08-01-2025, 05:46 PM
Gracias al entrenamiento con Karl habíamos descubierto que no siempre los más útil tiene utilidades bélicas. Con esta nueva herramienta, no sólo podríamos anticiparnos ante las intenciones ocultas que podrían tener las personas, sino que también podríamos localizar a aquellos más necesitados de ayuda urgente. Ocultar a ese ratón moribundo fue un buen símil para demostrarnos lo que podíamos hacer, ya que Karl aseguró que hasta el más pequeño halo de vida podría ser sentido si trabajábamos lo suficiente.
La comodoro nos dio la enhorabuena a Fuguwu y a mí, sorprendida por nuestra capacidad de aprendizaje rápido. Honestamente, yo también estaba sorprendido de haberme adaptado tan rápido a los dos tipos de waki, ya que en la teoría todo sonaba demasiado místico o etéreo. No era aprender a usar un arte marcial la cual veías a través de los ojos, ésto iba más allá de entender las energías vitales y todo lo que nos rodea de una forma más interior. Estiré completamente mi cuerpo, como si quisiese intentar hacerme más grande, sólo para descargar y relajar mis músculos, me eché el pelo hacia atrás con mi mano derecha y bostecé. Con la tontería, las horas habían pasado volando sobre la cubierta del barco de los Zodiacool, con unos ejercicios estáticos que habrían hecho que se me durmiesen hasta las pestañas. — Gracias por la clase Karl, supongo que ahora nos toca volar por nuestra cuenta... y visto que no hay nada de interés por aquí — miré en dirección a la isla, oteando de nuevo un páramo lleno de residuos, basura y un ambiente bastante deprimente— quizás sería una buena oportunidad para entrenar todavía más. La verdad es que uno no puede patinar rodeado de mierda — suspiré. Echaba de menos rodar sobre mi tabla y sólo esperaba que en la próxima isla, al menos hubiese un lugar medio decente para poder llevar a cabo mi hobby
Karl siguió hablándonos, recordándonos que hay gente a la que le resulta bastante incómodo que el waki observase en su interior, que tuviésemos cuidado. Un nuevo dilema se habría... ¿estaría bien romper la intimidad de una persona... a cambio de poder descubrir algo que asegure la integridad de los demás? Yo desde luego no podía prometer evitar echar un vistacillo a la gente de vez en cuando, un chismorreo timidín nunca viene mal. Nos habló de Ikirami, por ejemplo, odiaba que lo hiciesen con ella. Chisté de forma resentida — Y no me extraña que se sintiese incómoda, imagina que sus compañeros hubiesen descubierto que a su lado habría una persona que les abandonaría en medio de una batalla, ¿me sigues?. Ya me jodería — Ahora con más motivo me daban ganas de espiar a los demás — de haber tenido esta habilidad y esta capacidad de sentir a los demás, quizás las cosas hubiesen cambiado en Momoiro. Pero qué se le va a hacer... no puedo retroceder en el tiempo.
Mientras tanto Fuguwu estaba concentrado en curar al ratón. Siempre me parecía útil tener a una persona así de nuestro lado, alguien capacitado de echarnos un cable y mantenernos con vida si la situación lo requería. Gracias a su habilidad y a sus bártulos, nos aseguró que ese roedor sólo necesitaría calor y descanso, cosa que Karl podría ofrecerle con sus habilidades extrañas. A continuación se dirigió hacia mí, mencionando el hecho de ir a buscar algo de comer dentro del barco. Dándome cuenta de todo el tiempo que había pasado, noté el rugir de mis tripas — Sí... creo que tocará ir a buscar algo de comer... creo que podré engañar a algún recluta. "El comandante Apolo necesita nutrientes para llevar a cabo una misión super importante, soldado, consígame algo" le diré ¡kakahaha!. Y de paso... — señalé hacia James — creo que deberíamos conseguir una manta o algo así, parece que el león se ha quedado sobado meditando
La comodoro nos dio la enhorabuena a Fuguwu y a mí, sorprendida por nuestra capacidad de aprendizaje rápido. Honestamente, yo también estaba sorprendido de haberme adaptado tan rápido a los dos tipos de waki, ya que en la teoría todo sonaba demasiado místico o etéreo. No era aprender a usar un arte marcial la cual veías a través de los ojos, ésto iba más allá de entender las energías vitales y todo lo que nos rodea de una forma más interior. Estiré completamente mi cuerpo, como si quisiese intentar hacerme más grande, sólo para descargar y relajar mis músculos, me eché el pelo hacia atrás con mi mano derecha y bostecé. Con la tontería, las horas habían pasado volando sobre la cubierta del barco de los Zodiacool, con unos ejercicios estáticos que habrían hecho que se me durmiesen hasta las pestañas. — Gracias por la clase Karl, supongo que ahora nos toca volar por nuestra cuenta... y visto que no hay nada de interés por aquí — miré en dirección a la isla, oteando de nuevo un páramo lleno de residuos, basura y un ambiente bastante deprimente— quizás sería una buena oportunidad para entrenar todavía más. La verdad es que uno no puede patinar rodeado de mierda — suspiré. Echaba de menos rodar sobre mi tabla y sólo esperaba que en la próxima isla, al menos hubiese un lugar medio decente para poder llevar a cabo mi hobby
Karl siguió hablándonos, recordándonos que hay gente a la que le resulta bastante incómodo que el waki observase en su interior, que tuviésemos cuidado. Un nuevo dilema se habría... ¿estaría bien romper la intimidad de una persona... a cambio de poder descubrir algo que asegure la integridad de los demás? Yo desde luego no podía prometer evitar echar un vistacillo a la gente de vez en cuando, un chismorreo timidín nunca viene mal. Nos habló de Ikirami, por ejemplo, odiaba que lo hiciesen con ella. Chisté de forma resentida — Y no me extraña que se sintiese incómoda, imagina que sus compañeros hubiesen descubierto que a su lado habría una persona que les abandonaría en medio de una batalla, ¿me sigues?. Ya me jodería — Ahora con más motivo me daban ganas de espiar a los demás — de haber tenido esta habilidad y esta capacidad de sentir a los demás, quizás las cosas hubiesen cambiado en Momoiro. Pero qué se le va a hacer... no puedo retroceder en el tiempo.
Mientras tanto Fuguwu estaba concentrado en curar al ratón. Siempre me parecía útil tener a una persona así de nuestro lado, alguien capacitado de echarnos un cable y mantenernos con vida si la situación lo requería. Gracias a su habilidad y a sus bártulos, nos aseguró que ese roedor sólo necesitaría calor y descanso, cosa que Karl podría ofrecerle con sus habilidades extrañas. A continuación se dirigió hacia mí, mencionando el hecho de ir a buscar algo de comer dentro del barco. Dándome cuenta de todo el tiempo que había pasado, noté el rugir de mis tripas — Sí... creo que tocará ir a buscar algo de comer... creo que podré engañar a algún recluta. "El comandante Apolo necesita nutrientes para llevar a cabo una misión super importante, soldado, consígame algo" le diré ¡kakahaha!. Y de paso... — señalé hacia James — creo que deberíamos conseguir una manta o algo así, parece que el león se ha quedado sobado meditando
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Karmas
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