y altivez. No tengo excusas... pero.. a.. os explicaré algo De Hecho.
El tabernero se puso a dar las bebidas, mientras que yó Inhalaba fuerte, tratando de armarme de valor
-Fuguwu... si te he ignorado, creeme que no ha sido por ti, ni por algo que hubieras hecho, fue por mis cicatrices. Cuando era joven, invididuos de tu raza, Gyojins furtivos, cazadores sin honor, me capturaron, yo era un niño pequeño y... me cortaron la cola, para mi raza, es uno de nuestros vienes mas preciados, nuestra identidad, mi orgullo, mi conexión a mi pueblo.. -Se me quebró la voz. Durante un momento, mi mente vagó el vacio.- Gracías a la marina, yo no morí ese dia, por eso. Al ver que hay gente que no la respeta... me pongo nervioso, Pero si. he sido brutalmente injusto. De hecho.- Despues, miré a Apolo.- y tu, siento haberte tratado mal... pero el dia que nos conocimos habíamos pasado por momentos duros, yo tambien casi muero peleando contra los revolucionarios, pero tampoco te dimos oportunidad para que te pusieras en nuestra perspectiva: un recluta llega y empieza a vacilar a toda la división despues de momentos dificiles... perdon.
De mis pequeños ojos empezaron a brotar pequeñas lagrimas
Yo, estaba intentando mantener mi compostura, me sentía sobrepasado, quería mantener un semblanete serio, firme y severo, pero.. ver como dos personas que quería enfrente de mi se encontraban deshaogando sus penas por el abandono de Ikirami me dejó sin aliento. Aquel sufrimiento compartido me recordaba a lo que yo estaba pasando, la carta que le había enviado a Kevin. Ante esa escena, la rigidez que llevaba por el cuerpo se empezaba a deshacer, Mis ojos diminutos se relajaron y sus ojos morados, normalmente analíticos e impasibles, adquirieron un brillo vidrioso. Bajé un poco la mirada, mordíendome el interior de la mejilla para intentar no quebrarme emocionalmente por el dolor. Fué entonces que noté la tensión prevía que compartía entre yo, Apolo y Fuguwu. Había soltado veneno verbal, palabras duras, arrogantes. encaminadas a afirmar mi posición tratando de hacerme respetar, mi rango, mi deber. ¿de qué servía todo eso? Alli estaban, compartiendo un espacio en esa taberna de una isla toxica, con alguien que había sufrido igual que él, apenas conocía a sus compañeros y los juzgaba con dureza...
-Esto... Apolo, Fuguwu... debo de hablar con vosotros, de hecho.- Mi voz salió mas suave, aún conservando el tono robotico de siempre, pero mas calmado. -Yo... Yo lo siento. Sé que os he hablado mal, con desprecio y altivez. No tengo excusas... pero.. a.. os explicaré algo De Hecho.
El tabernero se puso a dar las bebidas, mientras que yó Inhalaba fuerte, tratando de armarme de valor
-Fuguwu... si te he ignorado, creeme que no ha sido por ti, ni por algo que hubieras hecho, fue por mis cicatrices. Cuando era joven, invididuos de tu raza, Gyojins furtivos, cazadores sin honor, me capturaron, yo era un niño pequeño y... me cortaron la cola, para mi raza, es uno de nuestros vienes mas preciados, nuestra identidad, mi orgullo, mi conexión a mi pueblo.. -Se me quebró la voz. Durante un momento, mi mente vagó el vacio.- Gracías a la marina, yo no morí ese dia, por eso. Al ver que hay gente que no la respeta... me pongo nervioso, Pero si. he sido brutalmente injusto. De hecho.- Despues, miré a Apolo.- y tu, siento haberte tratado mal... pero el dia que nos conocimos habíamos pasado por momentos duros, yo tambien casi muero peleando contra los revolucionarios, pero tampoco te dimos oportunidad para que te pusieras en nuestra perspectiva: un recluta llega y empieza a vacilar a toda la división despues de momentos dificiles... perdon.
De mis pequeños ojos empezaron a brotar pequeñas lagrimas
