[Pr relativo][Entrenamiento Haki] Hay que estar chill de cojones
#15
Poco a poco el feeling con la comodoro Karl iba mejorando. Pese a que Fuguwu hubiese regurgitado su desayuno como si fuese una mamá pájaro alimentando a sus polluelos y yo no parase de estornudar, hacía lo posible en darnos indicaciones para liberar nuestra mente y enfocarnos en la tarea.

Según ella no conseguiríamos lanzar rayos láser por los ojos pero yo no iba mal encaminado, quizás la energía ocular del waki de observación se manifestaría de una forma diferente pero similar, me pregunto cómo sería... ¿cargar lágrimas con energía para dispararlas como un rifle? Las opciones eran infinitas. — Paciencia y un lugar seguro... lo de la paciencia me cuesta pero creo que sé cómo encaminarlo — afirmaba con la mano en la barbilla pensativo, mientras escuchaba sus indicaciones — Gracias, Karl — Sólo había un tipo de pensamiento que podría llevarme hacia lugares así y si las indicaciones de la comodoro eran ciertas, llegando a ellos haría que liberar mi mente fuese pan comido.

Tenía la intención de volver a sentarme en el suelo y reiniciar la tarea pero en cuanto empecé a oír a Karl gritando todo tipo de insultos, empecé a reír sonoramente de nuevo. Ese "pedazo de trozo de mierda peludo" me había pillado con la guardia baja. Parecía que habían tocado de nuevo su fibra pero en el fondo me divertía el caos — ¡Kakahaha! deberíamos apreciar un poco más el esfuerzo de Karl como maestra, al menos de ella sí podemos esperar algo.... no puedo decir lo mismo de los otros comodoros, Pepito y el héroe de los huevos colganderos, ¿me seguís? — Procedí a sentarme en el suelo de nuevo, estirando mis piernas sobre la madera de la cubierta y apoyándome con los brazos hacia atrás — En cuanto a lo demás... yo también siento lo de tu padre, James, supongo que los asuntos de cayetanos son complicados — no sabía que su tío había asesinado a su padre para heredar un reino y que eso lo convertía en un príncipe. Parecía que teníamos a un pijo similar a la gente de Ballywood Hills en el grupo. Yo no podía aconsejarle en temas familiares ya que no tenía una familia.

Tras ello cerré los ojos, me tapé las fosas nasales con arena para evitar que se me irritase y así no estornudar y procedí a repasar en mi mente los consejos que Karl me había dado. Lo primero era atraer pensamientos positivos y cosas que me daban paz para empezar a relajarme, tan sólo había un lugar específico que podría llegar a ese nivel y era una playa. Ya no sólo por mi origen, las playas eran lugares perfectos para estar chill de cojones debido al sonido del mar y de la sensación de la brisa costera. El siguiente paso era buscar nuestro lugar seguro cargado de buenos pensamientos y definitivamente, ese lugar para mí era la isla de Samba. Viajé allí mentalmente, hacia sus playas rodeadas del bullicio y buen humor de la gente, el olor a puestos de comida por el paseo marítimo, su música, sus bailes, su alegría, sus fiestas y carnavales... pero sobre todo los pensamientos ayudarían a ser más seguros si en ellos me acompañaba mi grupo de amigos: los cabeza de chorlito de Thiago y Bruno, el dúo que hacían Camila y Luana y también Giulia, con quién estaba más vinculado. Ojalá saber qué podría estar haciendo Giulia en este momento y poder volver a verla.

Finalmente terminé de montar mi lugar seguro recordando a Tainara, mi madre, a quién se lo debo todo. Ella fue mi maestra enseñándome a combatir, una Marine ejemplar de la que si podía sentirme orgulloso y con quién más seguro me encontraba siempre. Mentalmente acudí a aquellos momentos en los que aprendí a patinar con ella, a aquellas noches en las que íbamos juntos a los carnavales y festivales que en Samba celebrábamos a menudo, sin duda fue la época de mi vida en la que más feliz fui, a decir verdad, la única.

El baile que el barco hacía debido a estar anclado y parado sobre el mar, moviéndose de arriba a abajo por las olas, me conectaron a esos momentos con mi madre en los que subidos a una tabla de surf, empecé a aprender a cabalgar las olas, ojalá hubiese una forma de volver a vivir esa sensación sin preocuparme de poder caerme al mar y ahogarme. Poco a poco rodeado de esos recuerdos cálidos, fui relajándome y aislándome de todo lo que ocurría a mi alrededor, como encerrándome en una cúpula de cristal. No sólo eran los momentos bonitos sino que también el haber recordado a mi madre hizo que me llenase de determinación y motivación a mejorar y aprender, costase lo que me costase.



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RE: [Pr relativo][Entrenamiento Haki] Hay que estar chill de cojones - por Apolo Bahía - 03-01-2025, 05:20 PM

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