29-12-2024, 06:04 PM
Cuando la semioni recibió la aprobación de Garnet no pudo evitar mover las piernas de forma más veloz transmitiendo su emoción ante las palabras y el pulgar levantado del músico. ¡Lo había conseguido! Su duro trabajo había tenido frutos, unos - esperaba con ilusión - potentes frutos, también conocidos por Sasha como kanabazos. Lo que no se esperó era que Tobías se quedara dormido en medio del entrenamiento, una parte de ella se arrepintió de no apostar quien dominaba antes el haki, pero viendo que el vaquero no pagaba sus deudas tal vez aquello era mejor ¿Debería empezar a pedir otras cosas a cambio? Un guante supersónico sonaba bien, adoraba el mango de cuero con estrellas que tenía su kanabo y hacerle algo a juego no era mala idea. Aunque por ahora dejaría descansar al barba naranja porque parecía realmente cansado, vivir con un solo brazo no parecía ser fácil. — Dale caña compitrueno — contestó Sasha al skypiean cuando le propuso seguir ellos dos mientras se quitaba la chaqueta negra y se la ponía a Tobías encima para que no tuviera frío.
La rubia acabó de arropar al humano justo cuando el cocinero llamó a la chica para hacer un nuevo ejercicio, esta vez tenía que sentir la presencia de los peces que había en el lago. La adolescente inclinó ligeramente la cabeza hacia la derecha intentando entender aquel asunto, no sabía ni que había vida en aquella cueva subterránea a parte de ellos, ¿Podría sentirlos sin verlos? Era como si estuvieran escondidos y ella encima había hecho el ejercicio anterior sin mirar por lo que eso complicaba todo - porque Garnet no la iba a dejar acercarse al lago para contarlos desde la superficie - si hubiesen sido enemigos aquellos peces la podrían haber atacado mientras estaba con los ojos cerrado. Un momento. Si sentía a los peces desde fuera sin mirarlos podría sentir a un enemigo que intentara atacarla de la nada ¿No? Entonces podría darle el turbokanabazo de la muerte también conocido como Meteor Run. El pelirrojo le explicó que el ejercicio en cuestión era para hacer más grande la zona con la que podría sentir las presencias ¡Podría sentir a alguien fuerte en la isla de al lado y correr para pegarse! O liarla parda sin problema, por lo que asintió al músico repetidas veces de forma rápida lista para usar la técnica.
Sasha cerró los ojos y empezó a concentrarse, parecía que esta vez se le hacía más fácil, se relajó imaginando esta vez un cielo estrellado. Seguro que aquel era el motivo por el cual odiaba a más no poder la isla en la que se encontraban, no podía ver sus queridas estrellas, tal vez su madre no sabía si estaba bien al no poder verla. Las estrellas que le puso Tobías en su camarote ayudaban un poco a calmarla y aunque quisiera mucho al vaquero y agradeciera el detalle no era lo mismo. La semioni suspiró completamente relajada y empezó a ver muchas auras que se movían. — Putadón — se dijo a si misma mientras fruncía el ceño. La adolescente empezó a contar - y después de perder la cuenta cuatro veces - por fin logró contar un total de treinta y un peces. Sasha abrió por fin los ojos mientras que un suspiro de cansancio salía esta vez de su boca. — Eres un cabrón, habían muchos peces y he tenido que contar muchas veces — contestó de forma cansada ante el esfuerzo a la vez que hacía un puchero, no había mentido su hermano de otra madre en decir que tendría que estar muy concentrada y en darle ánimos. — Hay treinta y un peces hijos de puta que no paran de moverse — añadió con una sonrisa levantando el pulgar de su mano derecha, imitando el gesto que le había hecho Garnet al empezar porque había pasado el ejercicio anterior.
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