04-01-2025, 07:43 PM
La curiosidad de Kevin llamaba a que siguiera a Dan para conocer que era lo que realmente pasaba con esos extravagantes carteles. Esta dispuesto a conocer la verdad, a sabiendas de que les podía caer alguna clase de trampa. Sin embargo, lo que no se esperaba para nada era que fuera el propio Dan el que había caído en una trampa.- ¿¡P-pero qué!? - Exclamó sobresaltado Kevin, tras comunicarle al señor su intención de conocer la verdad y presenciar la dantesca escena que se le había presentado, al encontrarse no a uno, ni a dos, ni a tres... Sino a veinte hombres fustigando o amenazando al novio de Mariah por alguna razón que, por supuesto se les escapaba y desconocían. El ojo izquierdo de Kevin comenzó a parpadear en exceso del nerviosismo al ver como, ese gran grupo de personas se giraban hacia su dirección con cara de disconformidad, justo antes de que el que parecía ser el cabecilla fuera interrumpido en propinar un puñetazo al apuesto hombre.- M-mierda, esto parece u-una especie de ajuste de cuentas... - Kevin estaba aterrorizado, se habían metido en un lío muy gordo sin querer, ¿debían avisar a Mariah ahora que estaban a tiempo?
Efectivamente, no. Al irrumpir Gideon y posar su mano sobre su fiel katana, las palabras de Dan, refiriéndose a la skypiean, pareció avivar de mala manera la violencia y cólera de sus agresores, pasando a colgarlo el líder con una lanza de uno de sus compañeros en la pared izquierda de esa especie de callejón. Ir hacia Mariah y contarle lo que estaba sucediendo, sería una manera estúpida de poner en peligro a una mujer que, a priori, no debería tener forma de defenderse.- ¡M-mierda, vienen a por nosotros! - Pensó agitado Kevin, al ver como el grupillo se dirigían hacia ellos, a pesar de las palabras de Dan para que no les hicieran nada al dúo de cazarrecompensas.- C-calma, Kevin... I-igual hay alguna manera de lidiar con esto sin r-recurrir a la violencia... -Meditó el joven Fojobs, a la par que suspiraba para tranquilizar sus nervios y depositar su maletín en el suelo, dejando su siniestra libre. Debía encontrar una manera de solucionar aquel altercado, y de la manera menos sangrienta y llamativa posible.- C-caballeros creo que ha habido un mal entendido... - Incitó el pluriempleado a entrar en diplomacia y al diálogo.- S-seguro que hablando p-podemos resolver este entuerto, ¿n-no creéis, señores? - Intentó apaciguar las revoltosas aguas, mientras se colocaba bien con ambas manos su corbata.- ¿P-por qué no bajáis a Dan y nos sentamos a t-tomar, no sé, una taza de té, un c-café o incluso una bebida p-presurizada y rica en alcohol y dialogamos? - Extendió sus manos hacia delante con suavidad, buscando que aquellas personas accedieran y aceptaran su oferta. Ojalá que le hubiera salido bien la jugada. Quién sabía, igual acababan todos en una taberna en mitad de un oasis y empezaban a cantar sobre las aspiraciones y sueños que tenían cada uno.- S-sería tan idílico... - Pensó, mientras no le quitaba ojo a la veintena, expectante por ver como reaccionarían y que harían frente a ellos.
Efectivamente, no. Al irrumpir Gideon y posar su mano sobre su fiel katana, las palabras de Dan, refiriéndose a la skypiean, pareció avivar de mala manera la violencia y cólera de sus agresores, pasando a colgarlo el líder con una lanza de uno de sus compañeros en la pared izquierda de esa especie de callejón. Ir hacia Mariah y contarle lo que estaba sucediendo, sería una manera estúpida de poner en peligro a una mujer que, a priori, no debería tener forma de defenderse.- ¡M-mierda, vienen a por nosotros! - Pensó agitado Kevin, al ver como el grupillo se dirigían hacia ellos, a pesar de las palabras de Dan para que no les hicieran nada al dúo de cazarrecompensas.- C-calma, Kevin... I-igual hay alguna manera de lidiar con esto sin r-recurrir a la violencia... -Meditó el joven Fojobs, a la par que suspiraba para tranquilizar sus nervios y depositar su maletín en el suelo, dejando su siniestra libre. Debía encontrar una manera de solucionar aquel altercado, y de la manera menos sangrienta y llamativa posible.- C-caballeros creo que ha habido un mal entendido... - Incitó el pluriempleado a entrar en diplomacia y al diálogo.- S-seguro que hablando p-podemos resolver este entuerto, ¿n-no creéis, señores? - Intentó apaciguar las revoltosas aguas, mientras se colocaba bien con ambas manos su corbata.- ¿P-por qué no bajáis a Dan y nos sentamos a t-tomar, no sé, una taza de té, un c-café o incluso una bebida p-presurizada y rica en alcohol y dialogamos? - Extendió sus manos hacia delante con suavidad, buscando que aquellas personas accedieran y aceptaran su oferta. Ojalá que le hubiera salido bien la jugada. Quién sabía, igual acababan todos en una taberna en mitad de un oasis y empezaban a cantar sobre las aspiraciones y sueños que tenían cada uno.- S-sería tan idílico... - Pensó, mientras no le quitaba ojo a la veintena, expectante por ver como reaccionarían y que harían frente a ellos.
INFO
