[Pasado - FIC] Pralder - El primer trabajo
#3
No había nadie en las calles de Akauri a esta hora, únicamente el sonido de los grillos y algún que otro pájaro rompían el silencio, mientras las lunas iluminaban vagamente el camino. Avancé con cuidado mientras se me acostumbraba la vista a la oscuridad “Con suerte en unos pocos minutos seré capaz de ver lo suficiente como para moverme cómodamente” pensé para mis adentros a la vez que echaba de menos no haber cogido una linterna.

Según pasaban los minutos, iba acelerando el paso no solo por ver todo más claramente sino también por una sensación de ansia, el hecho de ponerse a prueba era algo verdaderamente estimulante y mi mente y mi cuerpo parecían estar repasando cada uno de los movimientos que había aprendido a lo largo de los años en los entrenamientos con mi madre. Todas esas tardes y madrugadas practicando agarres, golpeando y aguantando golpes y aprendiendo a usar a Rimera decidirían si saldría airoso de esta.

Llegué a los barrios bajos, última zona de la ciudad antes de adentrarme en el camino que llegaba a las canteras. Al contrario que la ciudad que dejaba atras, aquí se escuchaban algunas voces lejanas, cuchicheos y pasos. Aquí el aire olía distinto, era denso y más pesado. El propio barrio me dificultaba el paso. Sus casas eran más pequeñas, más apretadas, las calles más estrechas y opresivas, desde luego no estaban hechas ni pensadas para que alguien de mi estatura andase por aquí, lo que me obligaba a no atajar y caminar despacio por la calle principal, que a pesar de no tener más de 800 metros tardaría más de lo que me hubiese gustado en atravesarla.

A esta leve incomodidad se le sumaba otra más grande y creciente, la sensación de estar siendo acompañado y vigilado por diminutos ojos.

Sin pararme y procurando acelerar el paso, me llevé una mano a mi espalda y la dejé caer sobre Rimera, soltando su enganche y preparándome para desenfundarla.

A mi alrededor se escuchaban chasquidos intencionados tras las sombras que proporcionaban las cajas y desperdicios en los techos de las casas. Parecía que quisieran ponerme nervioso y hacerme bajar la guardia. Lo primero ciertamente lo estaban consiguiendo, lo segundo por suerte no.

Los sonidos empezaron a volverse cada vez más insistentes y abundantes. Pasitos acelerados, chocar de unas zarpas contra los techos de piedra, el choque de las piedras de algún mechero a mi espalda “Y yo que pensaba que tras las redadas del último mes este lugar sería más seguro… parece que hay cosas que no cambian y especialmente de noche. Debería haber pensado otro camino si quería salir a estas horas…” medité en el momento dejandome llevar algo por los nervios.

- ¡Keehkekeke para la próxima menos nervios y más planificación! - Dije en voz alta para romper mi hilo de pensamientos y recuperar la concentración mientras seguía acelerando.

A lo lejos se veía el límite de la ciudad, en breve estaría en campo abierto y podría moverme con más libertad si llegaba a tener que pelear. “Por lo menos los tengo todos a la espalda y en alt… un momento ¿por qué me siguen desde los tejados y hacen ruidos a mi altura si sería mucho más fácil atarcarme por el sue…”

Había sido un estúpido. Me habían estado dirigiendo como a un buey para que siguiera recto por la calle y frente a mi, a unos cincuenta metros, tenía a tres individuos en mitad de la calle e iba a estar prácticamente rodeado, si se me echaban encima mis aventuras como cazarrecompensas iban a acabar antes siquiera de empezar.

En ese momento me di cuenta de algo y empezé a reirme - ¡Keehkekeke! Si me habéis conducido como a un buey, ¡más me vale comportarme como uno! - Agarré a Rimera, la puse contra mi cuerpo a modo de escudo con su hoja cubriendome parcialmente la cara y apretando los brazos y encobarndo levemente la espalda comencé a cargar hacia adelante. Los nervios me habían cegado… ¿estaba rodeado? sí, ¿limitado para luchar? también, pero no cualquiera puede parar una masa de cerca de setecientos kilos corriendo hacia delante con un hacha, como mucho saldría algo maguyado.

Tras esa decisión todo pasó bastante deprisa. En cuanto empecé a correr escuché un sonido de roedor - KIIIIIiiIIIiiiiIIIII - seguido del sonido de varios proyectiles me arañaron la ropa e hicieron algún corte “No te pares, si todo sale bien hoy me compraré una buena armadura de cuero”.

Ya estaba cerca de la salida y más cerca aún de los tres que me disparaban de frente y “bloqueaban” el paso, en escasos segundos chocaría con ellos. Bajé la cabeza por si algún virote me alcanzaba la cara, agarré con más fuerza a Rimera, la puse de canto y bateé con ella. Noté como cochaba con madera, carne y piedra.
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RE: [Pasado - FIC] Pralder - El primer trabajo - por Pralder - 10-01-2025, 12:25 AM

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