05-01-2025, 12:50 PM
(Última modificación: 05-01-2025, 12:59 PM por Gideon De Villiers.)
Quizás seguir a un desconocido a un callejón no era lo más inteligente y, en efecto, no lo había sido. Cuando Gideon se situó junto a Kevin y habló hacia Dan se pudo dar cuenta del error que habían cometido. Un grupo de 20 hombres bastante fornidos habían atrapado al chaval. Lo tenían sujeto por completo, le era imposible zafarse de su agarre.
De entre esos 20 hombres destacaba uno que parecía ser el líder del grupo o algo por el estilo. Al escuchar a Dan responder con picardía a las palabras de Gideon había entendido que los cazadores estaban de parte de él y ahora eran dos enemigos más para el grupo. Acto seguido clavó de la tela de su ropa a Dan en la pared con una de las lanzas de sus compañeros. El susodicho intentó alejar al líder de los Piratebusters, alegando que sólo eran turistas, cosa que era cierta a medias. No podían negar que eran cazadores y concretamente unos que no sólo se dedicaban a acabar con la piratería. Ni a Gideon ni a Kevin les gustaban los ladrones o bandoleros, sobre todo cuando atacaban a gente inocente. No sabían si Dan entraba entre los inocentes, algo le decía a Gideon que no, pero siempre había que dar el beneficio de la duda. Además de que Dan se encontraba en una situación muy desfavorable.
El fortachón había ignorado por completo las palabras del muchacho y había decidido ir a por ellos. No les estaba dejando muchas opciones, Gideon tendría que utilizar a Blockbuster…
Kevin a su lado parecía nervioso y ella no lo estaba menos, sus ojos parpadeaban rápidos y con intensidad. La adrenalina seguía subiendo. Kevin soltó su maletín e intentó dialogar con el grupo. Gideon sin embargo estaba preparada para atacar, agarrando aún el mango de su katana mientras escuchaba a su fiel amigo.
El pobre de Kevin intentaba comprar un poco de tiempo o quizás incluso buscaba tener una conversación civilizada con aquel grupo. Lo sentía mucho por su compañero, pero Gideon no lo veía tan de color de rosa, así que decidió hacer lo que mejor se le daba.
Desenvainó a Blockbuster sin mediar palabra. Cuando estaban ella y su katana el mundo le resonaba de otra forma, se veía con fuerzas para hablar con confianza, pero en ese momento las palabras no eran necesarias. La ira del grupo se veía en sus ojos y ella no iba a permitir que su amigo corriese peligro, por mínimo que fuera. Decidió atacar al grupo de 20 al completo, sabía que realizando un corte en área podría alcanzarles. La adrenalina estaba alta, sus ojos vibraban y decidió que era el momento. Se adelantó y realizó el corte en área con su katana. En aquel momento Gideon se dio cuenta de lo mucho que echaba de menos enfrentarse a alguien, blandir su espada y los sentimientos que le recorrían en esos momentos.
De entre esos 20 hombres destacaba uno que parecía ser el líder del grupo o algo por el estilo. Al escuchar a Dan responder con picardía a las palabras de Gideon había entendido que los cazadores estaban de parte de él y ahora eran dos enemigos más para el grupo. Acto seguido clavó de la tela de su ropa a Dan en la pared con una de las lanzas de sus compañeros. El susodicho intentó alejar al líder de los Piratebusters, alegando que sólo eran turistas, cosa que era cierta a medias. No podían negar que eran cazadores y concretamente unos que no sólo se dedicaban a acabar con la piratería. Ni a Gideon ni a Kevin les gustaban los ladrones o bandoleros, sobre todo cuando atacaban a gente inocente. No sabían si Dan entraba entre los inocentes, algo le decía a Gideon que no, pero siempre había que dar el beneficio de la duda. Además de que Dan se encontraba en una situación muy desfavorable.
El fortachón había ignorado por completo las palabras del muchacho y había decidido ir a por ellos. No les estaba dejando muchas opciones, Gideon tendría que utilizar a Blockbuster…
Kevin a su lado parecía nervioso y ella no lo estaba menos, sus ojos parpadeaban rápidos y con intensidad. La adrenalina seguía subiendo. Kevin soltó su maletín e intentó dialogar con el grupo. Gideon sin embargo estaba preparada para atacar, agarrando aún el mango de su katana mientras escuchaba a su fiel amigo.
El pobre de Kevin intentaba comprar un poco de tiempo o quizás incluso buscaba tener una conversación civilizada con aquel grupo. Lo sentía mucho por su compañero, pero Gideon no lo veía tan de color de rosa, así que decidió hacer lo que mejor se le daba.
Desenvainó a Blockbuster sin mediar palabra. Cuando estaban ella y su katana el mundo le resonaba de otra forma, se veía con fuerzas para hablar con confianza, pero en ese momento las palabras no eran necesarias. La ira del grupo se veía en sus ojos y ella no iba a permitir que su amigo corriese peligro, por mínimo que fuera. Decidió atacar al grupo de 20 al completo, sabía que realizando un corte en área podría alcanzarles. La adrenalina estaba alta, sus ojos vibraban y decidió que era el momento. Se adelantó y realizó el corte en área con su katana. En aquel momento Gideon se dio cuenta de lo mucho que echaba de menos enfrentarse a alguien, blandir su espada y los sentimientos que le recorrían en esos momentos.
RESUMEN
KARMAS
BÉLICO
INVENTARIO
OFF

